(Interpretación del francés al español)

Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, estimado Enrique.

Señora.

Señoras y señores representantes de los Poderes Legislativo y Judicial.

Señoras y señores Ministros.

Señoras y señores parlamentarios.

Estimados amigos de México.

Amigos de Francia.

Quiero ante todo, señor Presidente, darle las gracias por la acogida que usted me ha reservado en el marco de esta Visita de Estado.

Quiero también asociar a ese homenaje a los representantes del Poder Legislativo que me han recibido esta tarde en el Senado.

Estoy aquí en este magnífico Palacio Nacional, lugar en el cual hace 50 años, usted lo recalcó señor Presidente, el General De Gaulle había pronunciado un discurso célebre, llamando a nuestros dos países que caminen la mano en la mano.

Más allá de la amistad, era una voluntad de independencia.

Fue en 1964, México y Francia estaban afirmando su singularidad para hablar juntos más allá de las discrepancias políticas y económicas y sociales.

El General De Gaulle dijo unas palabras que quiero citar: Nada es más importante que la cooperación de dos países como los nuestros, México y Francia. Cincuenta años más tarde esto sigue siendo cierto.

México es para Francia un socio estratégico de primera plana. Un gran país amigo con el cual queremos ir adelante. Queremos ir adelante porque ustedes son México y porque somos Francia, y que también estamos hablando en nombre de Europa.

Desde el Siglo XIX México fue, como Francia, un lugar donde se hablaba de libertad, donde se luchaba en pro de la libertad.

El lugar donde se inventó la República, los ideales de 1789 fueron también, los ideales de los combatientes de libertad y de la independencia en México.

Y a lo largo de estos decenios hemos, sin siempre saberlo, caminado en la misma dirección.

No olvido que es aquí, en México que fueron recibidos resistentes franceses, que querían escapar de la barbarie nazi y ustedes los han recibido muy bien.

Y cada vez, cuando tropelía, ustedes optaron por la democracia, por la diversidad cultural y por el apego a los derechos fundamentales de la persona humana.

En este momento estoy pensando en Carlos Fuentes, quien fue embajador de México en París, y de que hemos saludado con su familia y su viuda la memoria.

Había escrito esta frase, que apareció en las primeras palabras de La Edad del Tiempo. Él quería que Francia y México puedan cada vez abrir la esperanza que los pueblos llevaban en nuestros dos países.

Quería escribirlo, y por ello, eligió a la literatura para expresar su compromiso.

Octavio Paz, también gran autor mexicano, decía que toda cultura nace de la mezcla del encuentro, y lo que puede matar a una civilización es el aislamiento.

Nuestros dos países nunca quisieron estar aislados y siempre quisieron compartir la cultura, y quisieron abrirse a las ideas de los demás.

Los surrealistas franceses, entre las dos guerras mundiales vinieron a México para encontrar una fuente de inspiración, llamaban a México el Espejo Magnético.

Y ese mensaje de mirarnos en ese espejo, pensarnos vernos, vemos a México, y ustedes viendo a México, ven a Francia. Este mensaje sigue siendo acertado.

Estoy pensando en el éxito de la exposición dedicada a Diego Rivera y Frida Kahlo por el Museo l'Orangerie en Francia, y que ha conocido un éxito excepcional con varios centenares de miles de visitantes, como si también ellos quisieran expresar su amistad para con México.

Otro Presidente de la República francesa se expresó en Cancún y hablaba de México y de Francia, como dos compañeros, habría podido decir, dos camaradas, pero no fue hasta tanto, dos compañeros.

México fue un destino de migración francesa. Cuando estaba saludando a unas cuantas personalidades presentes en esta sala, recordaban que eran de origen francesa, Les barcelonnettes, y que habían contribuido generación, tras generación al desarrollo de México y, también, al desarrollo de sus relaciones con Francia.

En el transcurso del Siglo XX, mexicanos vinieron a Francia para encontrar un refugio, una tierra de libertad y de expresión para sus ideas.

Hoy, hay más de 30 mil franceses que están viviendo en México.

Casi 10 mil mexicanos están asentados en Francia.

Recibimos a estudiantes mexicanos, no suficientemente numerosos y ustedes estudiantes franceses.

Hemos decidido el Presidente y yo, aumentar, ensanchar esta relación entre nuestras universidades.

Quiero esta vez dar las gracias a los participantes del Consejo Estratégico Franco-Mexicano, han realizado una labor excepcional que nos permite hoy firmar 41 acuerdos.

Y Acuerdos que abarcan campos tan distintos, como aeronáutica, salud, cultura y educación.

Tenemos una gran ambición, el Presidente Peña Nieto y yo mismo.

Desarrollar desde el punto de vista económico nuestro país.

México y Francia.

Porque yo considero que no hay capacidad para un país de expresar sus ideas, si no existe fuerza económica que le permita hablar con toda independencia.

Entonces, decidimos multiplicar nuestros intercambios y de duplicar aquí a 2017 el volumen de nuestras exportaciones e importaciones.

Doy las gracias a las empresas francesas y mexicanas que quieran asociarse al Gobierno de su país para garantizar este éxito.

Conozco las reformas en curso en México, que abren mercados, que son muchas oportunidades para empresas francesas.

Estamos realizando las reformas en Francia para ser más competitivos, más atractivos, es el mismo movimiento que encaramos llevar juntos mexicanos y franceses y franceses.

Tenemos una voluntad que queremos colocar la cultura en el centro de nuestras relaciones.

La gran exposición de México de los años 1860 hasta hoy se celebrará en el otoño de 2016 en el Grand Palais en París, y nuestras universidades, los eventos culturales, organismos de investigación van a trabajar para que podamos celebrar ese evento.

Tendremos otro evento, el año entrante, el 14 de julio de 2015, a usted señor Presidente le vamos a recibir en Francia. Hemos escogido esta fecha, el 14 de julio porque no es únicamente la fiesta nacional de Francia, pero es la fiesta de la libertad y, por ende, la fiesta de México.

Queremos también llevar los valores que nos unen a escala mundial con una mejor regulación económica, un orden más justo, un planeta preservado, y sé que México participará en esta conferencia sobre el clima para que logremos el éxito esperado por todos los pueblos que sufren del desbarajuste del clima en el mundo.

Octavio Paz decía que México fue azteca, barroco, neoclásico, moderno, capital de un imperio del virreinato y de una República, pero a través de los siglos México fue siempre el nombre de una gran capital y de un país vivo.

En ocasión de esta cena que nos ofrece el Presidente, señora, todo respeto y toda la amistad que tiene Francia para con México, y la página que estamos escribiendo corresponde a un libro que tendremos que elaborar generación tras generación.

Viva México.

Viva Francia.

-MODERADOR: Sean tan amables de ocupar sus lugares damas y caballeros.

A continuación hace uso de la palabra el Presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, licenciado Rafael Tovar y de Teresa.

-LIC. RAFAEL TOVAR Y DE TERESA: Señor Presidente de Francia, señor Presidente de México.

Hace un momento usted comentaba que junto con el Presidente Hollande y acompañados por Silvia Lemus de Fuentes, inauguraron el Paseo Ixca Cienfuegos, obra del artista Vicente Rojo, que recrea en una de las calles de La Región Más Transparente al personaje literario creado por su amigo Carlos Fuentes.

Nada mejor que un camino llamado Ixca Cienfuegos, imaginado por Vicente Rojo, para indicarnos la ruta en esta región que la paternidad de Fuentes y la mirada maestra de Rojo nos heredan, ahora transformada en obra de arte, vida y abierta.

Ahí está el símbolo el Paseo Ixca Cienfuegos, que veremos en unos momentos más por medio de un video.

Recuerdo aquí las palabras textuales del Presidente François Hollande en ocasión del fallecimiento de Fuentes: Rindo homenaje a un hombre comprometido, rebelde a las normas y a los dogmas, que ha defendido con ardor una idea simple y digna de la humanidad.

Carlos llegó a París, con la cabeza llena de Balzac y nunca se apartó de su cultura, de sus calles, donde encontró seres inmortales, mujeres y hombres que detienen el tiempo.

París fue también una presencia íntima de sus obras.

Hoy, una vez más, con una visita de un Presidente francés a México, la cultura ocupa un sitio destacado. El recuerdo de Fuentes, la inauguración de las exposiciones de Picasso y (inaudible), y la gran muestra de la cultura maya, que se exhibe en este Palacio Nacional y que en octubre viajará a Francia.

En su obra, última publicada, en mayo den 2012, en el periódico El País, Fuentes reflexionó sobre los retos que el Presidente Hollande asumía y le deseaba éxito en su propósito de darle una nueva dimensión a la construcción europea.

Fuentes, una vez más, departe con nosotros, y habría aplaudido este encuentro entre dos naciones históricas y culturalmente unidas que hoy de manera renovada se estrechan la mano y sus corazones.

Muchas gracias.