-MODERADORA: Escuchemos la intervención del Secretario de Comunicaciones y Transportes, licenciado Gerardo Ruiz Esparza.

-SECRETARIO GERARDO RUIZ ESPARZA: Ciudadano Presidente de la República licenciado Enrique Peña Nieto; ciudadano Presidente de la Cámara de Diputados; ciudadano Presidente de la Cámara de Senadores; señores Coordinadores de las Cámaras de Diputados y de Senadores; señores dirigentes de los partidos políticos nacionales; distinguidos invitados; amigas y amigos de los medios de comunicación; señoras y señores.

Afirma el Secretario General de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el doctor Hamadoun Touré, debemos conseguir que la Banda Ancha figure entre las más altas prioridades en las agendas de las naciones.

La Banda Ancha, nos dice, debe ponerse al alcance de todos, porque es fundamental para favorecer el desarrollo económico y social.

Desde su primer Mensaje a la Nación, el pasado 1º de diciembre, el Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto, incluyó entre las prioridades de su Administración generar mayor competencia en los servicios de telecomunicaciones, elevar a rango constitucional el derecho de acceso a la Banda Ancha, reformar el marco legal a las telecomunicaciones y licitar dos nuevas cadenas nacionales de televisión abierta.

Hoy, aquí, se reúnen, una vez más, los partidos políticos signatarios del Pacto por México y el Titular del Poder Ejecutivo Federal, para presentar, de manera conjunta, una Reforma Constitucional que habrá de impulsar a nuestro país a una nueva etapa en el desarrollo de sus telecomunicaciones, cumpliendo, así, con el mensaje del 1º de diciembre y con los nueve compromisos del Pacto, relacionados con el sector.

La necesidad de reformar las telecomunicaciones, es reconocida por todos. Los avances recientes en las telecomunicaciones y en el acceso a Internet, constituyen para la humanidad la mayor transformación tecnológica, desde la invención de la luz eléctrica.

Como lo ha señalado la OCDE, México está muy lejos de que las telecomunicaciones sean la plataforma que el país requiere. En 2012, esta organización estimó que tan sólo en el periodo 2005-2009 la pérdida económica atribuida al rezago y a la disfuncionalidad del sector de telecomunicaciones, fue de 129 mil millones de dólares, es decir, el 1.8 por ciento del PIB anual.

En países similares, por cada 10 puntos porcentuales que se incrementen los servicios de Banda Ancha, se genera un crecimiento económico equivalente al uno por ciento del PIB.

De aquí, que resulte indudable la necesidad de fortalecer la capacidad rectora del Estado, el marco legal, la capacidad regulatoria y el ordenamiento de este sector, para impulsar su crecimiento en un contexto de competencia equitativa.

Fortalecer a los órganos reguladores, cubrir vacíos legales y evitar la doble ventanilla, es parte fundamental de la iniciativa.

Las instituciones reguladoras de la competencia y de las telecomunicaciones COFECO y COFETEL, se transformarán en órganos constitucionales autónomos.

Se creará, aprobada la iniciativa por el Congreso de la Unión, el Instituto Federal de Telecomunicaciones, que asumirá en el sector las facultades de la COFETEL y de la COFECO.

Podrá ordenar la desincorporación de activos de los actores económicos en las proporciones necesarias para eliminar efectos anticompetitivos.

Será el Instituto y ya no el Ejecutivo Federal la instancia facultada para otorgar y revocar las concesiones de radiodifusión y telecomunicaciones.

Los órganos de Gobierno de ambos organismos se integrarán por siete Comisionados, incluyendo al Presidente, con una duración de nueve años y sin posibilidad de reelección.

Los Comisionados se designarán en forma escalonada a propuesta del Ejecutivo Federal y con la ratificación del Senado, previa evaluación de los aspirantes que realice un Comité integrado por los titulares del Banco de México, del INEGI y del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

Las resoluciones de ambos órganos podrán ser impugnadas sólo mediante el juicio de amparo indirecto y no serán objeto de suspensión.

La participación de la Judicatura Federal tendrá la mayor relevancia, el sector requiere de condiciones para evitar litigios interminables que se traducen en incertidumbre para la inversión.

Se crearán Tribunales especializados en competencia económica, radiodifusión y telecomunicaciones.

El Congreso de la Unión establecerá tipos penales especiales de acuerdo a esta iniciativa que sancionen rigurosamente prácticas monopólicas y fenómenos de concentración indebida con el fin de impulsar la transición del sector hacia condiciones de competencia plena.

Se establecen entre otras las siguientes medidas:

Se eleva de 49 a 100 por ciento la posible participación de inversión extranjera directa en telecomunicaciones y comunicación vía satélite, así como de cero a 49 por ciento en radiodifusión.

Los concesionarios de televisión abierta deberán permitir la retransmisión íntegra de su señal de manera gratuita y sin discriminación.

Por su parte, los concesionarios de televisión de paga deberán retransmitir las señales de televisión abierta sin costo para sus suscriptores.

Los concesionarios que hayan sido declarados con poder sustancial en cualquiera de los mercados de telecomunicaciones o radiodifusión no se podrán beneficiar de esta regla de gratuidad.

Los concesionarios de telecomunicaciones podrán acceder a la red local de los actores dominantes.

Como lo comprometió el señor Presidente de la República, se licitarán dos nuevas cadenas de televisión abierta. En estas licitaciones no podrán participar aquellas empresas que ya tengan concesiones por 12 megahertz o más.

Conforme al principio de equidad con que se procederá en todo momento, todas estas medidas se aplicarán de manera simultánea, sin privilegios para ninguno de los participantes del sector privado.

Señoras y señores:

Las telecomunicaciones, son fundamentales para mover a México como lo ha propuesto el señor Presidente de la República. Son esencialmente democratizadoras porque permiten el acceso a una dimensión inacabable de información, de conocimiento, de aprendizaje, de nuevas capacidades, y a posibilidades inmensas de comunicación con otras personas e instituciones.

Con reglas claras y abiertas, con una autoridad fortalecida, con límites a la concentración, con obligaciones bien establecidas en cuanto a calidad, costo y continuidad de los servicios, las telecomunicaciones cumplirán mejor su papel dinamizador de la economía, y de la participación social en el desarrollo nacional.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Interviene a continuación el Coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México en la Cámara de Diputados, Diputado Arturo Escobar y Vega.

-DIP. ARTURO ESCOBAR Y VEGA: Buenas tardes.

Señor Presidente de la República, Enrique Peña Nieto; señores Secretarios de Estado; Presidentes nacionales de los partidos; Diputados; Senadores; medios de comunicación.

Hoy, una vez más, y parece costumbre, en el Gobierno del licenciado Enrique Peña Nieto es un día, es un gran día para nuestro país. Hoy, por fin, se presenta una iniciativa de reforma en materia de telecomunicaciones que tiene que ver con la modernización de un sector especialmente estratégico para nuestro país, en niveles de competitividad, en niveles de desarrollo y en niveles de dotar o aspirar a que aquello que dictan organizaciones internacionales, como la ONU y como la OCDE en materia de información, se convierta en realidad.

Una vez más, señor Presidente, y hoy, más que nunca, creo yo, el Artículo 6º Constitucional me lo permite, queremos felicitarlo a usted, queremos felicitar al órgano rector del Pacto, y queremos felicitarnos todos.

Se abre una brecha de enormes posibilidades para que México pueda entrar a la era digital de lleno y con todo.

En esta iniciativa no hay medias tintas; es una iniciativa que cubre a cabalidad las grandes aspiraciones de la sociedad mexicana e, inclusive, de los actores o agentes económicos que participan en materia de telecomunicaciones.

Hay que decirlo como es:

Hoy, la era digital ya no es una moda en el mundo entero, es una obligación de los Estados nacionales poder otorgarle a su población la posibilidad de informarse, pero, más importante aún, de informarse con veracidad.

Una reforma de este calado ayuda, sin duda, a la educación en esta era del conocimiento a la que estamos entrando, y que todos los países de la OCDE tienen ya kilómetros transitados.

Pero importante aún; ayuda a que todos los sectores económicos de la población, como el comercio, como la economía, como todas aquellas y cada una de las acciones que tiene que hacer una sociedad se beneficien con información y con tránsito de información y de conocimiento hacia la población.

La tecnología de la información, los servicios de radiodifusión y las telecomunicaciones tendrán competencia. Llegó el momento de que no sólo algunos actores tengan la capacidad monopólica de difundir señales; hoy, todos los agentes económicos que cubran determinados requisitos, podrán participar.

Y es lógico, porque en cualquier curso de economía se nos enseñó: ante mayor oferta, mejor servicio, y para tener mejor servicio, hay que mejorar el precio.

Cuántas veces uno de nosotros no leíamos información difundida por la OCDE en donde se establecía que estos países estaban avanzando, por ejemplo, en Banda Ancha. Ellos avanzaban tanto en tamaño, como en penetración, y nuestro país crecía en tamaño, pero no crecía en penetración.

Esta reforma, sin duda, va dirigida a todos los mexicanos, pero, por supuesto, por supuesto que ayuda a los sectores más vulnerables de este país.

Señor Presidente:

Cuente con los Diputados del Partido Verde, cuente con los Senadores del Partido Verde para que agilicemos el trámite legislativo.

El mundo entero nos está volteando a ver, y no se equivocan; estamos haciendo cosas que nos tardamos tiempo en hacer.

Por eso manos a la obra, que el futuro nos está esperando.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Escuchemos las palabras del Coordinador Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en la Cámara de Diputados, Diputado Silvano Aureoles Conejo.

-DIPUTADO SILVANO AUREOLES CONEJO: Muchas gracias.

Muy buenos días, tardes ya.

Ciudadano Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; Senador Ernesto Cordero Arroyo, Presidente del Senado de la República; Diputado Francisco Agustín Arroyo Vieyra, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; Gustavo Madero, Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN; Jesús Zambrano Grijalva, Presidente del Partido de la Revolución Democrática; César Camacho Quiroz, Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI; estimados Coordinadores, colegas, de los Grupos Parlamentarios de la Cámara de Senadores y de Diputados; señores integrantes del Gabinete; señores integrantes del Consejo Rector, amigas y amigos de los medios de comunicación.

Saludo con beneplácito, la ocasión de reunirnos, de participar de cara a la Nación, en la presentación de una iniciativa que, sin duda, es el resultado de un esfuerzo plural, muestra de voluntad política, que se expresa en la propuesta de reforma a diversos artículos de nuestra Carta Magna en materia de telecomunicaciones y de radiodifusión.

No es un paso sencillo. Implica costos políticos y nos obliga a correr el riesgo, a hacerle frente a los retos, con la convicción firme y decidida de que, ante todo, debemos de procurar el bien de México.

Es incuestionable que, con este tipo de acciones, se manda un mensaje claro a la sociedad de que los compromisos se deben de cumplir. Cuando se signó el Pacto por México, éste provocó una muy alta aceptación en la percepción de las y los ciudadanos, correlativa a una muy elevada expectativa en favor de su cumplimiento.

Este hecho tiene que abonar a la credibilidad y a la confianza en sus representantes y de sus instituciones. Y, en ese marco, el Congreso tiene un papel preponderante de manera, particular, la Cámara de Diputados en este caso, que le tocará trabajar de manera intensa en este proyecto.

La iniciativa que hoy suscribimos, no es solamente un mecanismo formal detonador de un proceso legislativo en un materia específica; tiene como antecedentes las opiniones de los expertos en el sector de las telecomunicaciones y la radiodifusión, que contempla los contenidos de varias iniciativas de diversas legislaturas, de Diputadas y Diputados, de Senadores y Senadores que presentan y ofrecen un diagnóstico serio, cuidadoso y certero.

El avance acelerado en las telecomunicaciones nos debe de conducir a superar los esquemas tradicionales de comunicación, así como el uso adecuado de los llamados medios alternativos.

En este rubro, la sociedad ha experimentado cambios profundos, la actitud de las personas en lo individual y en lo colectivo, y se ha modificado radicalmente en la medida que la población ha tenido la oportunidad de tener acceso a la comunicación en tiempo real y desde y hacia cualquier rincón de nuestro planeta.

Así, estamos en la presencia de un fenómeno de adaptación a esas nuevas posibilidades, y al Estado le corresponde y tiene la obligación de facilitar dicho proceso. Por ello, es necesario que nuestra norma fundamental no se quede a la zaga.

Pero más allá de las nuevas posibilidades de intercambio de datos, tenemos claro que a la era de la llamada sociedad de la información le debe proseguir la sociedad del conocimiento.

En ninguna época de la historia del ser humano habría tenido a su alcance tanta información en cantidad y con tanta rapidez, pero también, hay que destacar que nuestro país tiene severos problemas de atraso en materia de comunicaciones por varias razones: insuficiente cobertura, escasa producción, restricciones para el acceso libre y plural, restricciones de contenidos y una evidente concentración en el derecho de uso del espectro radioeléctrico.

En consecuencia, las perspectivas que se abren con la iniciativa que se plantea en el marco de los compromisos del Pacto por México no se puede negar que tiene una amplia proyección, fundamentalmente hacia el ámbito de lo social, como resultado del impacto económico, político y de las nuevas tecnologías.

Destaco, en ese sentido, que uno de los bienes del dominio directo de la Nación, como lo es el espectro radioeléctrico, podrá ser objeto de aprovechamiento ordenado con la rectoría del Estado, con amplios incentivos para inversión para evitar la concentración, se abra a la competencia y se castigue a los que cometan abuso en perjuicio de los usuarios y los consumidores, lo cual habrá de mejorar, sin duda, sustancialmente la situación económica del sector, pero sobre todo, creo, del país.

En ello, sin duda, jugarán un papel fundamental la creación y, en su caso, el fortalecimiento de los ya existentes organismos que la iniciativa propone, como el Instituto Federal de Telecomunicaciones, y el Sistema Nacional de Radio y Televisión, y la Comisión Federal de Competencia Económica.

Estoy convencido, porque ha sido un reclamo de la izquierda, que la apertura de los medios masivos de comunicación electrónica vendrá a acabar con prácticas que han pervertido la relación entre la política y los medios. Elevar a rango constitucional el derecho de acceso a las tecnologías de la información y de los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, así como que la información que corre por estas vías sea veraz, plural y oportuna, y que no se considere y, por supuesto, que esto no es un asunto menor.

Consecuencia de ello, será el destierro de nuestras pantallas y reproductores, la propaganda disfrazada de comunicación que distorsiona la opinión pública, malinforma a la población y predispone a los ciudadanos en contra de propuestas que no necesariamente son del interés de la sociedad, sino que tienen otras motivaciones en el aprovechamiento de un bien público que, por derecho y en justicia, debe estar al servicio de las y los mexicanos en esta ruta del esfuerzo porque a todos y para todos se haga justicia, y que no se concentre en unas cuantas manos.

Las reformas que se proponen están pensadas para satisfacer el interés general. Están encaminadas a hacer realidad el derecho a la información, en una lógica que brinde a las y los ciudadanos, y en condiciones de equidad poder contar con mayores elementos para el conocimiento de su entorno, lo cual, sin ninguna duda, le permitirá tomar mejores decisiones, orientarse hacia una actitud corresponsable y participativa, ya que la multiplicidad de opciones, propicia mayor exigencia para contenidos de calidad.

Por ello, quedará la propuesta que hoy suscribimos para el análisis, deliberación, discusión y aprobación, en su caso, por nuestras compañeras y compañeros Legisladores, y a quienes pido que, en estricto apego a sus facultades, le concedamos a México la oportunidad de avanzar en el desarrollo de este sector, y en el entendido de que no se trata de una iniciativa para limitar el desarrollo, ni coartar los derechos de nadie, es para servir a las y los mexicanos.

Por ello, creo para ampliar la franja de la equidad y la justicia en aras, no sólo del aprovechamiento económico, sino lo más importante, para que con su aprobación, le concedamos a México la oportunidad de incrementar el catálogo de los derechos fundamentales, el fortalecimiento de sus garantías en favor del avance democrático, de la mano de una sociedad más informada, conocedora, consciente y clara de su propia responsabilidad.

No tengo duda, estimadas amigas y amigos, de que éste hecho, debe ser y será por el bien de México.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Enseguida interviene el Coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional en la Cámara de Diputados, Diputado Luis Alberto Villarreal García.

-DIP. LUIS ALBERTO VILLARREAL GARCÍA: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; Diputado Francisco Arroyo Vieyra, Presidente de la Cámara de Diputados; Senador Ernesto Cordero Arroyo, Presidente del Senado de la República; colegas Coordinadores Parlamentarios de la Cámara de los Diputados y del Senado de la República; Presidentes Nacionales de los Partidos Políticos aquí presentes; Secretarios de Estado; funcionarios públicos; señoras y señores:

Estamos en un acto sin precedente en la vida de la República y en la vida política de México.

Por primera vez en la historia Legisladores de distintos partidos políticos, de las fuerzas políticas más importantes y el titular del Ejecutivo Federal de la Nación suscriben una iniciativa de esta categoría.

Para Acción Nacional alcanzar consensos, llegar a acuerdos en favor de las y los mexicanos significa hacer política, significa tener bien claro el rumbo hacia dónde queremos dirigir este país, significa madurez y significa buscar el bien común.

Significa estar dispuestos a correr riesgos, atravesar los peligros que el consenso conlleva sin miedo y con la certeza de que lo único que nos mueve es mover a la Nación. Lo hacemos aferrados a nuestra tradición y a nuestra convicción democrática.

Por encima de nuestras diferencias naturales siempre estarán los ciudadanos en primer plano.

Para mi partido, desde 1939, México ha estado por encima de cualquier interés particular o político, esa fue la guía de don Manuel Gómez Morin y eso sigue siendo lo que hoy nos impulsa a seguir moviendo a este país.

El México de hoy nos exige talento y capacidad deliberativa para enfrentar los retos que conlleva modernizarnos como Nación.

Acción Nacional tiene un largo recorrido en materia de telecomunicaciones y radiodifusión, hemos presentado propuestas, iniciativas y en nuestra plataforma política vigente se aborda el tema con gran precisión.

Decidimos suscribir esta reforma, porque significa un avance definitivo hacia el país de libertades y garantías que México necesita ser, para así ocupar un lugar dentro de las economías más fuertes de este planeta.

En la última década, logramos avances significativos que hoy nos permiten que la reforma tenga un piso firme para generar consensos.

La Reforma contiene cambios sustanciales que abarcan dos dimensiones:

La primera. Incluimos un nuevo derecho humano a todos los mexicanos. Un derecho que obliga al Estado a garantizar el acceso a las tecnologías de la información y de la comunicación, propiciando la incorporación de nuestro país a la economía del conocimiento.

También, este derecho garantiza el libre acceso a la información veraz, plural y oportuna, así como buscar y recibir información e ideas de toda índole, lo que da un impulso definitivo a la libertad de difundir opiniones, información e ideas a través de cualquier medio.

En segundo lugar. Resulta fundamental que reforcemos nuestro marco institucional en un contexto de democratización de medios, para así consolidar una economía más competitiva e influyente.

Esta reforma incide directamente en la tarea más importante que tenemos en México: combatir la desigualdad social y reducir la brecha que existe para tener libre acceso a nuevas tecnologías de la información.

En resumen: Apostamos a la pluralidad y por la mejora en la oferta final que tienen los consumidores.

Para que todo esto se cumpla, se ha ideado un texto constitucional amplio, con un régimen de artículos transitorios que facilitan el desarrollo de una nueva política en materia de telecomunicaciones.

No está de más recordar que en contra de la Constitución no hay litigio ni juicio o recurso que valga para oponerse a ella. Cuando habla el Constituyente, habla la soberanía del pueblo mexicano.

La trascendencia de esta reforma va más allá de la libertad y de la competencia económica. Representa avances positivos, representa posibilidades significativas en educación, en salud, en seguridad nacional y en tecnología.

Entendemos la rectoría del Estado en materia de telecomunicaciones como una rectoría que halla su fuerza en la verdadera división de Poderes, donde cada uno de los actores entiende con claridad su papel en la consolidación de políticas públicas dinámicas y con alta responsabilidad social.

Vamos, por un cambio profundo en diversos sectores para seguir democratizando y modernizando a México.

Vamos, por el cambio efectivo de nuestras instituciones priorizando lo que nos une frente a lo que nos divide.

Queremos un México, en el que se garantice el derecho a la información y el acceso a las tecnologías.

Queremos un México, en el que sea real la competencia en los mercados de telecomunicaciones.

Queremos un México, en el que la ley proteja primordialmente al consumidor y a los usuarios.

Desde el Congreso, haremos nuestro trabajo y lo haremos bien. Los mexicanos, pueden tener la garantía de que la Reforma en Materia de Telecomunicaciones, será analizada con responsabilidad y a profundidad por nuestro grupo parlamentario y de que actuaremos con altura de miras frente al reto de modernizar a este sector.

Que no le quepa duda a nadie, que quede muy claro. Para Acción Nacional, ésta iniciativa, no tiene otro destinatario que México, no tiene otra finalidad que construir un país más justo, equitativo, equilibrado y competitivo, donde la gente viva mejor.

Va por México, va por la gente.

-MODERADOR: Toca el turno en la palabra al Diputado Manlio Fabio Beltrones Rivera, Coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional en la Cámara de Diputados.

-DIP. MANLIO FABIO BELTRONES RIVERA: Señor Presidente de la República; señores Presidentes de la Cámara de Diputados; de la Cámara de Senadores; señores Presidentes de los partidos políticos que hoy nos acompañan; señores Coordinadores Parlamentarios; señoras y señores Secretarios; señoras y señores Diputadas, Diputados; Senadoras, Senadores; amigos todos.

En el momento en el que supe que iba a tener la oportunidad de participar en un evento como este, vino a mi memoria el camino de las reformas por las que México ha podido avanzar, distinguiendo aquellas que dependieron de una única voluntad en cierto tiempo histórico de México, aquellas que han venido acompañando a la primera alternancia, y ahora aquellas que se suscriben alrededor de la segunda alternancia en México.

Este camino de las reformas no ha sido fácil. Hemos tenido que ir de aquellas que son urgentes, pasando por las que son necesarias y concluyendo con las que son obligadas e inevitables.

Así es como vimos que pasaban muchas décadas en la construcción de un México moderno. Hoy, creo que podemos, todos, estar ciertos que de la voluntad única pasando a la obligación de una ley, a esta etapa en la cual el Presidente de la República junto con las principales fuerzas políticas, suscriben acuerdos que beneficien al país alrededor del Pacto por México, hay una gran diferencia.

Sobre todo, porque ésta se centra en la seguridad de que estamos avanzando juntos, pensando en México más que en nosotros mismos y en nuestros intereses por más legítimos que sean de carácter partidario.

Esta Legislatura, en la que yo participo, ha podido construir, en poco tiempo, reformas importantes para la vida nacional. No podríamos dejar de señalar, no obstante, el debate alrededor de las mismas, nuestras diferencias naturales y nuestros intereses inevitables, que la Reforma Laboral mucho habrá de servir al país, y mucho cambió, también, las formas de hacer las cosas.

Y tampoco podríamos evitar el hablar de cómo hemos, también, pasado a una Reforma Constitucional en Materia de Educación, que, estoy seguro, se hizo pensando en México, y que surge, en buena parte, de esta voluntad compartida entre el Gobierno de la República y los partidos políticos, y suscrita por las bancadas de cada uno de ellos en el Congreso.

Hoy, estamos frente a una nueva reforma. La posibilidad de seguir transformando a México a través de las reformas. Y es la hora en la cual en este evento histórico, adicionalmente del conocimiento, hay que disponer de la voluntad y la decisión para sacarla adelante.

Esta reforma, difícilmente, podría explicarla mejor que como lo hicieron quienes me antecedieron en el uso de la voz.

Pero sí me permite concluir que no está hecha pensando en lastimar o perjudicar a nadie, sino en beneficiar, en su conjunto, a México y a los mexicanos.

Una reforma que le dé a México, en telecomunicaciones, productos y servicios suficientes, oportunos, de calidad y competitivos, es lo que están esperando los mexicanos de nosotros.

Hoy, como Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados y después de haberlo conversado suficiente y a profundidad con el Presidente de mi partido, estamos más que convencidos que las reformas no nada más abarcan a los partidos políticos en su modernización, sino los partidos políticos modernos en su intención de modernizar al país.

Y es por ello que vengo a suscribir, junto al Presidente Enrique Peña Nieto, con voluntad firme esta iniciativa de Reformas Constitucionales que busco compartir con mis compañeras y mis compañeros Diputadas y Diputados en la Cámara, a fin de que la analicemos, que veamos su necesaria pertinencia, que trabajemos escuchando a todos aquellos que quieran ser oídos, que la hagamos la reforma más consultada y menos inconsulta, que pueda tener México para beneficio de los mexicanos.

Seguro como estoy de que de su lectura mis compañeras y mis compañeros Diputados habrán de concluir que beneficie a México.

Vengo hoy entonces a, junto con mi firma, mostrar mi voluntad de seguir en el camino de las reformas que transformen a México y hacer un compromiso con todos los mexicanos.

Estoy seguro que eso es lo que nos convoca.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Corresponde el uso de la palabra al Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, doctor en derecho César Camacho Quiroz.

-DR. CÉSAR CAMACHO QUIROZ: Señor Presidente de la República; señores representantes de las Cámaras de Diputados y Senadores; señores presidentes y representantes de los partidos políticos; señoras y señores servidores públicos; señoras y señores.

Emblemática, reivindicatoria e histórica, es la iniciativa que hoy se firma.

Emblemática, porque constituye una muestra de lo que la política es capaz de hacer.

Reivindicatoria, porque recupera la rectoría del Estado en la prestación de un servicio público de interés general; e histórica, porque la materia nunca había sido regulada con tal hondura y por la auténtica revolución que va a provocar.

Esto acredita que el Pacto por México no solo está vivo, sino vigoroso. Vigor significa eficacia en la ejecución de las cosas.

Suma de voluntades ciudadanas y adhesión de fuerzas, el Pacto es el espacio de neutralidad partidaria para la negociación política en el que priva el interés superior de México.

Reconozco el patriotismo y los arrestos con que han acudido a la mesa del Pacto, los representantes de los partidos. Unidos en nuestra diversidad, trabajamos con el Ejecutivo Federal con capacidad para plantear y disposición para escuchar.

Lo subrayo: no se ha pretendido que se legisle en contra de nadie, sino legislar para favorecer a todos.

Ya hace 30 años, el Premio Noble de la Paz, Sean MacBride, en su célebre reporte para la UNESCO titulado: Un solo mundo, múltiples voces; destaco la importancia de la libertad de expresión, pero, también, del derecho a la información para elevar la calidad de la democracia.

Ese planteamiento que entonces parecía utópico, hoy, hasta hoy, cobra vida en México. Las telecomunicaciones, por su impacto en el Producto Interno Bruto y, sobre todo, por su transversalidad en la toda la vida pública, son vitales para el desarrollo del país y para la prosperidad de las personas.

Como la educativa, esta iniciativa de Reforma Constitucional, devuelve al Estado mexicano la rectoría en la materia, involucra y articula el trabajo de los tres Poderes de la Unión, brinda certeza a las empresas pero, sobre todo, pone el poder de los medios de comunicación al servicio de las personas.

Es, en suma, una decisión de Estado, una decisión democrática de todos y para todos.

La Propuesta de Reforma tiene tres puntos de apoyo:

Primero. El reconocimiento de derechos fundamentales superiores.

Segundo. Un mejor diseño institucional del Estado en la materia.

Y tercero. La garantía en competencia económica en el complejo mercado de las telecomunicaciones.

Respecto del reconocimiento de las antes llamadas garantías individuales, desde 1977, se estableció en el Artículo 6 de la Constitución, que el derecho a la información será garantizado por el Estado. Pero tuvieron que pasar cerca de cuatro décadas para que pudiera consagrarse constitucionalmente este derecho de última generación.

La forma en que el Estado se hace cargo de garantizar el ejercicio de la libertad de pensamiento y expresión, que comprende la libertad de buscar, la libertad de recibir y la libertad de difundir información e ideas de toda índole.

Estos derechos de las personas tienen correlativas obligaciones del Estado: garantizar el acceso a las tecnologías de la información, a la integración de los mexicanos, a la sociedad de la información y el conocimiento, a la inviolabilidad de la libertad de difundir opiniones, informaron e ideas, y a la prohibición de censurar.

Por lo que hace a un mejor diseño institucional, es trascendental, para lo jurídico y para lo social, la definición de la naturaleza que se le asigna a la radiodifusión y las telecomunicaciones como servicio público del interés general, con lo cual, queda de manifiesto que, si bien en este planteamiento se establecen órganos reguladores, autónomos e imparciales, lo es en aras de una mayor especialización, transparencia y legalidad.

Dotar de autonomía constitucional al naciente Instituto Federal de Telecomunicaciones y a la Comisión Federal de Competencia, es congruente con la determinación política de quien hoy gobierna al país, porque determina fortalecer las capacidades institucionales de dichos órganos, a fin de que, en el ejercicio de sus funciones, sean los criterios técnicos, ningunos otros, los que priven en sus determinaciones.

De esta suerte, se propicia el equilibrio entre los agentes económicos, se acota el poder y se pondera en la rendición de cuentas.

En relación con la garantía de competencia económica, se avanzará hacia la desconcentración del mercado, se incrementará la competencia para bajar los precios e incrementar la calidad en los servicios.

Señoras, señores:

En telecomunicaciones, el Pacto por México más que remendar, colma un vacío. Más que reformar el marco legal, con agallas y determinación, crea uno que, sin duda, va a transformar radicalmente nuestra realidad.

El propósito es que una más intensa y mejor comunicación en el sentido más amplio de la expresión, potencie la cohesión social. Que en este clima de libertades aprovechemos la enriquecedora pluralidad de la Nación mexicana y se consolide nuestra democracia.

Los Legisladores del país, que tendrán la última palabra, advertirán que ésta iniciativa es síntesis del poder incluyente, del poder audaz, del poder apegado a la ley, del poder al servicio de las personas.

Éste es un ejemplo democrático, éste es un ejemplo del ejercicio democrático del poder. Es, la Presidencia democrática en acción. Es, México en transformación.

Gracias.

-MODERADOR: En uso de la tribuna el Presidente Nacional del Partido de la Revolución Democrática, ciudadano Jesús Zambrano Grijalva.

-C. JESÚS ZAMBRANO GRIJALVA: Gracias, muchas gracias.

Muy buenas tardes.

Señor Presidente de la República; señores Presidentes de las Cámaras de Diputados y de Senadores; señores Coordinadores de los Grupos Parlamentarios; señoras y señores integrantes del Consejo Rector.

Señoras y señores integrantes del Gabinete; amigas y amigos Legisladoras y Legisladores; amigas y amigos todos:

Cuando firmamos el Pacto por México, el pasado 2 de diciembre, dijimos que lo hacíamos conscientes de las desconfianzas de la sociedad hacia los anuncios y acuerdos entre políticos, y del escepticismo sobre el cumplimiento de los acuerdos.

Conscientes de los riegos que nosotros como PRD corríamos al firmarlo, posibles engaños, incumplimientos, desdibujamiento, se decía, de nuestro perfil de izquierda.

Pero también, dijimos que era el momento de que México hiciera un recuento con su pasado, que hondó las desigualdades, concentró la riqueza nacional en unos cuantos y empobreció a la mayoría de la sociedad, al mismo tiempo que crecieron los poderes fácticos y la inseguridad, mientras que lo público se debilitó y se erosionó, colocando a las instituciones de la República en una gran fragilidad y que era entonces el momento de reinventarnos para iniciar la recuperación de la vigencia y capacidades del Estado mexicano en función del interés general.

Fuimos duramente criticados, especialmente, desde las filas de la izquierda por esa decisión. Hoy, es menester recordar a un libre pensador universal que decía: Haber hecho en vez del no hacer nada. Aquí, el error está todo, en lo que no se hizo, todo en la timidez que titubeó.

Y hoy, ante los graves problemas del país, el error estaría en no hacer nada o seguir haciendo lo mismo de siempre.

Por eso nosotros, la izquierda que representa el PRD, decidimos dejar atrás el egoísmo y la vanidad para hacer lo necesario y para hacer que lo necesario fuera posible no para atender nuestros intereses partidarios y particulares, sino para resolver los problemas del país y de la gente y con la convicción de que ni el Gobierno, ni el PAN, ni el PRD, por sí solos y mucho menos atrapados en la soberbia, en la revancha o el aislamiento irracional de cada uno, podrían resolver los problemas del país y, al contrario, con toda seguridad, contribuiríamos al empeoramiento de la vida nacional.

Y nos decidimos a caminar por la ruta de la responsabilidad y de los acuerdos con los otros para ir haciendo realidad nuestro programa, que son las aspiraciones de la gente y el fortalecimiento de nuestro país.

Por eso fuimos impulsores y seguimos siendo impulsores y coautores del Pacto por México. Ello no elimina nuestras diferencias con usted, señor Presidente, ni con su partido, ni con el PAN, somos fuerzas políticas que representamos distintas ideologías y representamos a diversos sectores de la sociedad y a diferentes intereses.

Por ejemplo, en el PRD queremos un modelo económico diferente al que aplicaron el PRI y el PAN en los últimos 30 años desde la Presidencia de la República, una estrategia de seguridad pública que ponga énfasis en lo social y no en lo punitivo, sin desatender, por supuesto, la parte punitiva.

Una política de combate a la pobreza que no sea asistencialista. Una política que avance hacia la igualdad desde la educación y desde la igualdad misma de oportunidades y desde el ejercicio de los derechos humanos y constitucionales con carácter universal.

Una democracia efectiva basada en el sufragio y en el ejercicio de derechos sin discriminación de ninguna naturaleza y no en el voto secuestrado por las presiones, las despensas o por las autoridades electorales parciales.

Queremos un México influyente en el acontecer internacional y, plenamente, soberano en sus decisiones.

Queremos, lo digo sin ambajes, que nuestros recursos naturales como el petróleo no sean privatizados y, por el contrario, le sirvan al pueblo y no a intereses particulares, sean nacionales o extranjeros.

Queremos una Reforma Hacendaria que contribuya a la redistribución del ingreso, que termine con los paraísos fiscales que hoy existen para unos cuantos y que terminen con los privilegios indebidos e injustos de los cuales se benefician los más ricos.

No queremos un Estado omnipotente que termine con la libertad. No queremos regresar al pasado del régimen de partido de Estado, sino con la vista en el futuro, un Estado democrático, social y de derecho.

Evidenciar nuestros puntos de vista diferentes no nos lleva a ignorar que con la inteligencia y la responsabilidad puestas por delante, debemos encontrar las coincidencias.

Por eso, hoy, después de varios meses de trabajo, le tenemos una buena noticia a la Nación. La iniciativa que hoy presentamos como resultado de un esfuerzo plural, es producto de muchas horas de dedicación.

Quiero aquí hacer un reconocimiento a quienes hicieron posible esta iniciativa, integrantes y no integrantes del Consejo Rector y mi reconocimiento a la madurez, flexibilidad y apertura con la que todos actuaron y actuamos.

Es una profunda reforma que significará una verdadera revolución en el campo de las telecomunicaciones y que relanzará el desarrollo integral de nuestro país.

La iniciativa es una respuesta a reclamos de muchos años de amplios sectores de la sociedad. De los empresarios que no quieren la hiperconcentración monopólica en uno o en unos cuantos, que exigen competencia con reglas iguales para todos. De los comunicadores y de los luchadores por la libertad y el derecho a la información.

Aprovecho para saludar, por cierto, aquí, la presencia de Aleida Calleja, integrante de AMEDI, que, con mucha satisfacción, para nosotros está presente. De las organizaciones de la sociedad civil y de las comunidades que exigen ser reconocidas como actoras en la construcción de una sociedad democrática y plural.

De los jóvenes que alzaron sus banderas en el pasado proceso electoral, exigiendo apertura y democratización de los medios de comunicación, de quienes exigen el acceso al Internet y la Banda Ancha con mayor libertad e igualdad de oportunidades.

De la sociedad, de los actores políticos hartos del monopolio de la opinión pública y de las tarifas fuera de toda proporción internacional en los servicios a los usuarios de televisión de paga, telefonía, Internet, y todos los productos del desarrollo digital; es decir, de la mayoría de la sociedad que ha gritado un basta a este subdesarrollo perverso y asfixiante, que sólo constriñe nuestras potencialidades como país, y ahorca, asfixia las posibilidad de un desarrollo democrático.

Por eso, el día de hoy, estamos acordando enviar, con todo respeto, al Poder Legislativo esta propuesta de reformas constitucionales en materia de telecomunicaciones y de competencia económica.

Esta propuesta la compartimos, entre otras cosas, porque recupera la rectoría del Estado mexicano sobre el espacio radioeléctrico, garantiza el ejercicio por las y los mexicanos del derecho a una información veraz, plural y oportuna.

Porque garantiza el ejercicio pleno de las y los mexicanos a la libertad de expresión. Porque de aprobarse, y así lo esperamos, haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que eso suceda, hará que las telecomunicaciones sean un servicio público de interés general, porque terminarán las prácticas anticompetitivas y los monopolios en las telecomunicaciones, y en otros sectores de la economía.

Porque se fomenta la competencia para mejorar el servicio y tener tarifas más bajas en radio, televisión, Internet y telefonía. Porque estableceremos el acceso al Internet con carácter universal. Porque ya no habrá en la televisión, en la radio, en el Internet, publicidad engañosa, tramposa, mentirosa; porque ya no habrá propaganda electoral disfrazada de información.

Porque se crearan, por lo menos, dos nuevas cadenas nacionales de televisión y otros servicios de telecomunicaciones para beneficio de la sociedad. Porque se creará una cadena nacional de televisión pública. Porque se romperá la relación perversa entre medios de comunicación y el poder político.

Porque las concesiones ya no serán otorgadas o rescindidas por el Ejecutivo Federal, y esto tan importante corresponderá a un órgano constitucional autónomo, y hay que subrayarlo, es una expresión del reconocimiento, de la necesidad de compartir y de equilibrar el poder de la República, porque en el terreno de la competencia económica tendremos, igualmente, un órgano constitucionalmente autónomo.

Porque las tecnologías de la información y la comunicación serán accesibles a toda la población, con carácter Constitucional y con obligación para el Estado.

Por eso estamos en el Pacto por México.

Y por eso, seguiremos en él, mientras se siga honrando la palabra empeñada. Arriesgamos pero, actuamos con fidelidad a nuestro programa y en congruencia con nuestro principio fundamental, que es construir un México de democracia, de igualdad, de libertad y de justicia.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Enseguida interviene el Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional, licenciado Gustavo Madero Muñoz.

-LIC. GUSTAVO MADERO MUÑOZ: Buenas tardes.

Señor Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; señores Presidentes de las Cámaras de Senadores, de Diputados; Presidentes de los partidos; Coordinadores Parlamentarios; integrantes del Consejo Rector del Pacto por México.

Hoy, es un gran día, es un día histórico. Un día en el que estamos haciendo historia juntos, con nuevos formatos, con nuevos contenidos.

En un espacio denominado el Pacto por México. Este Pacto por México, que es un espacio privilegiado para la construcción de consensos en torno a una agenda básica de transformación de nuestro país.

Una agenda que atiende los principales desequilibrios, rezagos, que tenemos en México. Desequilibrios que son productos de las ineficiencias, de la corrupción, de las fallas en el diseño de nuestro sistema político. Y producto, también, de nuestro marco jurídico, que ha salvaguardo el statu quo y protegido privilegios.

El Pacto por México, es un instrumento para demoler este corroído edificio institucional, altamente refractario a los cambios. Es una potente receta para romper las inercias, los tabúes, los privilegios de quienes secuestran el desarrollo nacional, a cambio de proteger intereses.

Por eso, yo felicito a todos los integrantes del Pacto por México por el espíritu reformador, democratizador y modernizador de nuestro país.

Felicito a todos los actores políticos por su compromiso, por traducir en los hechos esa palabra, esa letra que estampamos, esos compromisos que firmamos el pasado día 2 de diciembre.

A partir de entonces y a la fecha, hemos tenido muchas reuniones. Hemos producido y aprobado una Reforma Constitucional al Artículo 3º, que ya fue aprobada.

Y hoy, presentamos otra Reforma Constitucional de mayor calado para impulsar la competencia económica y el desarrollo del sector de radiodifusión y de telecomunicaciones.

Esta iniciativa, da cumplimiento a nueve de los 95 compromisos establecidos en el Pacto por México. Los compromisos del número 37 al 45, de fortalecer la Comisión Federal de Competencia Económica, la creación de tribunales especializados en materia de competencia, el derecho al acceso a la Banda Ancha, reforzar la COFETEL, desarrollar una robusta red troncal de telecomunicaciones, desarrollar una agenda digital y aumentar la competencia en radio, televisión y en telefonía.

Uno de los grandes déficits que enfrenta nuestro país, es el rezago en materia de competencia, la falta de crecimiento, la falta de pluralidad y democratización de los medios de comunicación, la falta de convergencia de todas las redes, la falta de inversión y la falta de acceso generalizado a la Banda Ancha.

Desde hace décadas, la modernización y la apertura de los sectores de radiodifusión y telecomunicaciones, ha sido postergada por el gran poder de veto de poderosos actores que concentran y dominan como no hay paralelo en ninguna otra democracia contemporánea, y las políticas públicas del Estado mexicano son combatidas y anuladas en litigios.

Por eso, la iniciativa que hoy se presente es histórica. No sólo por su contenido, que aborda todos estos temas de manera integral y vanguardista, sino porque recupera la capacidad del Estado mexicano para asumir el control del sector de radiodifusión y de telecomunicaciones.

Es histórica, también, por su formato incluyente, por su debate plural, por sus posicionamientos valientes para tocar estos temas y estos intereses. Se trata, por tanto, de una reforma, de un paquete de cambios de contenido histórico que tendrán un impacto horizontal en la competitividad de la economía, en la pluralidad de nuestra democracia y en el bienestar de los mexicanos.

La reforma tiene por objetivo abrir la competencia de todos los mercados de telecomunicaciones y radiodifusión para asegurar a los consumidores, tanto para los individuos como para las empresas, las mejores condiciones de precio, calidad y disponibilidad en un ambiente de pluralidad, tanto en televisión abierta como en televisión restringida, en telefonía fija, como en telefonía móvil.

Se logra un cambio profundo que democratiza los medios, que combate a los monopolios y que moderniza al sector sin destrucción de valor y sin riesgo de que sea capturada por litigios longevos.

La reforma parte de la inclusión en el Artículo 6 Constitucional en materia de Derechos Humanos, el reconocer y garantizar un nuevo derecho: el derecho de acceso a la información y a las tecnologías de la información, con el fin de entrar, de lleno, a la sociedad del conocimiento.

Con esto, se atiende una demanda general de la población, sobre todo de la juventud, que es el acceso universal al Internet.

Con esta reforma, las telecomunicaciones y la radiodifusión adquieren el carácter de servicios públicos, y quienes los proveen están obligados a respetar los derechos de las audiencias y a fortalecer nuestra democracia.

El Pacto por México se fijó como un objetivo el fortalecer al Estado mexicano, frente aquellos poderes fácticos y aquellos intereses particulares que confronten u obstaculicen el desarrollo nacional.

Sin duda, esta iniciativa que hoy se presenta, constituye un extraordinario medio para lograr dotar al Estado mexicano de todos los instrumentos que le permitan regular a este importante sector y fortalecer, al mismo tiempo, la competencia económica en nuestro país, garantizando siempre el interés nacional.

Esta reforma no sólo aborda el tema del derecho a la información, la apertura de la competencia para que todas las empresas puedan ofrecer todos los servicios por medio de títulos de concesión únicos o servicios adicionales a los que ya prestan en beneficio de los consumidores.

También, se democratiza y se rompe la alta concentración de los medios que configuran y que definen la opinión pública por medio de abrir nuevas cadenas de televisión, una nueva cadena pública y el combate a cualquier práctica monopólica en este sector.

El reto que tenemos ahora es lograr que el ambiente de colaboración y entendimiento que hemos logrado, que hemos alcanzado en el Consejo Rector del Pacto por México, también, ese ambiente se logre en el Poder Legislativo.

El reto que tenemos ahora, es lograr buscar la unidad de los diferentes en la construcción del bien común. El reto que tenemos ahora es mantener este espíritu de colaboración, no sólo en el reducido espacio del Consejo Rector del Pacto por México, sino en todos los sectores y actores políticos, económicos y sociales.

Esta iniciativa será un parteaguas. Es un antes y es un después. Por eso, es un orgullo que el día de ayer, en la reunión formal del Pacto por México, celebramos una sesión.

Y traigo aquí el acta de esta sesión, Presidente, y quisiera entregársela formalmente, compartiéndole los dos acuerdos finales que hacen mención a este tema, en el que los asistentes acordamos contribuir al acercamiento de los trabajos para el análisis de la iniciativa entre los Diputados y Senadores, a fin de que existan los consensos necesarios para que sea aprobada con prontitud.

El proyecto de la Iniciativa de Reforma Constitucional fue aprobado por los integrantes del Consejo Rector del Pacto por México, el día de ayer en la noche, para que sea presentado el día lunes 11 de marzo a las 12 horas.

Muchas gracias.