Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero, en primer término, saludar a los titulares del Poder Legislativo, tanto al Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, como de la Cámara de Diputados.

Saludar al Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

A los señores gobernadores, a quienes aprecio y valoro su presencia en este acto que, sin duda, proyecta lo que queremos lograr entre todos: una gran sinergia de trabajo fecundo en favor de México.

Saludo, también, a los titulares de los distintos organismos autónomos del Gobierno.

A presidentes de partidos políticos.

Al señor Rector de nuestra Máxima Casa de Estudios, y a rectores de distintas universidades.

A presidentes de organismos empresariales.

Dirigentes sindicales.

A líderes de distintas organizaciones de la sociedad civil organizada.

A Legisladores.

A servidores públicos, quienes hacen acto de presencia, y aprecio su participación en la elaboración y trabajo realizado para tener este documento rector de las políticas públicas que el Gobierno de la República habrá de instrumentar para alcanzar las grandes metas nacionales que se ha trazado.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

México tiene la oportunidad histórica de emprender una profunda transformación nacional que detone el desarrollo de nuestro país durante las próximas décadas.

Las circunstancias están dadas para mover a México hacia la ruta de la paz, la inclusión y la prosperidad. Ésta es una oportunidad que no debemos dejar pasar. Los ciudadanos están listos y dispuestos a construir un mejor país.

Ejemplo de ello son las miles de mujeres y hombres que participaron en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, que hoy damos a conocer a todos los mexicanos.

El Gobierno de la República estuvo presente en cada una de las entidades para escuchar a todas las voces de la ciudadanía.

Hoy, tenemos un Plan Nacional de Desarrollo que guiará nuestros esfuerzos como país durante los próximos años.

Para que todos tengan acceso a él, se ha publicado en el Diario Oficial de la Federación y está disponible a través del portal web de Internet, que el Secretario de Hacienda ha ya explicado y expuesto ante todos ustedes.

Por qué es tan importante tener un plan.

La respuesta, creo que para todos, es muy sencilla: para saber hacia dónde ir y cómo llegar.

Gracias a la planeación democrática que establece nuestra Constitución, la visión y el rumbo del Gobierno de la República se han enriquecido con las aportaciones y propuestas de toda la sociedad mexicana.

Hoy, ciudadanos y autoridades, tenemos una hoja de ruta para caminar juntos hacia una nueva etapa del país.

Para decirlo muy claro: el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 es, desde ahora, la estrategia general para construir juntos una sociedad de derechos y llevar a México a su máximo potencial.

Como lo señalé aquí mismo, el pasado 1 de diciembre, conducir la transformación del país es mi responsabilidad como Presidente de la República. Hacerlo en democracia es mi obligación ineludible.

Teniendo el Plan Nacional de Desarrollo como base, esta Administración se propone ser un Gobierno eficaz, con un propósito fundamental: Lograr que todos los mexicanos gocen, en su vida diaria, de los derechos que les reconoce nuestra Ley Suprema.

A partir de un análisis de las últimas décadas de la vida nacional, el Plan identifica los obstáculos que han limitado nuestro desarrollo. Para superar estas barreras, traza grandes objetivos, establece prioridades y acciones específicas pero, sobre todo, define políticas y reformas transformadoras.

En síntesis. No es un plan para administrar la coyuntura o las circunstancias. Es un plan para hacer cambios de fondo. De hecho, los cambios inician en el documento mismo.

Por primera vez, el país tendrá un Plan Nacional de Desarrollo con indicadores específicos para medir el avance real que vayamos teniendo en la concreción de los objetivos que nos estamos trazando.

Se trata, sin duda, de una innovación importante, acorde con la consolidación de nuestra democracia y en plena sintonía con los tiempos de una sociedad más informada y más participativa, como es hoy la mexicana.

La estructura y contenido del Plan retoma las cinco grandes metas nacionales que propuse a la sociedad con un objetivo fundamental: Elevar la calidad de vida de las familias mexicanas.

Primera meta. Alcanzar un México en paz. Esto es lograr un México que garantice el avance de la democracia, la gobernabilidad y la seguridad de la población.

El Plan destaca el diálogo y la construcción de acuerdos, como la vía para fortalecer las instituciones, promover la formación de ciudadanía y asegurar el respeto a la protección de los derechos humanos.

Impulsa un Federalismo articulado para brindar mejores resultados a la sociedad, sumando el esfuerzo de todas y cada una de las partes que integran la República.

En materia de seguridad, la prioridad es reducir la violencia, abatiendo los delitos que más afectan a las familias, mediante la prevención del crimen y la transformación institucional de las fuerzas de seguridad y de procuración de justicia.

Segunda meta. Lograr un México incluyente. El Plan se fija como objetivo hacer realidad un país donde se asegure el ejercicio efectivo de los derechos sociales.

Un México incluyente implica erradicar el hambre, cerrar las brechas de desigualdad y proveer a todos los mexicanos de condiciones básicas de bienestar, comenzando por servicios de salud de calidad. Especialmente, hace énfasis en la creación de una red de protección que garantice la seguridad social de todos los habitantes de nuestro país.

Tercera meta. Construir un México con educación de calidad.

El Plan busca asegurar el desarrollo integral de nuestros niños y jóvenes para que su preparación les permita triunfar el mundo cada vez más competitivo.

El documento que hoy presentamos impulsa políticas educativas, para que lo enseñado en las aulas sean los conocimientos y las competencias que requieren los ciudadanos del Siglo XXI.

Igualmente, promoverá una mayor y más efectiva inversión en ciencia y tecnología, así como nuestra capacidad para innovar productos y servicios con alto valor agregado.

Cuarta meta. Impulsar un México próspero.

El Plan establece, como prioridad de la política económica, elevar el crecimiento y que esto se refleje en los bolsillos de todos los mexicanos.

Para ello, es requisito indispensable mantener la estabilidad macro y asegurar un dinamismo económico sostenido y sustentable.

En este propósito será crucial la construcción de infraestructura y alentar el acceso de los mexicanos, en especial de las micro, pequeñas y medianas empresas a insumos estratégicos, como las telecomunicaciones, los energéticos y el crédito bancario.

Asimismo, esta meta requiere condiciones favorables para el desarrollo económico, a través de una mejor regulación, mayor competencia entre las empresas, y el diseño de modernas políticas de fomento al campo, al turismo y a la industria.

Y Quinta meta. Consolidar un México con responsabilidad global.

El Plan propone acciones para proyectar a nuestro país como una Nación que defiende el derecho internacional, que promueve el libre comercio y es solidaria con los distintos pueblos del mundo.

Para que México alcance su máximo potencial, además de las cinco metas nacionales, el Plan establece tres estrategias transversales:

En Primer lugar. Democratizar la productividad. Es decir, implementar políticas públicas para que los diversos sectores de nuestra sociedad se modernicen y se transformen, a fin de generar más valor por su trabajo.

Asimismo, establece incentivos para integrar a los mexicanos a la economía formal y alentar un uso más eficiente de los recursos productivos.

Democratizar la productividad significa, en concreto, que haya oportunidades de desarrollo para todas las regiones, sectores económicos y grupos de la población.

Segunda estrategia transversal. Un Gobierno cercano y moderno. Estamos decididos a ser un Gobierno eficiente, eficaz, al servicio de toda la sociedad mexicana.

Estoy convencido de que la relación entre el Gobierno y los ciudadanos tiene que ser ágil, sencilla y oportuna.

Y, finalmente, la tercera estrategia en este orden transversal, es incorporar la perspectiva de género en las acciones de Gobierno.

Todas las dependencias y organismos públicos promoverán la igualdad entre mujeres y hombres.

Esto significa que lejos de tener un programa, un sólo programa a favor de la equidad, todas las políticas públicas habrán de impulsar la equidad de género. Es decir, el Gobierno de la República asegurará de manera permanente que las diferencias de género no sean causa de exclusión o de discriminación.

Señoras y señores:

El Plan Nacional de Desarrollo es un plan para mover a México. Es una guía para convertir las mejores ideas y propuestas de los mexicanos en beneficios concretos para toda la sociedad.

El desarrollo de nuestro país es una tarea que nos corresponde a todos: a los actores políticos, a los sectores económicos, a la sociedad en su conjunto.

Convoco a cada uno de los mexicanos a unirse a este gran movimiento por la transformación nacional. Enfrentamos grandes desafíos.

Ante la violencia, el hambre, la baja calidad de la enseñanza, el insuficiente crecimiento económico y la aún poca presencia de nuestro país en el mundo, tenemos que actuar con unidad, visión y corresponsabilidad.

Tenemos un largo camino que recorrer. Avancemos en la construcción de una Nación exitosa, que se posiciona y es reconocida en el mundo como una potencia emergente.

Es hora de remover las dificultades y los obstáculos que limitan el desarrollo del país.

Hoy, contamos con un Plan para lograr las metas trazadas. Comencemos de inmediato a dar los pasos, o a dar los siguientes pasos. Es momento de actuar por México y es tiempo de mover a México.

Reitero mi agradecimiento a la presencia de todas y de todos ustedes, que hacen en sí mismo la representación de la gran sociedad civil de nuestro país, de todos los mexicanos, de sus autoridades y de la sociedad en general.

Agradezco que estén presentes en este acto, donde damos a conocer este Plan Nacional de Desarrollo.

Sin duda, resulta fundamental que en la concreción de los objetivos y de las metas que nos estamos trazando para esta Administración, participemos Gobierno y sociedad, y que generemos las sinergias suficientes, necesarias, que nos permitan, como ya lo señalaba, hacer a un lado los obstáculos y barreras que impiden que México tenga un mayor desarrollo.

Aquí estamos, la sociedad civil y las autoridades que tenemos, quizá, un origen partidario diferente, pero éste es momento de actuar en favor de un solo objetivo, de una gran meta, que es México.

Aquí están los integrantes del Gobierno de la República que han participado en este esfuerzo para conformar este Plan Nacional de Desarrollo, que ha estado bajo la coordinación del titular de la Secretaría de Hacienda.

Ahora, todas las áreas de Gobierno estamos comprometidos y comprometidas para realmente, a partir de las líneas de acción que el Plan Nacional de Desarrollo claramente señala y define, podamos concretar los objetivos que aquí están trazados.

Movamos a México. Es tiempo de mover a las instituciones, la conciencia nacional y hacer de nuestro esfuerzo aquel que permita que México sea un mejor país.

Muchas gracias.