Nuevamente, felicidades a quienes han rendido protesta, precisamente, para encabezar los esfuerzos de esta Confederación de Organizaciones Ganaderas del país.

Quiero saludar a las autoridades que hoy aquí concurren.

Al señor Gobernador del Estado de Querétaro, a quien aprecio y agradezco su hospitalidad, sus palabras de bienvenida y, sobre todo, su adhesión a este esfuerzo nacional, porque logremos construir un mejor país.

Muchas gracias, señor Gobernador.

Muchas gracias al Gobernador del Estado de Zacatecas que, también, hoy gentilmente está aquí presente.

A los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial del Estado de Querétaro.

Al Comandante de la Zona Militar en esta entidad.

Y a todos los integrantes del Consejo Directivo que habrá de encabezar Oswaldo Cházaro, quien ha sido reelecto para este cargo, para esta responsabilidad con el apoyo unánime de las distintas organizaciones que integran esta Confederación.

He escuchado con atención, Oswaldo, su mensaje y, sobre todo, también, la coincidencia plena que hay en los objetivos que esta Confederación se ha trazado y que el Gobierno de la República tiene para que realmente hagamos de la actividad ganadera una más productiva, más próspera, de mayor desarrollo y, sobre todo, de mayor contribución a la riqueza nacional.

Pero, también, una actividad que depare, a quienes se dediquen a ella, condiciones de mayor bienestar, de vida más digna; de vida, también, de mayor certidumbre, y sobre todo, en espacios de mayor seguridad para el desarrollo de sus actividades.

Sin duda, ésta es una gran Confederación de Organizaciones con quienes he tenido oportunidad de reunirme en distintos espacios. En su conjunto, en algún espacio durante mi campaña político-electoral; o en alguna parte de ellas, en este mismo transcurso de lo que fue la campaña político-electoral, y ahora como Presidente de México.

Y vengo a compartirles, precisamente, cuál es la visión que el Gobierno de la República tiene para este sector de la economía, sobre todo, cuando recién hemos presentado, hace apenas unos días, esta misma semana, el Plan Nacional de Desarrollo.

Que por sí mismo da orientación precisa y clara de cuál es el rumbo que el Gobierno debe seguir para alcanzar las grandes metas nacionales que se ha trazado.

Entre ellas está el desarrollar un México próspero y eso significa asegurar que México pueda crecer económicamente, de manera sostenida y sustentable en los próximos años.

Y que estamos, precisamente, impulsando iniciativas que transformen y cambien de fondo la condición que el país tiene.

En la visión del Gobierno de la República, el sector agroalimentario y ésta es la afirmación categórica que tengo para con todos ustedes, tendrá, sin duda, una atención prioritaria. Como motor del desarrollo regional y, sobre todo, para reducir la pobreza, tanto en las zonas rurales como en las propias zonas urbanas.

Y la razón es muy clara: el incremento en el costo de los alimentos ha sido, en los últimos años, una de las principales causas de la pobreza de nuestro país. Peor aún, este aumento en los precios ni siquiera se ha traducido en mejores ingresos para los productores agropecuarios.

Y las cifras, permítanme compartirlas con ustedes, son claras: 13.4 por ciento de la población ocupada en México se desempeña en actividades agropecuarias, pero este sector genera apenas el 3.66 por ciento del Producto Interno Bruto.

Es decir, la contribución que el sector agropecuario hace a la generación de la riqueza nacional es muy baja, en contraste con la que se tiene en otros países. Y ahí, sin duda, un gran reto y una gran oportunidad para que en la atención prioritaria que el Gobierno destine a este sector, podamos lograr que en los próximos años su contribución sea mayor y se detone mayor riqueza.

Y eso, a final de cuentas, impacte en la economía de las familias mexicanas que viven, que dependen de este sector, pero, también, de todas las familias mexicanas, porque todas ellas consumen los productos que genera el sector agroalimentario de México.

Esta disparidad reduce los ingresos del campo y es lo que hoy nos motiva a reactivar con decisión el sector agropecuario. Los retos son recuperar su vitalidad e incrementar su productividad para mejorar las condiciones de la población rural y, sobre todo, lograr la seguridad alimentaria de nuestro país.

Sin duda, éste es un momento para cambiar paradigmas. No podemos seguir aceptando que un país como el nuestro, con una vasta riqueza natural como la nuestra, tenga severas condiciones de pobreza y de hambre en algunas zonas del país.

Por ello, en el Plan Nacional, al que he hecho referencia, se asume el compromiso de impulsar la productividad del sector agroalimentario, mediante la inversión en el desarrollo de capital físico, humano y tecnológico.

Desde el inicio de esta Administración, trabajamos para elevar la competitividad de las actividades ganaderas, que generan, y ustedes lo saben, 30 por ciento del Producto Interno Bruto del sector primario.

Al fortalecer la actividad pecuaria en su conjunto reduciremos, también, su vulnerabilidad ante riesgos financieros, de mercado, sanitarios y desastres naturales.

Entre los avances que se han logrado en estos primeros meses de la Administración, se encuentran los siguientes:

Con el apoyo del Congreso de la Unión, logramos un presupuesto de más de 313 mil 700 millones de pesos, que serán canalizados, o se están canalizando este año al Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Rural Sustentable.

Instrumentamos seguros catastróficos para productores agropecuarios y presentamos el Programa Especial Emergente para la sequía, a fin de contener las afectaciones a la productividad del campo.

Este programa incluye apoyos a la inversión para mitigar sus efectos, fondos para contingencias, repoblamiento del hato ganadero, apoyo a productores de leche y desarrollo de las zonas áridas.

El mensaje del Gobierno de la República es muy claro: México no puede continuar siendo reactivo ante el cambio climático, necesitamos una nueva estrategia para mitigar los efectos que hoy estamos viendo en el cambio climático.

Adicionalmente, se están tomando acciones específicas para fortalecer la actividad pecuaria, y éstas son las que quiero compartir con ustedes, y que estoy seguro ya el titular de SAGARPA, el día de ayer que tuvo encuentro con ustedes, les habrá compartido.

La primera es, a través del Seguro de Afectación del Coeficiente de Agostadero, protegeremos la disponibilidad de pasto para la alimentación del ganado extensivo. Este año serán más de seis millones de unidades las que estarán protegidas frente a fenómenos climáticos, especialmente el de la sequía.

Segunda medida. El Programa de Producción Pecuaria Sustentable y Ordenamiento Ganadero Apícola, mejor conocido como el PROGAN, que es lo que al campo es el PROCAMPO, el PROGAN, que ustedes conocen muy bien, para la actividad ganadera.

Ejerceremos mil 800 millones de pesos antes de que concluya el mes de junio, en beneficio de productores afectados por el cambio climático.

Cuál es la relevancia de este punto.

Y por eso sé que ustedes le dan la bienvenida. Porque estamos ejerciendo de manera más acelerada los recursos destinados a este objetivo, cuando en años anteriores a estas alturas sólo se llevaba ejercido el 20 por ciento. Ahora estaremos ejerciendo 50 por ciento de lo que está presupuestado a esta actividad.

Tercera. He instruido a la SAGARPA a poner en operación el Proyecto Integral Pecuario 2013, que atenderá los problemas de alto impacto del sector ganadero del país.

Cuarta. A través de innovadores mecanismos financieros, como la inversión de garantías líquidas, impulsaremos el repoblamiento del hato ganadero. La inversión que la Secretaría habrá de hacer a través de este instrumento financiero, permitirá la ampliación del crédito hacia los productores ganaderos.

Y quinta. Se habrá de invertir en un Fondo de Apoyo para Contingencias, con garantías simples, apoyos directos, otorgamientos con periodos de gracia, apoyo a tratamientos de cartera y disminución en el pago de intereses.

Estamos destinando importantes recursos para políticas públicas de atención a los efectos de las contingencias climáticas sobre la ganadería.

Con estas acciones, el Gobierno de la República, como lo he comprometido antes y hoy lo vengo a refrendar ante ustedes, estaremos apoyando a los ganaderos de México, a través de apoyos directos y recursos detonadores para el financiamiento, a través de la banca de desarrollo, a partir de las garantías que SAGARPA ya está apoyando o está destinando recursos para este propósito.

Como lo he señalado, el respaldo del Gobierno de la República no quiere ser sólo para atender las contingencias del clima, como lo es especialmente la sequía o las dificultades de día a día.

El Gobierno quiere estar cerca de los ganaderos, para impulsar especialmente su crecimiento, su desarrollo; que la actividad ganadera siga siendo un importante motor del desarrollo del sector primario de nuestro país.

Es tiempo de que el trabajo y la calidad de nuestros productos del campo sean reconocidos en el mundo entero. Para ello, trabajamos para que los productos ganaderos amplíen su fuerza, tanto en el mercado interno, como en el de otras latitudes.

Debemos aprovechar o seguir aprovechando, como ya lo hacen algunos, los acuerdos de libre comercio que México tiene celebrados, 44, que eso le permite poder participar y llevar productos mexicanos a más de mil millones de consumidores.

El Gobierno de la República quiere estar muy cerca de los productores del país, especialmente de los productores ganaderos, para darles mayor facilidad a que sus productos, insisto, puedan tener una mayor presencia en el mercado interno; que las acciones que estamos impulsando tienen, entre otros objetivos, precisamente, el fortalecimiento de nuestro mercado interno, pero también que tengan espacio de oportunidad y de poder participar en otros mercados, en otras latitudes.

El Gobierno de la República quiere ser un permanente aliado de la Confederación Nacional Ganadera y, también, encuentro en la Confederación Nacional Ganadera a un aliado para realmente concretar los objetivos que en esta asignatura nos estamos trazando.

Es indudable que todos queremos un mejor país. Es innegable que estamos haciendo esfuerzos para ir estableciendo los pilares y, sobre todo, los cambios estructurales que permitan detonar el verdadero potencial que tiene nuestro país en beneficio de todos los mexicanos.

Para eso, es importante impulsar la transformación, una transformación que posibilite que el sector agroalimentario sea factor de crecimiento económico elevado y sostenido.

Las primeras cifras que se han dado a conocer de este primer trimestre, si bien con respecto al crecimiento de la economía en general, no han sido satisfactorias, consecuencia de varios factores, entre otros, la desaceleración económica de otras regiones del mundo, especialmente de Europa, de Estados Unidos, de Asia.

Esto, insisto, no ha sido satisfactorio. Y por eso las reformas que estamos impulsando para el fortalecimiento del mercado interno y tener una menor dependencia de lo que esté ocurriendo en el mundo exterior.

Sin embargo, las cifras del sector agroalimentario son alentadoras.

Si bien, es un sector que sí tuvo crecimiento marginal, pero importante, en tanto otros sectores decrecieron, que fue de 2.8 por ciento, el crecimiento que se dio de este sector agroalimentario en este primer trimestre.

Esto, sin duda, nos da señales muy claras de que éste es un sector que tiene un enorme potencial y que si logramos impulsar transformaciones que den mayor cauce al desarrollo y crecimiento de este sector, será posible que hagamos de éste, un importante motor y palanca del desarrollo económico que tenga el país.

Entre otras acciones está, sin duda, la revitalización y modernización del marco legal que haga posible que la actividad agroalimentaria pueda tener mayor expansión y mayor desarrollo.

Todo esto deberá traducirse en lo que hemos trazado para el sector agroalimentario del país.

Queremos que el sector pecuario, que el sector de la agricultura sea uno más justo, más productivo, más rentable y más sustentable.

Queremos que realmente esta actividad, íntimamente vinculada al campo pueda, a partir de las acciones que estamos emprendiendo, cambiar el rostro que por muchos años ha tenido el campo y la actividad ganadera de nuestro país.

No obstante, éxitos que se han tenido, como los que aquí se han reconocido, como los que ustedes, que integran esta Confederación Nacional Ganadera del país, conoce y son parte de ellos, también, sabemos que hay otros espacios y otros sectores entre la población que no han tenido el mismo éxito y el mismo despegue.

Estoy convencido de que si logramos, en los próximos años y a través de los cambios estructurales que estamos impulsando, y que seguiremos promoviendo, especialmente orientados al sector agroalimentario del país, podemos crecer a ritmos mayores y a tasas mayores; y esto significará una mejora en los ingresos, insisto, para las familias que viven de esta actividad y el impacto que tendrá, especialmente en la producción de alimentos que son fundamentales para la seguridad alimentaria de nuestro país.

Yo quiero comprometerme con ustedes a mantener permanentemente un diálogo y una gran cercanía con esta Confederación Nacional Ganadera. Me comprometí, estando en campaña, a reunirme con ustedes en el primer congreso que tuvieran, y en este 77 Congreso que están llevando a cabo, a mí me da mucho gusto ser quien tome la protesta al nuevo Consejo Directivo.

Deseo gran éxito al trabajo que ustedes habrán de llevar a cabo en beneficio de sus agremiados y en beneficio de quienes están dedicados a esta actividad ganadera.

Pero tengamos presente que México vive un momento de oportunidad, un momento para que realmente, con la conciencia social, con el apoyo y respaldo de toda la sociedad y el trabajo comprometido del Gobierno, podamos realmente sacudir la conciencia nacional, mover nuestras instituciones, mover lo que haga posible que México pueda lograr la condición de mayor prosperidad, de mayor desarrollo, de mayor justicia para todos los mexicanos.

Éste es el objetivo en el que todos coincidimos. Y estoy seguro que si hacemos sinergia y trabajamos en equipo, será posible alcanzarlo.

Muchas felicidades.

Omití llevar a cabo la declaratoria de clausura, que fue lo que motivó realmente la oportunidad de poderles saludar y de poder estar entre ustedes. Y con gran honor y con enorme orgullo de poderme encontrar con todos ustedes, voy a proceder a la misma.

En la Ciudad de Querétaro, siendo las 11 horas con 45 minutos del día 22 de mayo de 2013, me es especialmente grato declarar clausurada esta 77 Asamblea General Ordinaria de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas de nuestro país, con la seguridad de que las reflexiones y experiencias compartidas en este foro contribuirán al desarrollo del sector ganadero de todo México.

Muchas felicidades.