-MODERADORA: Escuchemos las palabras que dirige el General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional.

-GENERAL SALVADOR CIENFUEGOS ZEPEDA: Ciudadano Enrique Peña Nieto, Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

Diputado Ricardo Anaya Cortés, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

Senador Raúl Cervantes Andrade, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.

Ministro Juan Silva Meza, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa, Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Doctor Raúl Plascencia Villanueva, Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Distinguidos integrantes del Gabinete.

Invitados especiales.

Agregados militares, navales y aéreos acreditados en México.

Respetables Generales en situación de retiro.

Señoras y señores.

Apreciables familias.

Representantes de los medios de comunicación.

Señores almirantes y generales, capitanes y jefes, oficiales, personal de marinería y de tropa.

Jóvenes cadetes.

Muy buenas noches a todos.

Sean nuevamente bienvenidos a este Heroico Colegio Militar.

Histórico plantel de tradición y gloria conferida por sus mejores hijos, donde se forman los oficiales del Ejército, templo del honor que alberga con distinción a la juventud militar artífice principal para concretar las Fuerzas Armadas nacionales del mañana.

Las instituciones de la Patria se han cimentado a través del esfuerzo, valentía, y entrega de muchos ciudadanos comprometidos con los ideales de libertad, igualdad, justicia y progreso.

El actual Ejército de México responde a esta premisa.

Su origen data de 1913 cuando Carranza crea la fuerza popular destinada a sostener la legalidad fragmentada con el sacrificio del Presidente Madero.

Así surge el Instituto Armado, ente que fusionó aquella fuerza militar heredera del valor y heroísmo demostrados en las batallas de Chapultepec en 1847 y de la defensa de Puebla en 1862 con el pueblo mismo en uniforme.

En estos 100 años de historia, nuestra evolución ha sido impulsada por las vastas experiencias y el valioso aporte en pensamiento y acción de quienes nos antecedieron en la carrera militar.

La mayor satisfacción de este devenir histórico ha sido responder a la Nación en sus trascendentes momentos de proyección, de cambio y de desarrollo.

La asignatura prioritaria en este proceso fue, sin duda, la profesionalización, su concreción unifico la esencia de nuestra educación y doctrina, columna vertebral de la formación cultural, académica y castrense de quienes optamos por servir a la Patria desde este ámbito.

Éste Ejército, el Ejército Mexicano, el Ejército de todos, amalgamó paulatinamente su espíritu social, su organización y estructura en precisa concordancia con la realidad y necesidad nacional en cada época.

Entramado de convicciones a la que sumamos férrea disciplina y acrisolada axiología, permitiendo consolidar el honor y la lealtad institucional, basamentos de la formación militar.

Con este respaldo, el Instituto Armado se proyecta hacia su futuro, para responder a las exigencias que impone el progreso del país y para acatar las directivas emanadas de nuestro Comandante Supremo y Presidente de la República, se actualizan procedimientos, se implementan tecnologías e infraestructura y se eleva la preparación intelectual, moral y física de los recursos humanos.

Los objetivos permanecen claros, preservar la integridad, la independencia y la soberanía de la Nación. Coadyuvar en la seguridad interior, para mantener el orden constitucional y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.

Cumplir estos cometidos propicia mejores condiciones de tranquilidad y estabilidad para que gobiernos y sociedad, busquen consolidar las metas nacionales.

Es así, que en cumplimiento a las instrucciones emitidas, hace un año en esta misma fecha, por el ciudadano Enrique Peña Nieto, Presidente de la República, ya se obtienen resultados, logros que han incrementado el desarrollo profesional y mejorado las condiciones de operación, así como la calidad de vida de la familia militar.

Cito algunos. Se consolidó la Política Nacional de Defensa del Estado Mexicano, y el Plan Militar de Defensa Nacional Conjunto, en coordinación estrecha con la Secretaría de Marina, instrumentos ambos, de carácter político, estratégico, que marcan el rumbo que seguirá el desarrollo de las Fuerzas Armadas nacionales hasta el año 2030.

Participamos en el cumplimiento de la Meta Nacional, para lograr un México con responsabilidad global, con la apertura de agregadurías militares a las embajadas de nuestro país.

Con especial orgullo puedo expresar que en el mes de enero próximo pasado, tuve la oportunidad de asistir, en compañía del Almirante Secretario de Marina, a la Quincuagésima Edición de la Conferencia Mundial de Seguridad, en Múnich, Alemania, aspecto relevante por ser México el único país latinoamericano invitado.

Las relaciones con Fuerzas Armadas de diversas naciones como Alemania, Brasil, Canadá, Colombia, Chile, España, Estados Unidos de América, Francia, Guatemala y Perú, se han robustecido buscando obtener reciprocidad en experiencias, información y tecnologías.

El Ejército de México fue sede de la Conferencia de Ejércitos Americanos, organismo militar de carácter internacional para el intercambio de experiencias en temas de seguridad y defensa, hasta el día 13 del presente mes. Y nuestra Fuerza Aérea, el año anterior, se sumó como miembro permanente del Sistema de Cooperación entre las Fuerzas Armadas Americanas.

Nuestro sistema educativo inició su transformación, un nuevo modelo con currícula que enfatiza valores y el empleo de mayores herramientas tecnológicas, que establece mayor rigor en la selección de docentes y alumnos, que beneficia a más de tres mil 400 discentes, de 16 planteles militares donde se forman los futuros líderes de la institución.

El Programa de Becas de Militares que realizan cursos nacionales y en el extranjero, amplió su cobertura y áreas de especialización capacitando a 329 elementos.

Durante el año 2013 se realizaron 89 obras de infraestructura, modernizando, además, 17 hospitales y nueve servicios de atención médica de primer nivel, dotándolos con alrededor de mil 300 aparatos médicos.

Se reactivaron 12 compañías del Servicio Militar Nacional con la proyección anual de adiestrar a más de tres mil 800 jóvenes encuadrados, sumándose éstos a los de capacitación sabatina tradicional en 184 centros de adiestramiento.

Se producen anualmente más de 55 millones de plantas en 22 viveros forestales en coordinación con la Comisión Nacional Forestal.

Hoy en día, el personal militar tiene acceso a mayor monto en créditos para adquirir viviendas, automóviles y otros bienes, bajo novedosos esquemas que ofrecen el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas, y el Banco Nacional del Ejército, Fuerza Aérea y Armada.

Se mantienen 172 convenios con empresas, centros educativos, instituciones bancarias, de créditos y aseguradoras que ofrecen descuentos o tarifas preferenciales.

El Campo Militar Número 1 cuenta ahora con el Hotel Centenario del Ejército para atender a sargentos, cabos y soldados, y sus familias que tienen la necesidad de acudir a esta capital.

El Programa de Becas para Hijos de Militares beneficia actualmente a más de 17 mil niños y jóvenes, en los niveles básico, medio superior y superior, cifra que refleja un aumento del 18 por ciento en comparación con el anterior ciclo escolar.

Por otra parte, en la cristalización de la meta nacional para lograr un México en paz, se optimizó el despliegue militar con la reubicación de 21 unidades de nivel batallón, un cuartel general de grupo aéreo, un centro de adiestramiento regional y una estación meteorológica, así como la modificación de la división territorial de seis zonas militares.

Además se crearon dos brigadas de policía militar, un batallón de operaciones especiales, cuatro batallones de ingenieros de combate especializados en auxilio a la población civil, 18 compañías de mantenimiento y un grupo de respuesta a emergencias.

Estos logros en el marco operacional nos permiten el día de hoy encontrarnos en condiciones de realizar seis operaciones permanentes de alto impacto y más de 100 regionales para reducir la violencia, proporcionar seguridad a instalaciones estratégicas de la mayor relevancia, desplegar personal militar en respaldo de la Cruzada Nacional Contra el Hambre y empeñar recursos humanos y pertrechos en apoyo y auxilio de la población cuando se ve afectada por desastres naturales o antropogénicos.

Acciones que se materializan hombro a hombro con unidad de propósito en estrecha coordinación y colaboración con los diversos ámbitos de Gobierno y con la Armada de México.

Enfatizo que el trabajo integral y conjunto impera en nuestras operaciones con el propósito de aumentar eficacia y optimizar recursos.

Todo este cúmulo de esfuerzos que he mencionado demuestran la aspiración de los soldados para seguir siendo uno de los soportes del proceso de transformación que actualmente vive la Nación.

Creemos que el camino de desarrollo que la Nación ha emprendido es el correcto, por ello el Ejército, la Armada y Fuerza Aérea en el ámbito de nuestras responsabilidades redoblamos esfuerzos.

Con estricta obediencia a las directivas de nuestro Comandante Supremo y con riguroso apego a la ley, las mujeres y hombres que vestimos el uniforme de la República continuaremos sirviendo a la población en cualquier circunstancia con los recursos humanos, logísticos, financieros, legales y tecnológicos que disponemos. Esa es nuestra prioridad.

Seguiremos atendiendo y perfeccionando procedimientos y esquemas para ser cada vez más eficientes y oportunos ante cualquier eventualidad que ponga en peligro a los ciudadanos.

Fortalecemos día a día la moral y disciplina, nuestro adiestramiento y educación, la transparencia y rendición de cuentas, el respeto a la ley y a los derechos humanos, así como la imagen institucional.

La pasión e impulso a estas asignaturas nos permitirá cumplirle a la Patria, a las instituciones, a los mexicanos.

El proceso evolutivo de la Fuerza Armada permanecerá siempre en marcha.

Señor Presidente, nuestro Comandante Supremo:

A nombre de los soldados de México quiero agradecerle públicamente la distinción de concedernos tiempo el día de ayer para concluir con su presencia con solemnidad y júbilo los festejos de los primeros 100 años de la vida institucional del Ejército, de nuestros primeros 100 años de lealtad.

No obstante, la apretada agenda que todo el día de hoy cumplió y estar nuevamente con nosotros presidiendo este evento.

Muchas gracias, señor Presidente.

Usted fue el principal impulsor de estas celebraciones al decretar el año 2013 como Año de la Lealtad Institucional y Centenario del Ejército Mexicano.

Ese espíritu motivó que a partir del 19 de febrero del año pasado en coordinación con los gobiernos y la sociedad, se llevarán a cabo actividades en toda la República destacando develaciones de placas, reconocimientos y leyendas conmemorativas en la Honorable Cámara de Diputados, de Senadores, Congresos Estatales, escuelas, museos y parques.

Expedición de un billete de Lotería, de timbres postales y la edición especial de una moneda conmemorativa de uso corriente.

La Magna Exposición de las Fuerzas Armadas, Pasión por Servir a México en seis entidades federativas.

Exposición facsimilar y numismática en diversos sitios del país, conciertos de agrupaciones musicales de las Fuerzas Armadas en todo el territorio nacional.

Coloquios, foros y ciclos de conferencias que concluyeron con la edición de las obras, el Ejército Mexicano 100 Años de Lealtad y Vida Institucional e Historia de los Ejércitos Mexicanos, entre otras.

Concursos literarios de poesía, ensayo y cuento, eventos deportivos y paseos dominicales en los campos militares e inauguración de la Ruta Centenario del Ejército en el Turibús de esta ciudad capital que incluye diversos museos militares y el alusivo al Centenario que se encuentra en el edificio de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Con enorme satisfacción, me permito informarle que este cúmulo de eventos, puso de manifiesto la confianza, credibilidad, reconocimiento y apoyo que el pueblo concede a sus soldados.

Es reflejo, también, de estrecha relación entre sociedad y Fuerzas Armadas, así como de nuestra fortaleza institucional cimentada con la entrega y pasión con la que hemos servido a los mexicanos.

Amable concurrencia:

La transformación del país, traerá consigo nuevos desafíos, sabemos, entendemos y estamos convencidos que solamente con el trabajo conjunto podremos encararlos exitosamente, porque no hay tarea pequeña, ni esfuerzo insignificante cuando se trata de servir y dar todo por México.

Hoy, a 101 años de existencia, los integrantes de las Fuerzas Armadas, continuaremos cumpliendo nuestras misiones con paso firme, contribuyendo al fortalecimiento del Estado de Derecho, para que la población desarrolle sus actividades productivas a plenitud en un ambiente de seguridad y confianza.

Con ánimo festivo de esta cena e inspirados en la grandeza de nuestro pasado, la transformación de nuestro presente y la prosperidad de nuestro futuro, refrendamos nuestro compromiso perenne con México, con nuestras instituciones, con la sociedad toda.

Aprovecho este inmejorable marco, para hacer un profundo reconocimiento a todos aquellos, compañeros de armas, que en cumplimiento de su deber ofrecieron el máximo sacrificio, reconocimiento y respaldo que extiendo muy especialmente a sus familias, a los padres, hermanos, esposas, esposos e hijos.

Así, arribamos a nuestro presente revestidos de vocación de servicio a México, vigorizados y fortalecidos en nuestro moral con satisfacción y orgullo. Por ello, las Fuerzas Armadas seguiremos siendo salvaguardas de la seguridad y patrimonio de los mexicanos, de los ciudadanos y de las instituciones.

El bien de la Patria será la guía que norme nuestra conciencia y nuestra conducta.

Muchas gracias por su atención.

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)