-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el Vicepresidente Nacional de Delegaciones CANACINTRA, ingeniero Enoch Castellanos Férez.

-ING. ENOCH CASTELLANOS FÉREZ: Saludo muy respetuosamente al ciudadano Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, al licenciado Enrique Peña Nieto; a nuestro honorable presídium; y a nuestros distinguidos convencionistas.

El industrial que está a la altura de su función creadora, no busca únicamente la retribución legítima de su trabajo o del capital invertido, sino que cumple una tarea social de primera importancia en el desarrollo del país.

Este principio fundamental describe la mística y el sentido de quiénes somos. Y fue expresado por el ingeniero José Cruz y Celis, Presidente fundador de CANACINTRA, hace ya 72 años.

Desde su fundación, en 1941, nuestra institución ha formado parte toral del desarrollo para la modernidad industrial, emanando de ellas diversas instituciones del sector privado para el impulso económico, social y político, abrigando a la pequeña y mediana industria.

De acuerdo al tiempo y circunstancias, CANACINTRA ha participado en las reformas estructurales del país. Son muchos los ejemplos, pero permítanme darles algunos:

En abril de 1945, se firma el Pacto Obrero-Industrial entre la CTM y la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, lo que da origen a que se saque a los obreros de las protestas en las calles y los incorporemos al trabajo en las fábricas.

Al término de la Segunda Guerra Mundial, se requería un nuevo orden económico internacional. Por tanto, se dio una iniciativa que llamaron La Carta de La Habana, que se negociaba en la ciudad del mismo nombre, misma que pretendía que los países desarrollados se dedicaran a la producción de manufacturas, mientras que el resto a la producción de materias primas. Y esto por un periodo no menor de 30 años.

El Presidente de CANACINTRA en turno, que asistió a esta negociación, se da cuenta, regresa a México, le da los pormenores al Presidente Miguel Alemán, el cual ordena retirar a toda la Delegación mexicana, lo cual en efecto dominó, retiró a todos y cada uno del resto de los países en vías de desarrollo.

La participación de CANACINTRA en la estrategia para el Desarrollo Estabilizador de México permitió pasar de un país agrícola y minero a una plataforma industrial, dando lugar a tasas de crecimiento mayores al 6 por ciento.

La Cámara propone una ley para la creación del modelo de industria maquiladora, también; además, CANACINTRA participa activamente en las negociaciones del ingreso de México al Acuerdo General de Aranceles y Comercio, en 1986.

CANCINTRA participó en el Pacto de Solidaridad Económica, a finales de los 80, con el propósito de estabilizar al país.

La Cámara, al igual que otros organismos empresariales, tuvo una activa participación en lo que fue el primer Tratado Comercial de nuestro país, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

El sector privado formó 140 comités con más de 800 empresarios participantes que realizaron más de 130 estudios monográficos, correspondientes a otros tantos subsectores.

En el proceso se llevaron a cabo más de 500 juntas sectoriales con oficina negociadora.

Desde entonces, Gobierno y empresarios hemos trabajado de manera estrecha en las distintas negociaciones comerciales de nuestro país, que han resultado en 10 Tratados de Libre Comercio, que nos dan acceso preferencial a los mercados de 45 países.

El TLCAN representó un punto de inflexión para la incorporación inteligente de nuestro país a los procesos globales de producción y una mejora en el ambiente de negocios y competencia del mercado mexicano.

Estos factores, si bien necesarios y con resultados tangibles en la competitividad y bienestar de los consumidores mexicanos, deben, también, acompañarse de un mayor esfuerzo institucional y organizacional que nos permita elevar el nivel de crecimiento que hemos tenido, a fin de superar los rezagos en productividad y sus consecuencias en el ámbito social.

Hablar de este legado ayuda a contextualizar y a significar por qué las Cámaras Industriales son imprescindibles para garantizar el sano desempeño económico, como se demostró al inicio de este sexenio que encabeza el licenciado Peña con nuestra participación en las mesas de debate y consultas legislativas de las reformas estructurales.

Señoras y señores:

A través de los años, CANACINTRA ha sido reconocida como una institución que antepone los grandes intereses nacionales a los particulares, en beneficio del desarrollo de nuestro país.

Es por ello, que contamos hoy con el privilegio que el Presidente de la República le tome protesta a los líderes que habrán de construir los grandes acuerdos nacionales, con los tres niveles de Gobierno.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Enseguida, el Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto, tomará protesta a la Mesa Directiva Nacional 2014-2015 de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación.

Sean tan amables en ponerse de pie.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Señoras y señores.

Muy buenas tardes.

Es para mí una gran distinción poder estar aquí con ustedes, con toda esta gran representación de miembros de CANACINTRA, de sus delegaciones, de su Mesa Directiva.

Y es, también, para mí un gran honor proceder a la Toma de Protesta, justamente, de quienes integran la Mesa Directiva, y quienes presiden las distintas delegaciones de CANACINTRA en nuestro país.

Por eso, es que pregunto a los integrantes de la Mesa Directiva y de las delegaciones: Protestan cumplir y hacer cumplir los estatutos de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, velando por los intereses de sus integrantes, al tiempo que contribuyen al desarrollo y la prosperidad de nuestro país.

-VOCES A CORO: Sí, protesto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Si no lo hicieran así, que sus agremiados y la sociedad mexicana se los demanden.

Muchas felicidades.

-MODERADORA: Interviene a continuación el Presidente Nacional de CANACINTRA, ingeniero Rodrigo Alpízar Vallejo.

-ING. RODRIGO ALPÍZAR VALLEJO: Muy buenas tardes, señoras y señores, tengan todos ustedes.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. Es un verdadero honor contar el día de hoy con su presencia.

Licenciado Ildefonso Guajardo Villarreal, Secretario de Economía; licenciado Gerardo Gutiérrez Candiani, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial; señor Francisco Funtanet Mange, Presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos; distinguidos integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República; muy apreciados, distinguidos miembros del presídium; señoras y señores legisladores; representantes de la sociedad civil organizada; distinguidos Embajadores, representantes del Cuerpo Diplomático.

A todos los expresidentes de CANACINTRA les doy la más cordial bienvenida; señores rectores y directores de instituciones de educación superior; muy respetados directores de centros de investigación y científicos; líderes de ramas, delegaciones y sectores de CANACINTRA; señores representantes de los medios de comunicación; amigas y amigos todos:

Tengo la enorme oportunidad de participar en una pequeña industria familiar desde los 15 años. Al igual que muchos de ustedes he vivido en carne propia las épocas de crisis que ha padecido este país, devaluaciones, recesiones y problemas sociales.

Pero también pertenezco a una generación de transformación, que decide participar en CANACINTRA desde hace 20 años, buscando voces con las cuales compartir las problemáticas industriales.

Me di cuenta que sólo los buenos deseos de firmes convicciones pueden integrarnos; en cambio, las conveniencias personales jamás han forjado uniones duraderas.

Desde hace un año, con el voto de confianza de los industriales CANACINTRA ha iniciado un intenso proceso de refundación, sustentado en un ejercicio de planeación estratégica, construido con la participación de 104 ramas industriales, 81 delegaciones, 13 sectores que representan a los más de 50 mil industriales afiliados a esta Cámara.

También, desde hace un año, con su liderazgo, señor Presidente, ha logrado convocar con éxito a las principales fuerzas políticas del país y al Congreso de la Unión para impulsar una nueva generación de reformas estructurales.

Expresamos nuestro más amplio reconocimiento y respaldo a estas acciones, que han propiciado que la comunidad internacional tenga a México como una prioridad.

Felicidades, Presidente.

Aprovecho también para comentar que los industriales hemos coincidido en la imperiosa necesidad de dar un clima de certeza a las inversiones extranjeras y, también, por qué no, a las propias inversiones nacionales.

Hemos venido discutiendo ampliamente con la Secretaría de Hacienda la posibilidad de construir una gran alianza que dé esta certeza y que también nos ayude a otros elementos, como combatir la informalidad.

Así es de que estaremos trabajando en las mesas de negociación y esperamos, por supuesto, llegar a muy buen término en este famoso aspecto del pacto fiscal.

Si bien el 2013 fue el año de la concertación de esfuerzos para las reformas estructurales, 2014 debe ser el año del rediseño del andamiaje normativo, a través de los más de 80 ajustes que se tendrán que hacer a las leyes reglamentarias.

De manera simultánea y de igual trascendencia, habrá que alinear las políticas públicas que materialicen la urgente reindustrialización de las cadenas de valor.

Y por qué necesitamos una estrategia integral, que relance a la industria como la turbina que impulse el crecimiento de la economía.

Porque mientras no contemos con un mercado interno sólido y en crecimiento, el esfuerzo exportador será insuficiente para sostener el avance de la economía.

Porque más allá de los vaivenes económicos y políticos, la industria ha sabido sobreponerse a las dificultades, manteniendo el empleo y sosteniendo la planta productiva, a costa del patrimonio industrial e, incluso, por qué no decirlo, muchas veces a costa del propio patrimonio familiar.

Y es por eso que la industria es el amortiguador de las crisis.

Nosotros siempre estamos con México, señor Presidente.

Vaya un fuerte reconocimiento a los valientes industriales mexicanos.

Coincidimos que la mejor fórmula para superar el hambre, la pobreza, la inseguridad, el desempleo y la polarización social, es la generación de empleos permanentes, capacitados, estables, bien remunerados y con prestaciones sociales, los cuales, principalmente la industria, tiene la capacidad de generar.

Para los industriales de transformación es indispensable adoptar las medidas que posicionen al sector productivo como el más importante impulsor de un desarrollo incluyente, acelerado y sostenido.

Que quede claro: La noción de política industrial que proponemos no surge espontáneamente ni es resultado del esfuerzo de un individuo, mucho menos equivale a subsidios ni a protección de la ineficiencia, ni tampoco significa desechar lo realizado.

Cabe hacer un reconocimiento a los integrantes de su Gabinete, que han confirmado su participación en ésta, la Convención Nacional de Industriales.

Muy especialmente al licenciado Ildefonso Guajardo Villarreal, Secretario de Economía, con quien mantenemos un diálogo respetuoso y constructivo, lo cual hoy se refleja en el Programa Sectorial de Innovación 2013-2018.

Muchas gracias, Secretario.

De igual manera, quiero hacer un reconocimiento a nuestra confederación, CONCAMIN.

Paco, amigo:

Muchas gracias por todo tu apoyo a CANACINTRA y también, por qué no decirlo, por tu amistad.

Gracias, Paco.

Llegó el momento de actuar, de formular una estrategia industrial de largo aliento. Éste es un asunto prioritario para los industriales de transformación.

Qué mejor esquema para democratizar la productividad que una política de fomento industrial que se instrumente mediante un diálogo directo, a través de un sistema de agendas temáticas, permanentes para un México próspero.

Primero. Agilizar el gasto público de las compras de Gobierno y aumentar a 130 mil millones de pesos las compras a pequeñas y medianas industrias.

Segundo. Incrementar el contenido nacional, particularmente el que habrá de insertarse en el marco normativo secundario de la Reforma Energética.

Tercero. Que sean las Cámaras Industriales quienes certifiquen el grado de contenido nacional de los Proyectos Llave en Mano

No debemos caer en el extremo de permitir que se importe la materia prima, la mano de obra y hasta los alimentos para estos proyectos.

Cuarto. Así como en el pasado propusimos el marco de referencia para la creación de la industria maquiladora, hoy tenemos que proponernos dejar de ser un exportador de importaciones y entrar al círculo virtuoso de sustitución eficiente de importaciones en las principales cadenas de valor.

Quinto. Que la Banca de Desarrollo Nacional compita con la Banca de Desarrollo en nuestros socios comerciales con equidad de tasas y condiciones, favoreciendo las cadenas productivas, el impulso a las exportaciones y la transferencia de tecnología.

Por citar un ejemplo, el ICO de España o el Corfo de Chile prestan a menos del 3 por ciento como tasa anual, por lo cual, competir por el mismo proyecto que requiere financiamiento, simplemente nos saca de mercado.

Sexto. Coincidimos en incrementar la inversión en innovación y desarrollo tecnológico.

Cuente con nuestro apoyo para alcanzar esta meta de manera conjunta, con inversión público-privada, así como reorientar completamente el sistema de innovación del país hacia el uso eficiente de los recursos.

Séptimo. En materia de mejora regulatoria, debemos de buscar un proceso de desregulación y autorregulación como estrategia indispensable para reducir costos de transacción, cerrar brechas tecnológicas y mejorar la productividad.

Octavo. Requerimos redoblar los esfuerzos de combate a la informalidad. No sólo porque es un cáncer para la economía formal, sino también, porque es un paso muy corto hacia la delincuencia organizada.

Noveno. La impunidad es un incentivo a la corrupción y a la delincuencia. Por ello, celebramos y queremos participar, en calidad de consejeros ciudadanos, en la nueva comisión, que habrá de formarse, nacional anticorrupción.

Y décimo. Sustituir la noción de asistencia social por una auténtica política de inversión social, que permita identificar vocaciones productivas y desarrollar modelos de negocios que favorezcan el progreso en las zonas prioritarias, con alta y muy alta marginación.

Como ejemplo, proponemos ayudar a combatir el hambre, desarrollando, innovando y adaptando tecnología para modernizar el campo, con nuevos invernaderos, con sistemas de riego, con sistemas de acuacultura; porque la soberanía alimentaria y la viabilidad hídrica están en las bases del crecimiento para la segunda mitad del Siglo XXI.

La tarea no es fácil. En el camino de transformación nos encontramos con detractores, con críticos de buena fe y con aliados entusiastas como nosotros. Los industriales estamos acostumbrados a enfrentar la adversidad, a tropezar, a caer una y otra vez, pero siempre nos levantamos.

Ser emprendedor requiere de una voluntad férrea de triunfo, siempre pensamos en positivo.

El cambio que estamos haciendo por México es el proceso por el cual el futuro permea en nuestras vidas. Nos hace falta creer, creer en nosotros mismos y de lo que somos capaces de hacer.

Tenemos todo en nuestro querido México. Vamos a creérnosla, porque sí podemos y porque sí tenemos.

Hay que renovar el orgullo de ser mexicanos, de vivir en un gran país, el mejor. Un país con principios, valores, historia y futuro.

Señor Presidente:

Con su apoyo y la fuerza de CANACINTRA, vamos a reindustrializar a México. Llegó el momento de actuar.

Muchas gracias.