Señoras y señores:

Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Agradezco la presencia del señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal en este acto.

De igual forma, de la Vicepresidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

Del señor Presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República.

De muy apreciados y distinguidos Legisladores del Congreso de la Unión.

De los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Quiero reconocer y agradecer de manera particular las tres interesantes ponencias que hemos aquí escuchado, y a sus ponentes agradecerles su participación.

De igual forma, agradecer la presencia en este distinguido auditorio de dirigentes de partidos políticos, dirigentes sindicales, dirigentes de organizaciones sociales, de organizaciones empresariales.

Saludo al Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

Y a distintas agrupaciones y dirigentes que están aquí presentes, a quienes aprecio su participación.

De manera destacada quiero saludar la presencia de nuestro Premio Nobel, don Mario Molina. Muchas gracias por estar acompañándonos.

De académicos, de rectores y directores de distintas instituciones de educación superior del país.

Y a toda esta distinguida concurrencia.

Muchas gracias por su participación.

Señoras y señores:

México merece transitar por la ruta de la prosperidad. Para ello, su economía debe crecer, transformarse y democratizar sus beneficios.

Este quinto y último Foro de Consulta Ciudadana para la Elaboración del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, responde precisamente a este gran propósito.

A poco más de dos meses de iniciar este ejercicio democrático, miles de mexicanos han contribuido con sus ideas, propuestas y opiniones a definir la hoja de ruta que deberá seguir el país en los próximos seis años.

Quiero agradecer de manera destacada y, también, las propuestas que personalmente me han sido entregadas, y que habremos de valorar en este trabajo que estamos desarrollando de análisis de las distintas propuestas que habrán de enriquecer el Plan Nacional de Desarrollo.

Con este Foro concluye un intenso diálogo ciudadano que nos permitirá construir un Plan Nacional de Desarrollo innovador, moderno, claro y objetivo.

Su estructura tendrá como base las cinco grandes metas nacionales que nos hemos propuesto: Lograr un México en paz, tener un México incluyente, alcanzar un México con educación de calidad para todos, construir un México próspero y hacer de México un actor con responsabilidad global.

El propósito central al construir un México próspero, es lograr crecimiento económico sostenido y sustentable, que nos permita reducir la pobreza y elevar la calidad de vida de la población.

Hoy, México vive un buen momento, y así lo destacaron y coincidieron en ello quienes me antecedieron en el uso de la palabra. Y tenemos que aprovecharlo. Contamos con plena estabilidad macroeconómica en los últimos 20 años, solidez institucional y amplio consenso político social.

El país tiene finanzas públicas sanas, un manejable nivel de deuda, un presupuesto con cero déficit fiscal, una política monetaria responsable y autónoma, orientada a mantener una baja inflación, reservas internacionales adecuadas, así como un tipo de cambio flexible.

Tenemos, además, instituciones públicas sólidas y una democracia madura, que ya está dando resultados. El mejor ejemplo de ello es el Pacto por México, en el que las principales fuerzas políticas y el Gobierno de la República hemos asumido compromisos concretos frente a la Nación.

Todas éstas son condiciones favorables que nos presentan una gran oportunidad para transformar a nuestro país y lograr que libere todo su potencial.

Hay que recordar que en las últimas tres décadas, de 1981 a 2011, el país sólo creció anualmente al 2.4 por ciento. Otras Naciones, como Chile y Corea, lo hicieron a tasas anuales de 4.9 y 6.2 por ciento, respectivamente, como el Secretario de Hacienda lo mostrara en las gráficas que a ustedes ha mostrado.

Una de las principales razones de este insuficiente crecimiento ha sido la baja productividad de nuestra economía. De hecho, desde inicios de los años 80 a la fecha, la productividad de México se redujo, como aquí ya lo vimos en estas gráficas, 0.7 por ciento anualmente.

Para hacer frente a esta realidad, el Gobierno de la República se ha trazado el objetivo de crecer más, a partir de incrementar y democratizar la productividad.

Esto significa que todas las personas, independientemente de su lugar de origen, género, condición o sector económico, tengan acceso a mejores herramientas tecnológicas y conocimientos, para darle mayor valor agregado a su actividad productiva y, con ello, aumentar su ingreso real.

Democratizar la productividad significa orientar las políticas y acciones de Gobierno para que todos los mexicanos logren crear más valor y generar más riqueza, al poner sus ideas en movimiento, como lo hemos convocado, como hemos convocado a todo el país: A que movamos a México.

Con esta visión, el Gobierno de la República trabaja para dinamizar nuestra economía sobre bases sólidas.

Para ello, lo primero que debemos hacer es asegurar la estabilidad macroeconómica y el orden en las finanzas públicas. Algo que hemos logrado como país durante los últimos 20 años.

Mi Administración está comprometida a mantener y preservar la estabilidad. Muestra de ello, es el Paquete Económico de 2013 que contempla cero déficit fiscal.

La estabilidad es una condición necesaria, pero aún insuficiente para crecer.

Por ello, de manera complementaria y con el respaldo de las distintas fuerzas políticas, hemos comenzando a impulsar y concretar diversas reformas transformadoras.

Ejemplo de ello son:

La Reforma Laboral que, al flexibilizar el mercado de trabajo, facilitará que más jóvenes y mujeres encuentren un empleo.

La Reforma Constitucional en materia Educativa que está orientada a elevar la calidad de la educación en nuestro país.

En el mismo sentido, la Reforma Constitucional en materia de Competencia Económica y Telecomunicaciones nos permitirá, de aprobarse ya por las Legislaturas locales, mayor cobertura, buenos precios y más calidad en productos y servicios.

Asimismo, el día de ayer, presentamos en el Castillo de Chapultepec, la Reforma Financiera para que haya más crédito y éste sea más barato, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.

Dentro de esta agenda de transformaciones se incluirán dos reformas fundamentales que presentaremos en los siguientes meses: la Reforma Hacendaria y la Reforma Energética.

La primera estará orientada a simplificar el pago de impuestos, a que nuestro sistema hacendario sea más justo y progresivo, y que se aliente la formalidad económica.

Por su parte, la Reforma Energética habrá de contribuir a inyectarle dinamismo y competitividad a nuestra economía.

El nuevo marco institucional permitirá incrementar la capacidad del país para producir más energía, más barata y más limpia.

Es así que el Gobierno de la República refrenda su firme compromiso para alcanzar un México próspero.

Sin embargo, el logro de este propósito va más allá de las reformas estructurales.

Son múltiples tareas y múltiples áreas de trabajo en las que debemos concentrar nuestro esfuerzo.

Para apoyar la creatividad e iniciativa de los mexicanos, se creó el Instituto Nacional del Emprendedor, que permitirá abrir más empresas y consolidar las ya existentes.

Conscientes de la importancia de innovar, de crear nuevos productos y generar valor, estamos incrementando la inversión pública en ciencia y tecnología. La meta es que México invierta uno por ciento del Producto Interno Bruto en este rubro.

Para elevar y democratizar la productividad, también estamos mejorando el ambiente de negocios, con marcos regulatorios eficaces, y fomentando la competencia en todos los mercados.

Para que nuestra economía compita a nivel mundial y promueva el desarrollo regional, estamos dando un renovado impulso a la infraestructura logística, a fin de facilitar el flujo de bienes y de personas.

Además, estamos comprometidos con un desarrollo más ordenado y sustentable de nuestro territorio, especialmente en materia de vivienda, planeación urbana, y en la eventual creación de polos de desarrollo, a partir de una nueva política industrial.

Tenemos que aprovechar con inteligencia y creatividad las vocaciones naturales de cada entidad y región del país.

Por su potencial para reducir la pobreza, el campo y la pesca, así como la actividad forestal y la minería, serán esenciales en nuestra estrategia de crecimiento incluyente.

Es importante, también, modernizar y reposicionar la industria turística del país. Hay que aprovechar y consolidar el capital turístico con el que contamos, para generar más empleos, y preservar nuestro patrimonio cultural, histórico y natural.

El crecimiento y el cuidado del medio ambiente, ustedes lo saben, no riñen entre sí. Durante esta Administración promoveremos las causas ambientales en los foros globales, pero, también, estaremos tomando medidas al interior del país, para que nuestro desarrollo sea realmente sustentable.

Señoras y señores:

Lograr un México próspero es una meta ambiciosa, amplia, que involucra múltiples aspectos. Y, por lo mismo, es la meta nacional en la que participan el mayor número de dependencias y Secretarías del Gobierno de la República.

En todas estas instituciones existe la conciencia de que la medida del éxito de la política económica, no sólo estará en mejorar las grandes estadísticas nacionales, sino, realmente, en mejorar la economía familiar.

Todo lo que hagamos por la economía tiene como último fin que los mexicanos tengan un empleo digno, o una actividad productiva en la que ganen más por su trabajo, y que a las amas de casa les rinda más su gasto.

Las grandes políticas económicas deben reflejarse en el bolsillo de los mexicanos y en la calidad de vida de los hogares de nuestro país y a ello habremos de abocarnos.

Confío en el que el talento, la inteligencia, la creatividad, hoy aquí reunidos, permitirán enriquecer las políticas públicas para alcanzar el México próspero que todos queremos.

Éste es el último foro que se lleva a cabo dentro de este espacio que prescribe nuestra Constitución para la planeación democrática de nuestro país.

Se han recibido más de 200 mil, me habrá de corregir el Secretario de Hacienda, pero son más de 200 mil propuestas, sugerencias, que hemos recibido de los mexicanos y todas están siendo analizadas, consideradas y alineadas a estas cinco grandes metas nacionales que nos hemos trazado.

Quiero, en este último encuentro, agradecer y reconocer la participación que miles de mexicanos han tenido para realmente hacer aporte y contribución a la política pública que el Gobierno de la República tendrá en los siguientes años para impulsar el crecimiento y el desarrollo del país.

Quiero agradecer también la participación de distintos sectores de la sociedad que han participado en cada uno de los foros que se han realizado, los distintos foros que hemos tenido en distintos espacios de la geografía nacional, para las cinco grandes metas nacionales y que su participación, sin duda, ha sido valiosa y de enorme contribución a lo que este Gobierno habrá de llevar a cabo.

Yo hago votos porque realmente este esfuerzo conjunto, este esfuerzo colectivo y este ánimo compartido, renovado, esperanzador que hay entre la sociedad mexicana realmente nos permita alcanzar lo que hace un momento una estudiante universitaria me presentaba en un documento que concentraba distintas propuestas: El México próspero, el México incluyente y el México de desarrollo que todos queremos.

Muchas gracias.