En el primer retiro de líderes del G20, realizado en el Queensland Parliament House, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, fue el orador inicial para compartir la experiencia de México en la implementación de las Reformas estructurales. Ahí, aseveró que desde el inicio de su Administración se planteó como principal objetivo económico elevar la tasa de crecimiento en al menos dos puntos porcentuales para este año.

Este objetivo coincide con la propuesta del G20 de implementar las medidas necesarias para incrementar colectivamente el Producto Interno Bruto (PIB) de los países miembros en dos por ciento respecto a lo estimado para el 2018, a lo que México está comprometido, subrayó.

El Presidente Peña Nieto señaló que con ese fin se inició un proceso transformador en el país basado en reformas estructurales, inversión en infraestructura y nuevas políticas públicas. Mencionó que sin tener mayoría en el Congreso, se lograron once reformas: Laboral, Financiera, de Telecomunicaciones, Competencia Económica, Hacendaria, Energética, Educativa, así como la Ley de Amparo, el Código Nacional de Procedimientos Penales, la Político-Electoral, y la de Transparencia.

Expresó que se lograron atendiendo a factores como el tener un diagnóstico claro de la situación del país, el cual requería de las reformas desde hacía décadas pero no había sido posible aprobarlas, lo que generó un crecimiento económico insuficiente en los últimos treinta años.

Además, se comunicó a la ciudadanía la necesidad de un cambio con rumbo y se estableció un diálogo constructivo con las fuerzas políticas del país, en el cual se privilegiaron las coincidencias para lograr acuerdos, lo que implicó flexibilidad en los planteamientos. Derivado de ello, resaltó la firma del Pacto por México el segundo día de su Administración.

El Primer Mandatario expuso, asimismo, que en el proceso reformador fue fundamental la apertura para incorporar propuestas de los diferentes partidos políticos, en aras de una construcción flexible de mayorías con el involucramiento de los liderazgos de las principales fuerzas para lograr los consensos necesarios.

“México comparte con el mundo este exitoso proceso transformador, resultado del pragmatismo y la suma de esfuerzos de todos los mexicanos”, expresó, ante los líderes de las más grandes potencias del orbe.