Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar en este acto, a quienes agradezco, además, ésta muy honrosa invitación para participar en este Encuentro Nacional de las Industrias Textil y del Vestido que, dicho por sus presidentes, quienes han dejado ya esta responsabilidad, me compartían que tenían muchos años de no reunirse las dos Cámaras.

Y después de haber escuchado, además, los mensajes de quienes asumen ahora la Presidencia de ambas Cámaras, sin duda hay un ambiente de armonía, de gran acercamiento y, sobre todo, de una prospectiva compartida de complementarse en sus esfuerzos para que sus productos tengan mayor presencia en México y, sobre todo, puedan conquistar nuevos mercados.

Por esta actitud, les felicito a ambas Cámaras y muchas gracias por permitirme acompañarles en el relevo de la Presidencia de las dos Cámaras.

Por eso, saludo a los Presidentes salientes: a Moisés Kalach y a Sergio López De la Cerda; y felicito, al mismo tiempo, a Alfonso Juan Ayub y a Samuel Gershevich, quienes asumen esta responsabilidad. Les felicito ampliamente.

A quienes han concluido, por haber cumplido a cabalidad con la confianza que sus agremiados les depositaron; y a quienes asumen ahora esta responsabilidad, por la confianza que tienen depositada para seguir llevando a sus Cámaras a mejores condiciones y horizontes.

Muchísimas felicidades nuevamente a ambos.

En este evento me da mucho gusto saludar a muy distinguidas personalidades, al Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores, el Gobernador de Tlaxcala, y Gobernadores de otras entidades federativas.

A los dirigentes de distintas organizaciones empresariales que acompañan hoy, precisamente, a estas dos Cámaras.

A dirigentes de organizaciones sindicales, a quienes saludo también con gran afecto.

A académicos.

A rectores de distintas universidades.
A senadores de la República.

A diputadas y a diputados aquí presentes.

A muy distinguidos empresarios que forman parte de estas dos Cámaras.

Particularmente, me da mucho gusto saludar a las familias de quienes han sido y ahora son Presidentes de estas dos Cámaras. Les saludo con gran afecto y respecto.

Y a todo este distinguido auditorio, un saludo y mi respeto y agradecimiento por esta invitación.

Señores representantes de los medios de comunicación.

La cadena productiva que conforman las industrias textil y del vestido es parte importante de la vida económica de diversas regiones del país y de la presencia de México en los mercados internacionales.

Ésta es una cadena, cuya integración y unidad se han ido fortaleciendo en los últimos años. La mejor muestra de ello es este acto en donde celebran conjuntamente las Asambleas Generales de la Cámara Nacional de la Industria Textil y de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido.

Nuevamente quiero felicitar a Moisés Kalach y a Sergio López por sus exitosas gestiones al frente de estos organismos gremiales, en una etapa de profundas transformaciones para la vida de México.

Haciendo equipo, como ellos mismos lo compartieron, con las autoridades, ambas Cámaras contribuyeron a definir la nueva política industrial, promoviendo la innovación y el desarrollo de proveedores, así como la formación de capital humano y de distintos clústers.

Su trabajo también fue clave para instrumentar diversas medidas de fomento sectorial, cuyos resultados ya se reflejan en tres años consecutivos de aumentos en los niveles de producción y de exportación.

Confío plenamente en que los avances logrados serán una base útil para que sus nuevos dirigentes, Alfonso Juan Ayub y Samuel Gershevich, puedan acelerar el desarrollo de esta cadena y darle una nueva proyección global.

Quiero que sepan y aquí lo quiero reiterar públicamente, que el Gobierno de la República seguirá defendiendo los legítimos intereses de las industrias nacionales, textil y del vestido, que dan sustento a más de 400 mil familias mexicanas.

Quiero que sepan que en el Presidente de la República, se los expresé de manera privada o en nuestra conversación durante la comida, pero quiero dejar públicamente aquí señalado que en el Presidente de la República tienen a un aliado para seguir desarrollándose, en un marco institucional que fomenta la productividad y combate la ilegalidad.

Por ello, desde el inicio de este Gobierno hemos trabajado con los representantes de la industria textil y del vestido en tres ejes, que quiero compartirles.

El primero se refiere al diseño e instrumentación de una política industrial específica para cada cadena productiva, que incluye desde la elaboración de fibras, hasta la confección y comercialización de prendas.

Desde la década pasada, los textiles y prendas de vestir, hechos en México, perdieron terreno, lamentablemente, tanto en el mercado doméstico, como en el de exportación, especialmente hacia los Estados Unidos.

Para revertir esta tendencia, la nueva política industrial no se basa en bajos costos laborales, sino en la generación de valor agregado, a partir de una mayor productividad y de mejores procesos de diseño, innovación y control de calidad.

En este rubro, se está incentivando la certificación de competencias empresariales, gerenciales y de procesos productivos, para elevar la productividad de estas industrias.

Aquí, dentro de esta política, se inscribe, precisamente, el Centro Nacional de Innovación y Moda de las industrias textil y del vestido, que habremos de construir en Hidalgo, con una inversión de más de 200 millones de pesos, tal y como lo comprometí, precisamente, con ustedes, cuando era entonces candidato a la Presidencia de la República.

Agregar valor a lo hecho en México es la forma de competir y conquistar nuevos mercados en el Siglo XXI. Así es como debemos aprovechar los tratados de libre comercio que México tiene con 45 naciones.

De hecho, prácticamente ya 46, porque apenas el Congreso, el Senado de la República, ratificó el acuerdo de libre comercio que celebramos con Panamá.

El segundo eje de acción es un mayor acceso al financiamiento con tasas y condiciones más competitivas.

En diciembre pasado, el Gobierno de la República presentó un paquete de medidas para impulsar las industrias nacionales textil y del vestido. Entre ellas destaca: el reforzamiento y ampliación de la oferta crediticia de Nacional Financiera y el Banco Nacional de Comercio Exterior, en coordinación con el Instituto Nacional del Emprendedor.

Con ello, se busca que los empresarios del sector cuenten con los recursos necesarios para modernizar su maquinaria y equipo, para desarrollar proyectos de innovación, diseño y diferenciación de productos e, incluso, para incursionar en los mercados internacionales.

Y el tercer eje de acción se refiere a algo que fue multicitado, diría yo, por quienes me han antecedido en el uso de la palabra, y que, sin duda, ha sido un paso muy importante en favor de la legalidad; se refiere a la vigencia del Estado de Derecho y al respeto, como aquí se ha dicho, a la legalidad en este sector.

Una de las demandas más sentidas de los industriales del ramo ha sido poner freno a la piratería, el contrabando y muy recientemente a la importación ilegal de mercancías subvaluadas; es decir, a precios muy por debajo de su valor real.

Por eso, entonces como candidato me comprometí a combatir con eficacia la ilegalidad, la competencia desleal y el comercio informal que tanto lastiman a estas industrias.

Y para cumplir este compromiso el primer paso, como aquí ya lo refirieron, fue instalar la Mesa de Combate a la Ilegalidad, que nos ha permitido reducir el comercio ilícito en las industrias textil, del vestido y del calzado.

Y a partir de este trabajo conjunto, en 2014 pudimos identificar que más de la mitad de los textiles y prendas de vestir importados ingresaron al país a precios subvaluados.

Esta práctica de competencia desleal es inadmisible, porque quiebra empresas, destruye fuentes de empleo y lastima la economía de las entidades donde se concentra esta actividad, como es el caso de Coahuila, del Distrito Federal, el Estado de México, Hidalgo, Jalisco, Puebla y Nuevo León, sólo por referir algunas de las principales entidades en donde estas industrias tienen mayor presencia.

Para hacer frente a esta amenaza de la economía nacional, en diciembre pasado también se puso en marcha una estrategia integral contra la competencia desleal e ilegal en este sector.

Para frenar la entrada al país de mercancías subvaluadas se crearon varios mecanismos para prevenir y sancionar irregularidades en las compras al exterior.

Estas medidas ya empiezan a ofrecer resultados positivos. Déjenme compartir algunos de ellos, aunque ya aquí se señalaron también ya algunos otros.

En los primeros 10 días de marzo del total de importaciones de textiles, sólo tres por ciento fue a precios subvaluados, en contraste con el 58 por ciento registrado en los últimos meses de 2014.

Una tendencia similar se observa en las importaciones de productos confeccionados.

De 53 millones de unidades importadas a precios subvaluados en diciembre, de 53 millones de prendas de vestir, en pocas palabras, de prendas que ingresaron a este país a precios subvaluados por debajo del mercado, para los primeros 10 días de marzo sólo se han importado un millón de unidades, quizá en estas mismas condiciones, que contrasta con 53 millones de prendas que apenas se habían importado a diciembre del año pasado.

Esta importación no sólo se hacía a precios subvaluados, sino en la ilegalidad y generando una competencia desleal con estas industrias.

Además, hemos evitado que importadores con antecedentes de prácticas irregulares recurrentes participen en nuevas transacciones de importación.

En éste, como en todos los sectores, la aplicación de la ley tiene resultados tangibles e inmediatos en favor de la población y, por ello, no habremos de bajar la guardia.

En este Gobierno creemos, es cierto, en la apertura económica y en la globalización, impulsamos el libre comercio, pero tenemos la certeza de que debe darse en el marco de la ley y en condiciones de equidad y reciprocidad.

Por ello, otras de las decisiones que tomamos para respaldar a las industrias textil y del vestido fue suspender la disminución arancelaria de 80 fracciones de productos confeccionados con países con los que no tenemos Tratados Comerciales, como aquí también ya se refirió.

La inserción en la globalización, es decir, nuestra participación en los mercados internacionales debe ser inteligente y estratégica, no indiscriminada, porque atenta contra la industria nacional.

Todas estas medidas y resultados que hoy he compartido con ustedes, han surgido del diálogo constructivo entre iniciativa privada y autoridades del Estado mexicano.

Señoras y señores:

Ustedes forman parte de grandes industrias, con exportaciones de prácticamente siete mil millones de dólares al año; saben competir y ganar en los mercados globales.

Por su precio y calidad, los textiles y prendas de vestir hechos en México no necesitan subsidios ni medidas proteccionistas para triunfar en el mundo. Lo que sí requieren es un Gobierno comprometido con el Estado de Derecho.

No es justo que la industria nacional tenga que competir en desventaja, en su propio país, frente a prácticas desleales e ilegales.

Por eso, el Gobierno de la República seguirá aplicando la ley y fomentando la formalidad de la economía en su conjunto.

El Estado de Derecho, la vigencia plena del Estado de Derecho y el crecimiento económico, van de la mano; asegurar la legalidad es combatir la impunidad, es defender el empleo y el ingreso de miles de familias mexicanas.

Por ello, estoy convencido de que juntos seguiremos por este mismo camino.

Nuevamente, muchas felicidades, éxito, y aquí está el Gobierno de la República como un aliado de toda esta industria.

Muchas gracias.

Me han conferido el honor de clausurar esta Asamblea General Ordinaria de las dos industrias, o de las dos Cámaras de estas dos industrias.

Por ello, hoy 17 de marzo de 2015, me es muy grato declarar clausuradas las Asambleas Generales Ordinarias que celebran de manera conjuntas las Cámaras Nacionales de la Industria Textil y del Vestido, seguro de que sus trabajos y acuerdos contribuyen al desarrollo de nuestra economía y, algo muy importante, al bienestar de las familias mexicanas.

Muchas felicidades.