Señoras y señores.

Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Saludo con respeto y agradecimiento por su presencia a los Presidentes de las Mesas Directivas del Senado de la República y de la Cámara de Diputados.

Al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

A los señores Gobernadores.

Al Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores y a Gobernadores que participan en comisiones vinculadas a la procuración de justicia de nuestro país.

A los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República, aquí presentes.

Al señor Procurador General de la República.

A Senadoras y Senadores de la República.

Diputadas y Diputados Federales.

A miembros de la sociedad civil que pertenecen a distintas organizaciones civiles, que por varios años han estado acompañando el esfuerzo del Estado mexicano para que tengamos en México un país de paz, de mayor seguridad; y, sobre todo, con mejores condiciones para el fortalecimiento a nuestro Estado de Derecho.

Saludo a Presidentes de Tribunales de Justicia de distintas entidades del país.

A servidores públicos del Gobierno de la República y de otros órdenes de Gobierno.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Este día, en uso de mis facultades constitucionales, promulgaré el Decreto por el cual se expide el Código Nacional de Procedimientos Penales.

Se trata, como lo ha señalado el señor Procurador General de la República, de uno de los cambios jurídicos más relevantes en las últimas décadas.

De 33 códigos que hay en el país, cada uno con distintas reglas para el desahogo de un juicio penal, ahora habrá un código único, que será válido en todo el territorio nacional.

De esta forma, todos los procesos penales se llevarán a cabo bajo las mismas reglas, fortaleciendo así la solidez de nuestro Estado de Derecho.

Por este importante avance, reconozco en este acto a las señoras y señores Legisladores, quienes con actitud transformadora, participaron en su discusión, enriquecimiento y aprobación.

Éste será el primer Código de Procedimientos Penales que surge del consenso y el acuerdo de las fuerzas políticas nacionales, representadas en el Congreso de la Unión, pues apenas el año pasado se le otorgó la facultad constitucional para legislar en esta materia.

Se trata de un logro histórico que implica un año de trabajo legislativo y el apoyo de expertos en la materia, y que además de gran rigor técnico, requirió la creación incluso de un simulador para probar su funcionalidad.

Estamos frente a un ordenamiento jurídico que tiene como factores centrales la protección de la víctima, el respeto a sus derechos, la presunción de inocencia, la reparación del daño y el respeto al debido proceso.

Por todo ello, este instrumento pondrá al día nuestro sistema de justicia penal en beneficio de todos los mexicanos.

Con este acto, el Estado mexicano brinda una respuesta acorde a los retos que vive nuestro país en materia de seguridad y justicia.

El Código Procesal Penal fortalecerá las capacidades y herramientas de las instituciones encargadas de investigar, procesar y sancionar las conductas delictivas a nivel estatal y Federal.

Además, el tener una legislación procesal penal única, válida para todo el territorio nacional, permitirá en los hechos que más mexicanos gocen del derecho constitucional a una justicia pronta y expedita.

Por ejemplo, se promueven diversos lineamientos, a fin de esclarecer los hechos delictivos con mayor rapidez y eficacia para determinar con certeza si existe o no responsabilidad penal.

Al contar con procesos de investigación más ágiles y eficaces, también se incentiva la denuncia ciudadana, que es indispensable para cerrarle el paso a la impunidad.

Este Código reglamentará para todo el país el nuevo paradigma de la justicia penal y permitirá acelerar la aplicación del modelo acusatorio adversarial y oral con el cual el acceso a la justicia será más transparente, ágil y equitativo.

Con el principio de publicidad se dará transparencia a los juicios penales, disminuyendo la discrecionalidad y propiciando la legalidad en el actuar de los involucrados en el sistema de justicia.

Por otro lado, se fortalecen y homologan los instrumentos para asegurar el debido proceso y el respeto irrestricto a los derechos humanos, tanto del ofendido, como del imputado.

Otro beneficio adicional es que la sociedad mexicana contará con profesionales del derecho, capaces de brindar asesoría legal en cualquier entidad del país, a partir de reglas claras y uniformes.

Y, finalmente, se incluyen figuras que permitan soluciones alternas al conflicto, como la aplicación de un acuerdo reparatorio, que podrá darse por mediación o conciliación y evitar que se lleguen a una pena de encarcelamiento.

Es decir, en congruencia con la reforma constitucional, se establece un sistema de justicia restaurativo y no sólo de represión penal.

Para que estas figuras legales tengan su máxima utilidad, el Código por sí mismo no es suficiente.

Por esta razón, enviaré al Congreso de la Unión una Iniciativa de Ley Nacional de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en Materia Penal. Con ella se busca que un número considerable de los casos se resuelvan a través de la justicia alternativa

De aprobarse en su momento, esta ley contribuirá a reducir los costos y tiempos de los procesos, a disminuir la saturación en las cárceles y, lo más importante, permitirá a las instituciones del Estado mexicano concentrar sus recursos y capacidades en la investigación y detención de los delincuentes que más lastiman a la sociedad mexicana.

Todo esto propiciará una mayor satisfacción a las víctimas, gracias a una reparación integral del daño ocasionado. Es decir, no sólo se tendrán juicios más cortos y ágiles, sino que éstos se realizarán con mayor eficacia y eficiencia procesal, en beneficio de las víctimas del delito.

El objetivo final es que los ciudadanos de todo el país tengan acceso a un sistema de justicia de calidad que proteja sus derechos.

Por todo ello, respetuosamente, invito al Poder Judicial de la Federación, a los Tribunales Superiores de Justicia de las entidades federativas y a las Procuradurías de Justicia, a emprender las medidas necesarias para transformar este Código en una justicia a la altura de las demandas de todos los ciudadanos.

Señoras y señores:

Sigamos trabajando juntos para fortalecer nuestro Estado de Derecho y dar mayor tranquilidad y seguridad a todos los mexicanos.

Con la Promulgación del Código Nacional de Procedimientos Penales, inicia una nueva etapa en la vida jurídica del país.

Este novedoso instrumento procesal es también una señal clara de que la transformación de México sigue su curso.

Para seguir avanzando por esta ruta, el Ejecutivo Federal a mi cargo será un promotor decisivo de la adecuada implementación de ésta y de las otras Reformas que a la fecha se han llevado a cabo.

Sigamos trabajando para hacer, de la nuestra, una democracia de resultados, que se vea y se sienta en la vida diaria de todos los mexicanos.

Contar con un marco legal moderno y eficaz es esencial, pero es apenas un primer paso.

Quienes tenemos responsabilidad pública, debemos convertir estos ordenamientos legales en realidades concretas para todas las familias mexicanas.

El Código Nacional de Procedimientos Penales es una gran oportunidad para que las instituciones de procuración e impartición de justicia se modernicen y recuperen la confianza ciudadana, a partir de resultados.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Enseguida el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, acompañado de los Presidentes de las Mesas Directivas de la Cámara de Diputados y del Senado de la República, firmará la Promulgación del Código Nacional de Procedimientos Penales y la Iniciativa de Ley Nacional de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en materia Penal.