Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Gobernador del Estado de Veracruz:

Muchas gracias por su hospitalidad, por su anfitrionía y, sobre todo, por su mensaje cálido de bienvenida que ha tenido a bien dispensarnos, sobre todo, por el compromiso invariable que su gobierno ha hecho para que sumemos esfuerzos con el del Gobierno de la República, y todo esto multiplique los beneficios y acciones que podamos desplegar en beneficio de los veracruzanos.

Al saludarle, saludo a los Gobernadores de los estados de Chihuahua y de Durango hoy, aquí, presentes.

A los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial del Estado de Veracruz.

De igual forma, quiero saludar al Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional.

Al señor dirigente de la Confederación Nacional Campesina, a quien le agradezco, también, sus palabras, y en el mensaje que ha llevado a cabo el día de hoy, esta invariable disposición para respaldar las acciones del Gobierno de la República.

Y sobre todo, en aquellos instrumentos y en aquellos programas y mecanismos que el nuevo marco jurídico que hemos diseñado y que se ha aprobado con el respaldo mayoritario de la representación nacional en el año 2013, el año pasado, permitan realmente impulsar de manera eficiente y acelerada el desarrollo del campo mexicano.

Muchas gracias, Gerardo, por tus palabras.

Quiero saludar a todos los dirigentes de distintas organizaciones agrarias, campesinas del Congreso Nacional Agropecuario, y de distintas organizaciones de carácter nacional y estatales que se dan cita en esta fecha emblemática.

Quiero saludar a los dirigentes de distintas organizaciones, de distintas partes de la República Mexicana que están hoy, aquí, presentes. Que han venido de distintas partes, de distintas regiones, de distintos municipios, precisamente para estar presentes en esta fecha emblemática.

Al saludarles, saludo a dirigentes también de distintas organizaciones políticas.

Saludo a Senadoras y Senadores de la República, a diputadas y a diputados federales; legisladores locales; presidentas y presidentes municipales del Estado de Veracruz y de entidades hermanas que están hoy, aquí, presentes.

Y de manera muy particular, y de forma señalada, quiero saludar y agradecer la presencia de toda esta gran representación de mujeres y hombres del campo de toda la República Mexicana que están presentes en este acto.

Muchas gracias por asistir a este evento, por tomarse muchas horas para poder llegar hoy, aquí, a Veracruz, y poder acompañarnos en este acto.

Desde aquí, les saludo con mi mayor afecto y con toda cordialidad. Muchísimas gracias por su presencia.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Hace 99 años, en el Puerto de Veracruz, el Jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, promulgó la Primera Ley Agraria de nuestro país. Con ella se sentaron las bases legales para restituir las tierras, aguas y montes a sus legítimos propietarios.

De esta forma, se concretaba uno de los más grandes anhelos de la Revolución Mexicana: que cada campesino tuviera una porción de tierra para trabajarla y dar sustento a su familia.

Congruente con este ideal de justicia social, el Gobierno de la República instrumenta políticas, programas y acciones para hacer del campo una verdadera tierra de prosperidad.

Tenemos grandes razones para confiar y creer en las potencialidades de nuestro campo.

Una de cada 10 hectáreas del territorio nacional está dedicada a las actividades agroalimentarias, y en ellas laboran cerca de siete millones de mexicanos, como todas y todos ustedes.

Gracias a su esfuerzo diario, México se ubica entre los primeros 15 países del mundo que más alimentos producen en el mundo, de acuerdo a cifras de la FAO.

Además, ocupamos el lugar número 13 en exportación de productos agrícolas, mismos que llegan a un mercado de más de mil millones de consumidores en 45 países distintos.

Déjenme darles un ejemplo de lo que aquí estoy afirmando:

Veracruz es un estado productivo. El limón persa, que se produce en Martínez de la Torre, se exporta a Japón; la piña, que se cosecha en Juan Rodríguez Clara, se vende en Estados Unidos; y el café de Coatepec se disfruta hasta en Europa.

Y podría seguir enunciando varios ejemplos más de productos que se generan en el campo mexicano y que están en la mesa de muchos otros países.

Sin duda, estos son ejemplos alentadores, pero estamos decididos a ir más allá.

Desde el inicio de esta Administración nos comprometimos a llevar al agro mexicano a un nuevo nivel de desarrollo y modernidad.

Para ello, el Gobierno de la República puso en marcha la nueva política agroalimentaria nacional, diseñada con la participación de las principales organizaciones campesinas y de productores de nuestro país.
El objetivo de esta política es muy claro: Incrementar la producción de alimentos, a partir de una mayor productividad. Es decir, que en cada hectárea se coseche más, y que en cada rancho o establo se críe más ganado.

De esta forma será posible incrementar los ingresos de quienes viven en el campo y ofrecer alimentos a mejores precios para todos los consumidores.

Con esta política se respalda a los pequeños productores, fomentando su asociación y brindando apoyos de acuerdo a su tamaño y a los resultados que vaya teniendo.

Este año que inicia, la SAGARPA ha transformado sus programas para apoyarlos con mayor oportunidad y eficiencia, a quienes están en el campo: 25 de sus programas se han concentrado en siete programas innovadores, que fomentan la productividad en el campo mexicano.

En 2014, la SAGARPA ejercerá el presupuesto más alto de su historia: 82 mil 900 millones de pesos; es decir, tendrá prácticamente siete mil 500 millones de pesos más que en 2013.

Además, el Gobierno de la República en su conjunto, a través de la participación de todas las dependencias del Gobierno de la República y a través del Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Rural Sustentable, apoyará al campo con más de 338 mil 600 millones de pesos.

Este monto supera en 32 mil 700 millones de pesos al que se tenía al inicio de esta Administración.

La aplicación de estos recursos facilitará el uso de semillas mejoradas que promuevan la sanidad alimentaria y permitan tener acceso a mercados internacionales.

Del mismo modo, se aumentará el riego tecnificado en todo el país.

Y algo muy importante. La SAGARPA y la Secretaría de Economía suman esfuerzos con acciones para armonizar la demanda y oferta de alimentos. Esto significa contar con un tablero de control para evitar que en una temporada se produzca en exceso algún producto, afectando con ello su precio; o bien, que haya desabasto en algún otro.

Estas acciones en favor del campo se complementan con la responsabilidad que tiene el Estado mexicano de brindar seguridad jurídica a la tenencia de la tierra.

Justamente hace un año les expresé mi compromiso de fortalecer y modernizar las instituciones agrarias, tomando en cuenta las vocaciones productivas del campo nacional, pero también reconociendo la expansión de las ciudades, la construcción de viviendas y la prevención de desastres naturales.

Con este objetivo se creó la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, que ya ha concretado sus primeros resultados.

Durante 2013, entregó títulos de propiedad a 200 mil familias en todo el país y llevó a cabo la regularización y certificación de 360 núcleos agrarios.

También, puso en marcha el Programa Cero Rezago para atender los trámites pendientes en el Registro Agrario Nacional, algunos con más de 20 años de retraso.

De esta forma se atendieron más de 236 mil trámites, abatiendo el rezago en un 98 por ciento.

Igualmente se liberaron cerca de 14 mil hectáreas en conflicto social y se incorporaron al patrimonio de la Nación más de 43 mil hectáreas de terrenos nacionales.

Finalmente quiero compartir con ustedes que a través del Programa de Vivienda Rural, en 2013 se benefició a más de 170 mil personas con subsidios para apoyo de vivienda nueva, mejoramiento y ampliaciones.

Estos primeros resultados demuestran la importancia que el Gobierno de la República le otorga al campo y, sobre todo, y lo más importante, a la gente que vive y depende de la actividad que lleva a cabo en el campo.

El año 2013 ha sido un año en el que se han concretado importantes transformaciones estructurales.

Corresponde ahora, de manera sincronizada y en un clima de gran coordinación de todos los órdenes de Gobierno, ir instrumentando los beneficios que proyectan estas reformas. Beneficios que de manera gradual y creciente deberán ir sintiendo todos los mexicanos.

2014 debe ser un año que nos permita ir avanzando, insisto, de manera gradual, pero a paso firme, sin treguas, en la materialización de todo lo que se ha logrado.

Y, también, debe ser un año que nos permita cerrar la brecha, sobre todo de cambios que aún hace falta llevar a cabo, en la instrumentación de Legislación Secundaria a grandes cambios constitucionales que tuvieron lugar en el 2013, y también a nuevos temas que deben ser impulsados en este año, especialmente el del campo mexicano.

En esta fecha tan especial, quiero reiterar ante ustedes mi compromiso de impulsar en 2014, una profunda reforma del campo, que lo ponga al día y que lo haga más competitivo.

A través del diálogo y el trabajo conjunto con las organizaciones campesinas y los Legisladores, este año impulsaremos la transformación al marco jurídico del sector agropecuario.

Si queremos un México moderno y exitoso, es indispensable un campo igualmente moderno y exitoso.

Hoy, es tiempo de labrar la tierra y sembrar la semilla para que el día de mañana cosechemos buenos frutos.

Sépanlo ustedes, y lo saben porque lo he afirmado de manera reiterada, en los varios espacios que este sector agroalimentario del campo mexicano me ha dispensado, he reiterado que tienen en el Presidente de la República, a un aliado permanente.

Que el campo mexicano debe ser, sin duda, una de nuestras mayores fortalezas, pero, también, debe ser un espacio de vida digna para quienes viven y dependen de esta actividad.

El Gobierno de la República se ha propuesto en esta Administración no sólo, o más bien, no administrar, o sólo administrar o caminar bajo la inercia.

Nos hemos trazado, desde el inicio de esta Administración, impulsar cambios de fondo, cambios de raíz, que realmente permitan acelerar el desarrollo y el progreso de nuestra Nación.

Sabemos, como mexicanos, del enorme potencial que tiene México.

Sabemos de las grandes fortalezas y lo que es inadmisible es que este territorio, es que este país que cobija a todos los mexicanos no pueda tener en el horizonte mejores condiciones para el desarrollo de cada uno de sus hijos.

El Gobierno de la República es un aliado permanente de quienes están en el campo mexicano, y es un aliado permanente para quienes buscan progreso y desarrollo para toda la Nación.

Estamos arrancando el año 2014 y quiero desearles a todas y a todos los presentes, y a todos los mexicanos, desde este espacio que hoy me permite este acto que llevo a cabo con quienes están en la actividad agroalimentaria, quiero desearles un Feliz Año 2014, que sea un año que les permita concretar sus planes y proyectos personales.

Y para quienes tenemos responsabilidad institucional, para quienes tenemos depositada la confianza de millones de mexicanos en distintas responsabilidades públicas, estemos a la altura de honrar esa confianza, cumpliendo y acelerando el desarrollo de nuestra Nación.

Feliz Año 2014.