Señoras y señores:

Muy buenos días a todas y a todas ustedes.

Para mí es un gran honor estar en esta 104 Asamblea del Instituto Mexicano del Seguro Social, y encontrarme con esta gran representación de los trabajadores de esta gran institución, del sector patronal y del Gobierno de la República.

Quiero saludar y reconocer la presencia del Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

De la Mesa Directiva del Senado de la República.

Al señor Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social, de quien hemos escuchado avances importantes en estos primeros 11 meses de esta gestión.

A los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

A la representación sindical.

Al dirigente de la CTM, a don Joaquín Gamboa Pascoe.

Al señor Secretario General de este gran sindicato, que es el del Instituto Mexicano del Seguro Social.

A todos los integrantes del Consejo Técnico del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Al Secretario General de esta gran institución.

A muy distinguidos invitados a esta Asamblea.

A Senadoras y Senadores de la República.

Diputadas y Diputados Federales.

A los señores coordinadores parlamentarios, entre quienes se encuentran quienes, uno de ellos que ha sido también director de esta gran institución.

A muy distinguidos invitados.

Pero de manera muy particular y de forma señalada, quiero saludar a esta gran representación de esta gran familia, que lo es quienes trabajan en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Esta familia de 428 mil trabajadores.

Saludo a médicos, a enfermeras, a personal administrativo que forman esta gran institución.

Antes de compartir con ustedes mi mensaje, déjenme sí referirles algunos comentarios y experiencias que tengo con respecto a esta gran institución.

Quienes han laborado en ella, quienes han vivido por dentro de esta gran institución, déjenme decirles y compartirles que me lo han referido distintos actores, distintos compañeros de trabajo, amistades. Y algo tiene esta institución. Tiene una gran capacidad de seducción.

Verdaderamente, quienes han pasado por ella, quien la ha conocido en sus adentros, en lo más interno, en su forma de trabajar, en el esfuerzo que realizan todos los días, a partir de las cifras que aquí hemos conocido. Grandes cifras.

Son cifras mayores en cuanto a la atención médica que dan, el número de unidades médicas que tiene, las consultas que diariamente se llevan a cabo y que habré de referirme en cifras muy particulares. Verdaderamente tiene una gran capacidad de seducción.

Por eso, me congratulo y me honra mucho estar en esta Asamblea, al lado de esta gran representación de quienes laboran en esta gran institución.

Vaya, desde aquí, mi reconocimiento y mi saludo a toda esta gran familia del seguro social. A los 428 mil trabajadores que forman parte de esta gran institución, que sirve y trabaja todos los días por México.

Señoras y señores:

El Instituto Mexicano del Seguro Social, como lo he señalado, es pilar del bienestar individual y colectivo de la sociedad mexicana.

Este Instituto es la Institución de seguridad social más grande de México y de toda América Latina.

Por ello es, ante todo, una conquista de los trabajadores de México.

Gracias al consenso y al trabajo propositivo del sector obrero, del sector patronal y del Gobierno de la República, el Instituto Mexicano del Seguro Social ha sido, desde sus inicios, símbolo del México moderno.

A sus 70 años de su creación, el Instituto Mexicano del Seguro Social es responsable de la salud y seguridad social de sus 58 millones de derechohabientes y de 12 millones de beneficiarios del Programa IMSS-Oportunidades.

En un día típico, este gran instituto, el Instituto Mexicano del Seguro Social, atiende cerca de 500 mil consultas. Son las cifras que diera hace un momento su Director. 500 mil consultas; 200 mil niños en sus guarderías; 50 mil urgencias; cuatro mil intervenciones quirúrgicas diarias. Éstas son grandes cifras.

Esto da dimensión al trabajo y al esfuerzo que todos los días dedica esta gran Institución.

Uno de cada dos mexicanos que nace, todos los días, lo hace en algunas de las instalaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Por eso, es que desde aquí reitero, expreso un especial reconocimiento y envío una gran felicitación a todos y cada uno de los 428 mil trabajadores: médicos, enfermeras y personal administrativo, que día a día operan las casi seis mil unidades médicas de este gran Instituto.

Quiero decirles que soy portavoz del agradecimiento que todo México tiene a este Instituto, a su entrega y vocación de servicio en favor de los trabajadores y de sus familias.

Hoy y siempre, nuestro país reconoce el compromiso del Instituto Mexicano del Seguro Social con la construcción de un México más saludable, de un México más justo, de un México más incluyente, de un México próspero, como lo queremos todos los mexicanos.

Por 70 años, el Instituto Mexicano del Seguro Social ha respaldado a la fuerza laboral del país.

Hoy, es momento de ampliar y extender sus beneficios a más mexicanos.

Al igual que hace siete décadas, cuando los mexicanos se unieron para conformar el Instituto Mexicano del Seguro Social que velara por los derechos de los trabajadores, hoy, también es momento de unirnos nuevamente por los derechos de todos.

Es momento de trabajar juntos hacia una visión compartida, en donde todos y cada uno de los mexicanos, sin importar su condición social o laboral, puedan ejercer los derechos que les confiere nuestra Constitución.

Construir una verdadera sociedad de derechos ha sido, desde el primer día de esta Administración, nuestro principal objetivo. Y para hacerla realidad, el Instituto Mexicano del Seguro Social será, sin duda, un aliado fundamental.

¿Por qué habrá de serlo?

Primero. Porque al cumplir con sus derechohabientes, este Instituto les asegura calidad de vida a través de servicios de salud, seguros de riesgos, tranquilidad como padres, esparcimiento para sus familias y sustento para su retiro.

Una segunda razón. Porque el instituto será clave en la creación del Sistema Nacional de Salud Universal.

Como lo expresé en días pasados, a propósito de reunirme en la Secretaría de Salud, en la conmemoración de un aniversario más de su creación. El derecho a la protección de la salud es un derecho humano reconocido por nuestra Constitución.

Por ello, en el Gobierno de la República estamos decididos a ampliar la cobertura, pero también y, sobre todo, a mejorar la calidad de los servicios médicos que reciben las familias mexicanas.

La participación decidida del IMSS será fundamental en la generación de sinergias que permitan un uso más eficiente de la capacidad instalada, evitando duplicidades en la cobertura y homologando los servicios y las intervenciones médicas.

Y en este sentido, he instruido ya al Director de este Instituto a colaborar con la Secretaría de Salud en la formulación de la propuesta que permita crear el Sistema Nacional de Salud Universal. La experiencia del IMSS será crucial para esta gran iniciativa.

Una tercera razón para lograr este respaldo del Instituto a la creación de este Sistema Nacional de Salud, porque el IMSS también será indispensable para lograr este objetivo que hemos propuesto en la iniciativa de Reforma Hacendaria.

En este marco, quiero desde aquí, hacer un amplio reconocimiento a la Cámara de Diputados por la aprobación, el día de ayer, de las reformas constitucionales para establecer como derechos el Seguro de Desempleo y la Pensión Universal para el Retiro.

Y es éste un primer avance. Ahora corresponderá, seguro estoy, al Senado de la República y a las legislaturas locales, como poder Constituyente u órgano Constituyente reformador de nuestra Constitución, para establecer este derecho consagrado en nuestra Carta Magna, que amplíe los derechos a los mexicanos y, sobre todo, que asegure condiciones de mayor bienestar, de justicia, especialmente para los adultos mayores.

En este sentido, quiero instruir al Instituto, al Director del Instituto Mexicano del Seguro Social, que de ser aprobada esta reforma, como esperamos lo sea, ponga en marcha cuanto antes con eficacia y eficiencia el seguro de desempleo y la pensión universal para adultos mayores de 65 años.

Y una cuarta razón, de éstas que he venido exponiendo ante ustedes. El Instituto Mexicano del Seguro Social será fundamental para hacer realidad los derechos de los trabajadores que hoy se encuentran en la informalidad y que opten por regularizarse.

A partir de una atractiva oferta de servicios de salud y de prestaciones sociales, junto con el régimen de incorporación que contempla la Reforma Hacendaria, estoy seguro de que el Instituto Mexicano del Seguro Social será un gran promotor de la formalidad y de la productividad de nuestro país.

Lograr que todos los mexicanos tengan acceso a un trabajo formal y a la seguridad social, son propósitos básicos y elementales del México incluyente y próspero que queremos alcanzar.

Por ello, señor Director del Instituto Mexicano del Seguro Social, es importante, desde ahora, tomar previsiones necesarias para que el Instituto esté en la capacidad de recibir a más trabajadores que opten por regularizar su situación laboral.

Estoy convencido de que el Instituto Mexicano del Seguro Social será un gran promotor de la formalidad, y al mismo tiempo un beneficiario de la misma, porque al contar con más derechohabientes en activo, fortalecerá sus finanzas, y con ello su capacidad para ofrecer mejores servicios y generando con ello un círculo virtuoso que demanda también, como lo hemos venido observando en estas primeras medidas muy importantes y relevantes, pero que están optimizando y mejorando y eficientando la capacidad instalada que hoy tiene el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Para hacer del IMSS la institución que anhelamos y que asuma la responsabilidad y compromiso ante los retos que tenemos, la institución líder en la transformación social de México, debemos de trabajar decididamente para fortalecerlo.

Debemos avanzar hacia un modelo de gestión más simple, transparente y moderno, de servicios digitales que acerquen al Instituto a los derechohabientes y a los patrones, como ya está ocurriendo.

Hoy, en el marco de esta 104 Asamblea General Ordinaria, quiero afirmar de manera puntual que la construcción del Sistema Universal de Seguridad Social, lejos de limitar al IMSS, amplía sus alcances y le da aún mayor relevancia a este gran Instituto.

El IMSS, lo digo con absoluta convicción; es patrimonio institucional de todos los mexicanos, y vamos a trabajar para fortalecerlo y que siga siendo orgullo de todos los mexicanos.

Queremos un IMSS que esté a la altura de los retos y las necesidades de nuestros días, y que responda a las exigencias de la sociedad mexicana del mañana, y para lograrlo cuenta con todo nuestro respaldo, todo el respaldo del Gobierno de la República.

Y, precisamente, es por ello que en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2014, se contempla ya un presupuesto para el IMSS de 477 mil millones de pesos; es decir, 13 por ciento superior al del 2013 en términos nominales.

Como sabemos que una de las demandas más sentidas de los derechohabientes y beneficiarios de esta institución es contar con clínicas y hospitales de calidad, también estamos contemplando una inversión de casi cuatro mil 800 millones de pesos para el 2014, para mejorar su infraestructura hospitalaria; es decir, para este rubro, 44 por ciento más que en 2013, también, en términos nominales.

Es así, con acciones decididas y recursos bien invertidos que, espero, merezcan la aprobación del Congreso. El IMSS seguirá vigente y siempre, sobre todo, teniendo un papel relevante en la vida nacional.

Señoras y señores:

En 1943 México dio un gran paso hacia la justicia social con la creación del Instituto Mexicano del Seguro Social, sin duda fue una de las grandes transformaciones nacionales del Siglo XX.

70 años después, en 2013, el Instituto Mexicano del Seguro Social tiene la fortaleza institucional para contribuir decididamente a las transformaciones que estamos impulsando en este Siglo XXI.

Hoy, en el marco de esta Asamblea General, convoco a todos los aquí reunidos, y a todos los que forman parte de esta gran familia del Instituto Mexicano del Seguro Social, a trabajar en favor de los cambios que necesita el país.

Trabajando juntos, trabajadores, empleadores y Gobierno, podremos mover, no sólo a este gran instituto y hacer que afronte con mayores capacidades los retos y desafíos del Siglo XXI, sino, sobre todo, en esta firme decisión que todos tenemos de mover a México y de hacer un país, del país que todos anhelamos y que genere condiciones de mayor bienestar para todas las familias mexicanas.

Muchísimas gracias.

Y si me lo permiten, procedo a la declaratoria de clausura de esta 104 Asamblea General Ordinaria del Instituto Mexicano del Seguro Social, dejando, nuevamente, un saludo afectuoso, cordial y de reconocimiento a todos sus trabajadores, y felicitando de manera particular a quienes hoy recibieron un premio, a las unidades médicas que fueron, no sólo médicas, sino, también, a las guarderías, a las unidades de trabajo de esta gran institución, por los servicios de calidad que han venido ofreciendo.

En México, Distrito Federal, hoy 25 de octubre de 2013, me es muy grato declarar clausurada la 104 Asamblea General Ordinaria del Instituto Mexicano del Seguro Social, convencido de que sus trabajos y acuerdos aportarán a la construcción del México incluyente, justo y próspero que todos queremos.

Muchas felicidades.