MODERADOR: En uso de la palabra el Secretario del Trabajo y Previsión Social, licenciado Alfonso Navarrete Prida.

-SECRETARIO ALFONSO NAVARRETE PRIDA: Muy buenos días tengan todos ustedes. Tardes.

Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; señor Presidente de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, don Eduardo Andrade; señoras y señores representantes de los trabajadores y patrones, particularmente, compañeros, líderes sindicales que nos hacen el honor de estar presentes el día de hoy. Muy estimados sean todos ustedes.

Lo mismo líderes del sector empresarial, que hoy, nos hacen el enorme honor de acompañarnos. Sean bienvenidos. Colaboradores de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social; señoras y señores, representantes de los medios de comunicación.

Me honra recibir, en esta Secretaría del Trabajo y Previsión Social, al Presidente de México. Su presencia en este evento de tanta relevancia para la Secretaría y para el mundo del trabajo, da cuenta del interés que el Presidente Enrique Peña confiere a los trabajadores y patrones del país, es decir, al desarrollo económico, al empleo y a la paz laboral.

Debo decirlo, con toda claridad, es la primera vez en la historia que un Presidente de la República asiste a un evento de esta naturaleza, lo que resalta su interés, su compromiso y, desde luego, nos ajusta a todos a una responsabilidad adicional.

El Presidente de la República ha sido muy claro en estos primeros días de Gobierno. Nos ha dado directrices precisas de cómo habremos de apoyarlo en la importante tarea de mejorar el nivel de vida de los mexicanos.

Ha sido enfático en la necesidad de que los beneficios del desarrollo impacten positivamente en los hogares y ha señalado como el objetivo económico más importante de su Gobierno, mejorar la economía de los mexicanos. Hacia eso habremos de conducir nuestros esfuerzos.

Por ello, la urgencia de revertir desigualdades, de estrechar brechas de entre quienes obtienen altas rentas y quienes perciben ingresos sólo de subsistencia, que son millones de compatriotas.

Duele, y duele mucho, la situación en la que se encuentra más de la mitad de la población, y duele más, porque el país no es pobre, porque la naturaleza nos ha obsequiado con enormes recursos que deben ser bien aprovechados en beneficio de todos. Porque nuestra situación geográfica es envidiable.

Somos vecinos de una de las economías más fuertes del orbe, que en estos momentos apunta a salir de una situación difícil.

El intercambio comercial entre México y Estados Unidos, así como con nuestro socio Canadá, nos ofrece amplias oportunidades de expansión que debemos aprovechar.

Excelentes oportunidades se advierten, también, en América Central y del Sur, y en aquellos países que conforman el Acuerdo Transpacífico. Por ello, nuestro país debe orientar y contar con un mercado interno fuerte y debemos dinamizarlo.

Quienes tenemos el honor y el privilegio de acompañar al Presidente Peña en su gestión de Gobierno encabezando una dependencia de Estado, estamos comprometidos con él en lo personal, en lo profesional y en su proyecto de país.

Dar resultados. Esa es la divisa de su Administración. A eso habremos de enfocar nuestra tarea cotidiana y, en ello, invertiremos esfuerzos adicionales.

El inventario de problemas de la Nación es amplio, uno de ellos, es sin duda, el del empleo, que se manifiesta en desocupación, subempleo, empleo precario y empleo informal.

Promover la generación de más empleos y que éstos sean de calidad, es uno de los grandes desafíos de la actual Administración. Lograrlo se inserta en una pertinente política laboral que no puede estar desvinculada de la política económica. Es decir, requerimos crecer económicamente, pero debiendo procurar las condiciones que faciliten la inversión.

Los generadores de empleo, aquí presentes, los empresarios, requieren certeza jurídica y paz laboral, y los trabajadores, aquí presentes, también, requieren la firme defensa de sus derechos.

Los efectos de la crisis no han sido aún revertidos en su totalidad. Llevará varios años particularmente a los sectores más vulnerables, restablecer las condiciones de vida que tenían antes de ésta.

En el mundo del empleo, se ha corroborado que la recuperación es a mediano plazo y que los jóvenes son uno de los sectores que tarda más tiempo en obtener empleo después de una crisis.

El Pacto Mundial para el Empleo, adoptado por la Conferencia Internacional del Trabajo, el 19 de junio del 2009, parte de un exhaustivo análisis de las repercusiones de la crisis financiera y económica internacional en los ámbitos social y del empleo; y promueve una recuperación productiva centrada en la inversión, el empleo y, sobre todo, en la protección social. Particularmente, la protección social es el gran reto de los mexicanos del Siglo XXI.

Como se ha señalado y reiterado: el país en materia de empleo no está bien. Seis de cada 10 mexicanos se encuentran en la informalidad y eso es absolutamente inadmisible.

Los retos que ello impone en el ámbito nacional a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, son enormes: Hacer efectivos los derechos laborales y la inclusión, impartir justicia laboral pronta, imparcial y profesional, promover el diálogo y el consenso entre patrones y trabajadores, generar políticas activas de empleo, contribuir a dotar a la fuerza de trabajo de las competencias laborales requeridas en el presente, y que habrá de demandar el mercado laboral en el futuro.

Promover la productividad laboral, particularmente, en las 719 mil micro y pequeñas empresas que existen en el país y que generan el 60 por ciento de los puestos de trabajo. Mejorar a través de la productividad la competitividad del país, lograr la colocación de buscadores de empleo en trabajos de calidad, preferentemente en trabajos verdes.

Vigilar el cumplimiento de los derechos a la seguridad y la salud de los trabajadores, a través de la intensificación y profesionalización de los servicios de inspección. Diseñar los mecanismos que permitan mejorar el nivel de los salarios para reactivar el mercado interno.

El problema del empleo atañe a todos. Resolverlo, beneficia a todos. Se requiere un rumbo diferente, alinear todos los instrumentos de política para garantizar mayor crecimiento e igualdad en la distribución del ingreso y del desarrollo regional.

Requerimos, para atender el problema del empleo, diseñar y ejecutar, bajo la firme conducción del Presidente de la República, políticas, programas y acciones de Gobierno en conjunto con las demás Secretarías; en particular, con las de Hacienda y Crédito Público, Economía, Desarrollo Social, Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación; Educación Pública, Comunicaciones y Transportes, Energía, Turismo; y con las entidades paraestatales que aporten al crecimiento económico del país. Construir, en síntesis, una verdadera política laboral que atienda las múltiples aristas del complejo gran problema de nuestro tiempo, que significa el desempleo, el subempleo y la pobreza.

Debemos construir una nueva y equilibrada relación entre el Estado, el mercado y la sociedad. Necesitamos, como lo ha dicho el Presidente de la República, un Estado eficaz, capaz de conducir el desarrollo de la Nación y de concretar los derechos constitucionales de todos. La oportunidad es ahora. Contamos con los talentos para emprender el desafío de ser mejores y de alcanzar los niveles de vida que han quedado en meras aspiraciones, en proyectos inconclusos, en intentos sin concretar.

Las líneas orientadoras están dadas. Los cinco Ejes Estratégicos, las 13 Decisiones Presidenciales y el Pacto por México, son un espléndido marco para el arranque de una etapa renovadora en la vida del país.

Señor Presidente:

En la Secretaría de Trabajo y Previsión Social nos sentimos muy honrados con su visita, por el significado que ella tiene, porque nos da la oportunidad de expresarle que estamos comprometidos con México; con el México que usted ha delineado, y que es el que la mayoría de mexicanos queremos.

Porque nos permite decirle, desde esta responsabilidad, que a cada servidor público de la dependencia nos corresponde cumplir. Habremos de dar lo mejor de nosotros mismos por servirle al país y a su Gobierno.

Muchas gracias, señor Presidente.

Y bienvenido.

-MODERADOR: Interviene a continuación, el Secretario de la Comisión del Trabajo y Previsión Social en el Congreso Federal, Diputado Carlos Aceves del Olmo.

-DIP. CARLOS ACEVES DEL OLMO: Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; señor Secretario del Trabajo, don Alfonso Navarrete Prida; distinguidos funcionarios de la propia Secretaría; señores empresarios; amigos de COPARMEX; compañeros dirigentes sindicales de las distintas organizaciones que tienen vida en este país.

Señoras y señores.

Distinguidas y distinguidos miembros del sector obrero, del sector empresarial, que hoy toman protesta como Representantes en las Juntas:

No podía empezar mejor un año para el sector de los trabajadores, como el que estamos empezando con este acto. En los largos años de vida que tengo participando en distintas cuestiones obreras, nunca habíamos tenido la presencia del Presidente de la República en la protesta de quienes lo van a acompañar durante seis años, haciendo o buscando hacer que, junto con las autoridades laborales, la justicia sea más pronta y expedita, y de que acabemos, de una vez por todas, con esos grandes rezagos que nos hacen intransitable el buen fin de las demandas laborales o demandas contractuales.

Yo me felicito, y sé que mis compañeras y compañeros sindicales, y también los del sector empresarial, a quienes les tendemos la mano, porque no somos enemigos, somos compañeros del camino. Debemos de sumar, entre los actores de la producción, nuestros esfuerzos para que, como lo dijo el Secretario, haya paz laboral pero, también, haya beneficios para los trabajadores.

Sí, a la capacitación. Sí, a que seamos más productivos, pero, también, a que los trabajadores tengan en sus mesas y en sus bolsillos, mejores condiciones para poder vivir.

No podemos estar viendo que pasan las cosas y como que no pasa nada con un número muy importante de mexicanos. No podemos estar aceptando que tenemos que regularnos por distintas cosas. Que, desde luego, tendremos que hacer algo para que vayan desapareciendo.

Es esperanzador, señor Presidente, que este evento se haga hoy, aquí; y también, estoy seguro, que con el esfuerzo que hicimos los Legisladores en la Cámara para reformar la Ley Laboral, que no ha sido porque tiene algunas cosas que a muchos dirigentes no les gusta, pero es un gran esfuerzo que se hace para que la Secretaría, tutelar de los trabajadores, para que los empresarios, para que los sindicatos organizados, encuentren caminos por dónde conducir a mejores estadíos económicos y de familias mejor alimentadas, que vivan mejor.

Cuando a mí me hicieron favor de invitarme para este evento, yo he estado en otros anteriores de esta misma clase. Pero no pensé que vendría el Presidente de la República. Y aprovecho para decirle que nosotros hemos estado siguiendo, paso a paso, el mes completo de Gobierno que lleva desde el 1 de diciembre.

Que hemos visto la forma en que, a la carrera, anda por todos lados. Que estamos viendo que los 23 puntos que nos presentó en el Palacio Nacional el 1 de diciembre, empiezan a cristalizarse ya algunos.

Que la Reforma Educativa ya caminó en el Congreso y que las otras reformas estructurales están a punto, cuando se reanude el Periodo de Sesiones.

Estamos viendo que empieza, con mucho tino, nombrado a alguien con la capacidad, el talento y el prestigio que tiene el Secretario de Trabajo, Navarrete Prida.

Felicidades por eso, señor Presidente, también.

Tratar de recorrer en cinco minutos, que es lo que dijeron que yo tenía derecho a decir aquí, es muy difícil. O traer un discurso que sea eterno. Sin embargo, yo quisiera hacerme eco de lo que estoy seguro que piensan muchos de los dirigentes que están aquí.

Cuando se nos habla de defender los derechos de los trabajadores, es música para nuestros oídos. A eso nos dedicamos desde hace mucho tiempo. No solamente nos dedicamos, sino que fuimos trabajadores. Nuestro origen es trabajadores, de checar tarjeta y de estar en una fábrica.

Por eso, sabemos lo que se siente que ahora, a estas alturas del Siglo XXI, los trabajadores no hayan alcanzado su salario remunerador y no se haya hecho justicia totalmente con los derechos que ellos tienen.

Por eso, nuestra invitación al sector de los empresarios para que vayamos juntos, capital y trabajo, en este gran esfuerzo. Por eso, nuestra disposición, también, que con tecnología de punta, que con empuje de parte del Gobierno, se hagan muchas cosas que están haciendo falta en las fábricas, en los talleres. Que las mujeres, como ya lo hicimos en la Reforma Laboral, tengan condiciones iguales a los hombres. Que se cumpla exactamente con lo que estamos teniendo como norma regulatoria.

Por eso, es un gran honor para mí estar haciendo uso de la voz ante el Presidente de la República, pero, desde luego, ante todas las trabajadoras y trabajadores que hay aquí, que ahora nos van a representar en las Juntas de Conciliación.

Señor Presidente.

Señor Secretario:

Tenemos en algunas, por ejemplo, en la Junta Federal, decenas de miles de expedientes que no han podido caminar. En la Junta Local, que lo tendremos que ver ahora en otro lado, pero simplemente lo pongo como referencia, tenemos más de 65 mil expedientes que no han caminado, y los trabajadores a veces se tienen que esperar muchos meses, o hasta años, para que les resuelvan ese problema.

No digo que sea fácil, pero está al alcance de la mano. Hay muchos juicios que ahí se manejan que no tienen que ver con la Secretaría del Trabajo, que son los referentes a las empresas paraestatales, que son de INFONAVIT, que son de Petróleos, que son Comisión Federal de Electricidad, y que hace intransitable, para cualquier Presidente de Junta o cualquier funcionario, el camino de una justicia pronta y expedita.

Por eso, yo con esto terminaría, quiero reiterar el gusto que nos da, la satisfacción que tenemos y que le comunicaremos a los trabajadores, de que el Presidente de la República, desde el primer día del año 2013, se preocupe por las trabajadoras y los trabajadores.

De que, como lo dijo en el Pacto, pacto que firmamos y nos sumamos inmediatamente, porque nos es muy esperanzador, se hagan las cosas para que la gente esté mejor.

Yo estoy cierto que esta Secretaría, este edificio que tiene un auditorio, donde lástima que no cupimos todos, pero este auditorio se llama Adolfo López Mateos, un gran Secretario del Trabajo, un gran Presidente de la República y un gran mexiquense, y usted es un mexiquense, que es Presidente de la República, también.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Hace uso de la palabra el representante de la Confederación Patronal de la República Mexicana, licenciado Alberto Espinosa Desigaud.

-LIC. ALBERTO ESPINOSA DESIGAUD: Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; licenciado Alfonso Navarrete Prida, Secretario del Trabajo y Previsión Social; licenciado Eduardo Andrade Salaverría, Presidente de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje; Diputado Federal Carlos Aceves del Olmo, Presidente de la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados.

Licenciado Rafael Adrián Avante Juárez, Subsecretario del Trabajo; maestra Flora Patricia Martínez Cranss, Subsecretaria de Empleo y Productividad Laboral; licenciado José Adán Rubí Salazar, Subsecretario de Inclusión Laboral; ingeniero Manuel Cadena Morales, Titular de la Unidad de Delegaciones Federales del Trabajo y de la Secretaría del Trabajo; licenciado Nicéforo Guerrero Reynoso, Oficial Mayor de la Secretaría del Trabajo; y licenciado Gustavo Hernández Vela, Procurador Federal de la Defensa del Trabajo.

México ha iniciado este año, un nuevo capítulo en su historia. La pasada elección presidencial, que convocó a más de 50 millones de mexicanos, fue un claro ejemplo de que la vía de las instituciones siempre es el mejor camino para transformar a México.

El Presidente de la República y los miembros de su equipo han mostrado su capacidad para el diálogo y la concertación social. Los empresarios de México, reconocemos el esfuerzo de la presente Administración Federal, para convocar a las diferentes fuerzas políticas del país, en el marco de un gran Pacto por México, a trabajar para sacar adelante las reformas que necesitamos y que, por años, estuvieron detenidas.

Podemos decir, con orgullo, que en el transcurso de estos meses de cambio, México cuenta ya con una Reforma Laboral que facilita la armonía entre los obreros y patrones, al mismo tiempo que promueve la competitividad de nuestro país. Y con una histórica Reforma Educativa, que mejora los instrumentos de aprendizaje para los niños mexicanos.

Es importante reconocer el papel del propio Presidente de la República, del Secretario Navarrete Prida y del Diputado Carlos Aceves, en la aprobación de la Reforma Laboral. Su compromiso fue determinante para este gran paso, en favor de todos los mexicanos.

El Pacto por México es un instrumento para el diálogo social. Se trata de una señal positiva de un Gobierno con sentido social. El sector patronal representado en COPARMEX reconoce, respalda y celebra los acuerdos que derivan de este pacto. Es una muestra de que los primeros días de este nuevo sexenio, pueden tener como protagonista y destinatario final a la sociedad.

En correspondencia, los empresarios con visión de responsabilidad comunitaria, debemos participar en instancias de colaboración social, como las Juntas de Conciliación y Arbitraje, con la firme convicción de que la tarea de todos es resolver, con imparcialidad y apego a derecho, con pleno reconocimiento a la dignidad de las personas, los conflictos laborales.

El sector patronal está convencido de que el principal instrumento de esta tarea debe ser, como su nombre lo indica, la conciliación, para mantener el equilibrio en las relaciones de trabajo y preservar la paz social.

Nuestra participación está motivada por el compromiso con un mercado laboral justo y competitivo. Para que la sociedad mantenga su confianza en el proceso de impartición laboral, son indispensables el equilibrio, la armonía, la calidad, transparencia y honestidad, de las tres partes que integran las Juntas.

Los empresarios y patrones de México, asumimos con responsabilidad el llamado que nos hace el nuevo orden democrático de nuestro país para celebrar un diálogo franco, abierto a la ciudadanía, con nuestras contrapartes del Gobierno Federal y el sector de los trabajadores.

El reto de México en la segunda década del Siglo XXI, debe ser abatir las desigualdades sociales que siguen aquejando tanto a nuestro país.

La mejor manera de avanzar rápidamente, es reducir al mínimo posible los indicadores de pobreza extrema, de marginación, de distancia entre ricos y pobres, de crimen y violencia. Es generando opciones productivas para todos los mexicanos.

Esto sólo es posible si nuestra economía recibe el impulso que sólo nuevas reformas le pueden dar. Si trabajamos decididamente todos los involucrados en la cadena productiva nacional, y si participamos decididamente Gobierno y sociedad en el espíritu de colaboración que debe inaugurar una nueva época de desarrollo para México.

Estos meses son una prueba de que, efectivamente, sí se puede. Sí es posible transformar a México. Este ánimo de acuerdo y diálogo será de gran ayuda para discutir a fondo una Reforma Fiscal que brinde mayores recursos para que el Estado mexicano cumpla con su función subsidiaria sin que se distorsione el proceso de creación, de riqueza y empleos, permitiendo mayor eficiencia recaudatoria, incentivando la formalidad, simplificando el cumplimiento tributario a todos los contribuyentes.

A diferencia de muchos países, México cuenta con sólidas condiciones de estabilidad macroeconómica que le permiten iniciar un profundo debate sobre los cambios que requiere nuestra economía, para convertir los riesgos en oportunidades y el crecimiento en mejores condiciones de vida para todos.

El escenario que enfrentaremos este año, de riesgos y oportunidades, requiere de la colaboración de todos, y la coordinación de todos los sectores. Se prevé un menor dinamismo de la economía de los Estados Unidos y de otras regiones.

La buena noticia el día de ayer, fue el acuerdo del Congreso de los Estados Unidos para reducir la magnitud del déficit fiscal. Por ello, para México, es doblemente una buena noticia.

Por otro lado, hay riesgo de un recrudecimiento de los problemas de confianza asociados a la situación fiscal y financiera de diversos países de la Zona Euro. Si podemos hacer frente a la posibilidad de la desaceleración de la economía internacional, sin duda, siempre y cuando pongamos todo de nuestra parte para avanzar en las reformas que necesita nuestro país.

La estabilidad macroeconómica, que es una fortaleza de nuestro país, no genera crecimiento. Si queremos atender las necesidades de la población y los rezagos que tenemos en competitividad, es el momento de adoptar acciones decididas.

El gran reto económico de México en el 2013, será detonar un mayor dinamismo interno que aproveche nuestras ventajas comparativas, que nos impulse a avanzar en el gran desafío estructural de destrabar los obstáculos que nos impiden acceder a un crecimiento sostenido, superior al seis por ciento anual, con estabilidad y prosperidad para todos los mexicanos.

Los empresarios mexicanos desde sus regiones productivas o en el trabajo de diálogo abierto con trabajadores y representantes del Gobierno, serán actores clave para que los cambios que necesita México, se materialicen en una realidad permanente de desarrollo productivo.

Nuestro compromiso es México y juntos vamos a transformarlo. Estoy seguro de que el año que empieza, será el año de un nuevo México, de justicia y paz social.

Muchas gracias.

-MODERADOR: A continuación, solicitamos respetuosamente al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, se sirva a Tomar Protesta a los representantes, propietarios y suplentes de los Trabajadores y Patrones ante las Juntas Especiales de la Federal de Conciliación y Arbitraje para el periodo 2013-2018.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Señoras y señores.

Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Sin mayor preámbulo y comentario, toda vez que después de esta Toma de Protesta tendré la oportunidad de compartir con ustedes algún mensaje. Simplemente, procedo a tomarle protesta a los integrantes de esta representación de trabajadores y patronos de las Juntas Especiales de la Federal de Conciliación y Arbitraje para el periodo 2013-2018.

Les pregunto lo siguiente: Protestan guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley Federal de Trabajo y los demás ordenamientos que de ella se emanen y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Representantes de los Trabajadores y de los Patrones para el que han sido nombrados.

-VOCES A CORO: Sí, protesto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Si así lo hicieren, que los trabajadores y los patronos se los reconozcan, y si no, que se los demanden.

Muchas felicidades.