Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

En primer término, quiero saludar a su Presidente, al señor Hiromasa Yonekura, a quien aprecio sus palabras de bienvenida y la gran oportunidad de participar en este Foro Empresarial México-Japón, en su trigésima versión.

Sin duda, se inscribe este encuentro en el deseo y en la voluntad que tiene el Gobierno de México por estrechar aún más la relación de México con Japón, a propósito de celebrarse, justamente este año y el entrante, 400 años de haberse iniciado una relación entre ambos países.

Y que hoy a esta distancia y más en nuestra era o tiempo contemporáneo, nos deja ver con toda claridad el nivel de confianza de relación, de hermandad, de cooperación que hay entre nuestros pueblos.

Por eso, no es casual que en el inicio de mi Administración, que por cierto, coincide con el inicio, también, de la Administración del nuevo Gobierno de Japón, tengamos ambos coincidencias sobre el destino de nuestros países.

Ayer que tuve oportunidad de reunirme con el señor Primer Ministro Abe, de Japón, hablamos, precisamente, de una de nuestras mayores prioridades, que es impulsar la prosperidad a partir del crecimiento económico de nuestras economías y que todo esto se traduzca en beneficios sensibles, tangibles, para nuestra población.

Por ello, mi visita viene a reafirmar la voluntad, el interés de México por estrechar y ahondar la relación de México con Japón.

Y para que la confianza que está acreditada, de Japón en México, a través de importantes empresas que ustedes representan, ésta pueda ampliarse, crecer y propiciar empleo y desarrollo en nuestra Nación. Pero, al mismo tiempo, dar espacio de oportunidad para que empresarios pequeños, medianos y grandes empresarios de México puedan, también, tener una mayor presencia en Japón.

Esta visita quiere, también, reafirmar un interés, que es una mayor presencia de México en la región del Asia-Pacífico. Advertimos que México y esta región, los países de esta región, tienen en común el tener una prospectiva de crecimiento económico en los años inmediatos.

Y eso abre una gran oportunidad para que el intercambio comercial, de cooperación en distintos ámbitos: cultural, educativo, de cooperación tecnológica, pueda incrementarse en estos años, y pueda favorecer al desarrollo de éstas dos importantes regiones del mundo, unidas por el Pacífico: la región Asia-Pacífico y la región Latinoamericana.

México, sin duda, ofrece condiciones muy favorables para la inversión, muchas de éstas ya conocidas por ustedes. Entre otras, su ubicación geográfica, que le coloca en el centro de vinculación con la región de América Latina y con la región de Norteamérica.

La red de tratados de libre comercio que México ha construido en los últimos años, que le acerca a un mercado consumidor de más de mil millones de habitantes, a través de 44 acuerdos de libre comercio con igual número de países.

El que tengamos hoy una condición macroeconómica estable, que nos permite tener un nivel bajo de endeudamiento. El tener, además, una inflación controlada.

El que para este año y, además, en el compromiso que hay para mantener condiciones de estabilidad financiera. Este año fue aprobado un presupuesto con cero déficit fiscal, lo que reafirma el compromiso que hay de mi Gobierno para mantener una política fiscal responsable, que abone al clima de estabilidad financiera y económica de nuestro país.

Éstas, sin duda, son condiciones muy favorables que es importante aprovechar. Y, sobre todo, que sean plataforma para detonar el enorme potencial que México tiene y que, sin duda, la relación con Japón, especialmente, podrá tener e impulsar.

México ha sido para Japón un socio estratégico para toda la región de América Latina. Y por igual, Japón se ha convertido para México en un país donde, desde aquí, hemos iniciado nuestra mayor participación en la región Asia-Pacífico.

El Acuerdo de Asociación Económica celebrado en 2005, ha permitido que el flujo comercial entre ambos países se venga incrementando en niveles cercanos al 10 por ciento por año. Sin embargo, a partir de la premisa ya antes referida de las ventajas competitivas, de escenarios coincidentes para ambos países, advertimos que este crecimiento puede ser mayor, que el flujo comercial, muy por encima de los 20 mil millones de dólares, puede incrementarse de manera significativa y puede dar espacio para que empresas de mi país puedan también ampliar su presencia aquí, en Japón, y en toda la Región de Asia-Pacífico.

Permítanme compartirles lo que en México hoy se está viviendo para ampliar el panorama de prospectiva y de crecimiento a las empresas de ustedes, ya en México.

En primer lugar, hay que decir que en México, y hoy su nuevo Gobierno, a cuatro meses de haberse iniciado, tiene muy claro el rumbo a seguir en los próximos años, en dónde concentrar su esfuerzo para detonar el potencial de nuestro país.

En primer lugar. Nos hemos propuesto establecer nuevas políticas y nuevas estrategias para asegurar un México de paz y de tranquilidad. Reconocemos que en los últimos años se agudizó y se acentuó el clima de inseguridad en algunas partes de nuestro país.

Por eso, a este Gobierno habrá de ocuparle de manera prioritaria el que recuperemos la tranquilidad, en una estrategia que está especialmente orientada a reducir los niveles de violencia en nuestro país; y que en esa estrategia nos hemos valido de nuevas acciones, especialmente de prevención, para combatir las causas del delito y no sólo sus efectos.

Que hemos establecido nuevos mecanismos de coordinación entre el Gobierno Federal y los gobiernos estatales, y que hemos reforzado la debida y estrecha coordinación que debe de darse entre las distintas entidades públicas del Gobierno de la República encargadas de la seguridad pública.

Y me refiero a la Procuraduría General de la República, a nuestras Fuerzas Armadas, a la Secretaría de Gobernación, de quien depende la Policía Federal y quien además tiene la tarea de coordinar las tareas en esta materia, por la seguridad de nuestro país.

Nos hemos propuesto, también, lograr un México incluyente, que significa establecer acciones y políticas públicas para lograr una sensible reducción de la pobreza y de la desigualdad en nuestro país.

En segundo lugar. Estamos trabajando de manera muy decidida y comprometida en elevar la calidad de la educación en México, porque advertimos que es palanca, y fundamental, para elevar la formación de capital humano, que haga posible que México sea más productivo y pueda tener, también, condiciones de mayor competitividad frente al mundo.

En tercer lugar. Está muy claro que como punto de coincidencia con el nuevo Gobierno de Japón, queremos detonar nuestro potencial de crecimiento económico.

Queremos establecer políticas, como ya lo estamos haciendo, para incentivar mayor inversión en México, para lograr un mayor crecimiento económico. No obstante que las prospectivas o los escenarios futuros ya señalan que México tendrá este año y en los próximos, un crecimiento económico positivo superior al 3 por ciento, 3.5 por ciento se prevé para este año.

Para mi Gobierno será muy importante y relevante acelerar y ampliar esta prospectiva de crecimiento económico.

Y en cuarto lugar. Está muy claro que México tiene que solidarizarse mayormente con las causas de la humanidad, con las causas más nobles, más sensibles y de mayor solidaridad para con el mundo, y así lo he refrendado en esta visita que hago a Japón.

Así lo expresé a su Primer Ministro, precisamente, donde convergemos en el interés por velar por el respeto al derecho internacional, por el respeto a los derechos humanos, por impulsar y consolidar nuestra democracia y porque hagamos frente común en el combate a la proliferación de armas nucleares.

En México estamos construyendo su transformación, los cambios estructurales que permitan acelerar este crecimiento económico, a partir de favorecer el clima de acuerdo, de consenso y de conciliación de intereses de las distintas fuerzas políticas.

Hay que decir que México, en los últimos años, ha venido consolidando su democracia. Y hoy damos pasos para que en un clima de normalidad democrática, podamos favorecer los acuerdos y aquello que permita tomar las decisiones oportunas y de cambio y transformación para que México tenga un mayor desarrollo.

Sólo déjenme referirles que, precisamente al amparo de este clima político que se ha construido entre distintas fuerzas políticas de mi país y el Gobierno de la República, ha sido ya posible, primero, tener una nueva legislación laboral, que flexibiliza el mercado laboral en mi país.

Segundo. Tener ya una reforma constitucional de carácter educativo, que habrá de favorecer la mejor formación de las futuras generaciones.

Tercero. Se tiene hoy en debate y en discusión una reforma al sistema de telecomunicaciones, que busca ampliar la competencia en este sector. También, propiciar mayor inversión nacional y extranjera, en sectores que anteriormente se encontraba restringida.

Y que esto va a favorecer a un propósito: ofrecer a los mexicanos mayores opciones en servicios de telefonía, de televisión, de acceso al Internet, con mejores precios y servicios de mayor calidad.

Es de esperarse que en los próximos meses, de acuerdo a la agenda que se ha pactado con las distintas fuerzas políticas de mi país, tengan lugar otras importantes reformas.

Una reforma financiera, que venga a incentivar y a alentar mayor nivel de crédito, especialmente para la pequeña y mediana empresa.

Una reforma energética que permita la participación mayor del sector privado, en lo que seguirá siendo una empresa de todos los mexicanos. Una empresa nacional, que es PEMEX; con rectoría del Estado mexicano, pero con oportunidades de favorecer la inversión privada, para elevar su productividad y, sobre todo, generar energía más económica y más barata, para la población en general y para los sectores productivos de nuestro país.

Y también una reforma hacendaria, que permita fortalecer las capacidades del Estado mexicano para generar mayores beneficios, especialmente en materia de seguridad social, que queremos sea universal, entre todos los mexicanos.

Éstas son sólo algunas de las reformas que ya se están llevando a cabo en México y que tendrán lugar seguramente en los próximos meses. Y que, insisto, se dan al amparo de un ambiente propicio para el acuerdo entre todas las fuerzas políticas de mi país y el Gobierno de la República, y que deben ser signo característico de la normalidad democrática que vive ya nuestro país.

Yo celebro que en el tenor de este clima político en mi país haya una gran coincidencia con lo que hoy empieza también a ocurrir en Japón.

Por eso, yo me congratulo de que en el inicio de mi Administración tenga la grata oportunidad de visitar al país hermano de Japón, de refrendar nuestros lazos de amistad, de fraternidad y de trabajo conjunto para favorecer, a través de esta relación, el desarrollo de nuestros pueblos.

Hay coincidencias plenas en la nueva Administración de Japón y la que tiene hoy nuestro país.

Y hago votos porque este encuentro empresarial México-Japón, que hoy tiene lugar, pueda ser multiplicador de mayores inversiones, de mayor trabajo y de mayor presencia de Japón en México y de México en Japón. Reitero: Japón es para México un socio y un país estratégico para penetrar en esta región de Asia-Pacífico.

Quiero, finalmente, concluir reiterando mi agradecimiento a la confianza que ya varias importantes empresas de Japón tienen en México. Son el testimonio más importante de su confianza en México y son también un importante factor de multiplicación, a que otras empresas japonesas se animen y tengan decisión para invertir en México.

Entre esas está Nissan, Honda, Toyota, Mazda, Mitsubishi, Bridgestone, Sony, Panasonic, Sharp, Clarion, sólo por citar algunas y si he sido omiso en la mención de alguna, ofrezco una disculpa, pero a todas, expreso mi agradecimiento y mi reconocimiento por su confianza en México.

Y hago votos porque sus empresas tengan ampliación en su presencia en México y todo ello venga a favorecer al buen clima de negocios que queremos tener entre México y Japón. Y todo ello también, redunde en la generación de más empleos en nuestro país.

Muchas gracias al señor Hiromasa Yonekura, Presidente de este organismos empresarial, Keidanren.

Y gracias por darme la oportunidad de poder estar entre ustedes y abrir un espacio de encuentro a importantes empresarios de mi país, que han venido construyendo, junto con ustedes, una relación armoniosa, de negocio y de crecimiento para nuestros pueblos.

Felicidades y gracias por su hospitalidad.