Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes.

Me da mucho gusto saludar en este acto a los Presidentes de las Mesas Directivas del Senado de la República y de la Cámara de Diputados.

Al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal y a los señores Gobernadores que aquí, hoy, nos acompañan.

Saludo con especial agrado y reconocimiento por su presencia a los señores Coordinadores Parlamentarios del Senado de la República y de la Cámara de Diputados, de distintas expresiones políticas.

A Legisladores Federales, tanto del Senado de la República, como de la Cámara de Diputados.

A empresarios de las telecomunicaciones y de la radiodifusión, a quienes me da mucho gusto saludar esta tarde.

Al señor Presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones y a los integrantes de este órgano autónomo. Me da mucho gusto saludarle y contar con su presencia en este acto.

Y a distintas autoridades, integrantes del Gabinete del Gobierno de la República y de otros órdenes de Gobierno.

Muy distinguidos invitados.

Señoras y señores.

Señores representantes de los medios de comunicación.

En uso de las facultades que me otorga la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en un momento más, promulgaré la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, la Ley del Sistema Público de Radiodifusión del Estado mexicano; así como otras reformas y adiciones a distintas leyes relacionadas.

Estos ordenamientos conforman la Legislación Secundaria de la Reforma Constitucional en Materia de Telecomunicaciones, alcanzada el año pasado en el orden constitucional con el amplio respaldo del Pacto por México.

Al apegarse estrictamente a lo establecido en la reforma a nuestra Carta Magna, estas leyes reglamentarias mantienen el alcance y la audacia del cambio constitucional, haciendo tangibles sus beneficios.

Reconozco, y aquí lo quiero decir de manera amplia y señalada, a los integrantes de la Sexagésima Segunda Legislatura del Congreso de la Unión, al haber aprobado esta gran reforma transformadora.

Tanto los integrantes del Senado de la República y de la Cámara de Diputados, Legisladores de ambas Cámaras que conforman el Congreso de la Unión, que apoyaron con amplia mayoría esta reforma y toda su Legislación Secundaria, mi reconocimiento y gratitud en nombre de todos los mexicanos.

Los felicito, porque gracias a su madurez y civilidad políticas siguen demostrando que en democracia sí se puede mover y transformar a México.

En su conjunto, la Reforma en Telecomunicaciones y sus Leyes Secundarias, constituyen un poderoso instrumento para ampliar la libertad, fortalecer la igualdad e incrementar la prosperidad de los mexicanos.

Amplía la libertad, porque asegura la libre expresión y manifestación de las ideas en todos los medios de comunicación electrónica, incluyendo a Internet.

Fortalece la igualdad, porque las niñas, niños y jóvenes del campo tendrán las mismas oportunidades de acceso a las tecnologías de la información y de las comunicaciones, como los que viven en las ciudades, al tiempo que derriba barreras de acceso para las personas con discapacidad.

La Reforma en Telecomunicaciones también incrementa la prosperidad, porque fomenta la competencia, la productividad y la innovación; reduce costos de operación de las empresas en todos sus tamaños; micro, pequeñas y medianas, y grandes empresas y, lo más importante, genera ahorros para las familias mexicanas.

Las ventajas de esta reforma son muchas y muy positivas. Su eje rector es el bienestar de los usuarios.

Permítanme compartirles algunas de ellas.

Primero. En materia de Internet, pone las tecnologías de la información al alcance de más mexicanos, y asegura la libertad de expresión en ellas.

Obliga al Estado a ofrecer Internet gratuito en 250 mil sitios públicos del país, principalmente en escuelas, bibliotecas, hospitales y plazas públicas.

La reforma también dispone tomar las medidas necesarias para que 70 por ciento de los hogares y 85 por ciento de las micro, pequeñas y medianas empresas, que son las grandes generadoras del empleo en nuestro país, cuenten con Internet.

Para dimensionar este hecho, hoy la cobertura en los hogares es de sólo 30.7 por ciento. Esto implica ir a más del doble en términos de cobertura a los hogares mexicanos que hoy tienen alcance.

La reforma impide cualquier bloqueo a Internet o a las redes sociales, y asegura la neutralidad de la red; es decir, los usuarios accederán con plena libertad y sin discriminación a cualquier aplicación, contenido o servicio.

Asimismo, la calidad y velocidad de Internet habrán de mejorar en beneficio de todos los usuarios, conforme a los lineamientos que irá definiendo el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

Segundo. En materia de telefonía, se establecen medidas eficaces para alentar la competencia, reducir los costos de este servicio y elevar su calidad.

A partir del 1 de enero de 2015, ya no habrá cobro por larga distancia nacional en telefonía fija. Las familias podrán llamar desde cualquier parte, lo mismo que de Quintana Roo a Baja California, o de cualquier otro punto del país, sin pagar larga distancia, como si se tratara de una llamada local.

Esto representará un ahorro de aproximadamente 19 mil 600 millones de pesos al año, que contribuirá a una mayor integración de las familias y a la competitividad, tanto de los pequeños negocios como de las grandes empresas del país.

Igualmente, todos los usuarios de telefonía celular podrán hacer y recibir llamadas en cualquier parte del país, sin importar quién sea la empresa proveedora del servicio.

Los saldos de prepago en telefonía celular tendrán una vigencia de un año y no de días o meses, como ocurre actualmente. Y además, la consulta del saldo será gratuita.

Por su parte, quienes tienen un plan tarifario, obtendrán recibos que detallen claramente cada cobro y la opción de pagar por minuto o incluso por segundo.

Los usuarios de los diferentes servicios de telecomunicaciones podrán cancelar su servicio si los operadores cambian las condiciones del contrato o exigir el cumplimiento de los términos pactados.

Cuando los usuarios así lo decidan, tendrán la libertad de cambiar de compañía conservando su número telefónico y con la seguridad de que su teléfono no será bloqueado.

Todos los derechos que establece la ley deberán hacerse del conocimiento de los usuarios por escrito, o a través de los medios electrónicos, al contratar el servicio.

Tercer punto. En materia de radiodifusión se promueve la competencia, la innovación y una mayor diversidad de programación, ya que habrá más televisoras y nuevos canales.

La reforma permite que las dos nuevas cadenas comerciales de televisión, que están en proceso de licitación ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones, compitan en igualdad de condiciones, ampliando la oferta de contenidos.

Para que haya más contenidos de calidad se crea una nueva cadena de televisión pública, denominada Sistema de Radiodifusión del Estado mexicano y será obligatorio promover la equidad de género y los derechos de la niñez.

Por su parte, los suscriptores de televisión de paga recibirán todos los canales de televisión abierta sin costo adicional; igualmente, se prohíbe la contratación en exclusiva, por parte de alguna televisora, de contenidos, programas o eventos de amplio interés para los televidentes.

Asimismo, la reforma establece que la transición de la televisión analógica a la digital, es decir, a una señal de mayor calidad, se realizará a más tardar el 31 de diciembre de 2015, asegurando el acceso de las familias de escasos recursos a una mejor tecnología.

Y un cuarto punto de la reforma son los beneficios específicos para los usuarios con alguna discapacidad. Se trata de pasos importantes en favor de la inclusión social.

Las compañías de telecomunicaciones deberán ofrecerles equipos especiales con funciones, programas o aplicaciones que les permitan acceder y usar los servicios contratados.

Las televisoras con cobertura en más de la mitad del país tendrán un plazo máximo de 36 meses para incluir lengua de señas mexicana o subtitulaje oculto en la programación que transmitan de seis de la mañana hasta la medianoche.

Por todo lo anterior, la reforma refrenda la importancia de las telecomunicaciones como un servicio público de interés general y reafirma la rectoría del Estado mexicano en el sector.

Además, se reducen los mecanismos de impugnación y no se permite la suspensión de las resoluciones que emita el Instituto Federal de Telecomunicaciones. Esto significa que las medidas regulatorias tendrán aplicación inmediata y no serán evitadas con litigios de años como venía ocurriendo.

Señoras y señores:

A lo largo de esta Administración, en corresponsabilidad con el Poder Legislativo, se han impulsado importantes reformas en materia educativa, financiera, de competencia económica, hacendaria, energética y de telecomunicaciones, entre otras.

Todas ellas con el propósito de brindar beneficios a las familias mexicanas y elevar la competitividad del país, para atraer inversiones y generar más y mejores empleos.

Gradualmente, los mexicanos podrán percibir en su vida diaria las ventajas de las reformas.

En el caso de la Reforma en Telecomunicaciones, ésta promueve mayor competencia, más y mejores condiciones, mayor cobertura y calidad de los servicios; así como menores tarifas y costos. Todo en favor de los usuarios.

Esta reforma, insisto, fortalece la libertad de los mexicanos al asegurar el derecho a expresarnos, informarnos e interactuar en los medios electrónicos y las redes sociales.

Esta reforma también promueve un México de mayores oportunidades, al asegurar la inclusión digital, la integración de nuestras regiones y el acceso de las personas con discapacidad a las telecomunicaciones.

Además, esta reforma impulsará la prosperidad del país, porque brindará mayor competitividad a negocios y empresas; atraerá grandes inversiones al sector. Y lo más importante, apoya la economía de las familias mexicanas.

Con ésta, y las demás reformas estructurales, México está avanzando por el camino de la transformación, generando beneficios y ahorros para las familias, así como nuevas oportunidades de crecimiento y desarrollo económico para todo el país.

Gracias a todas y a todos los presentes en este acto que, sin duda, marca un hito en la historia de nuestro país, en una reforma de gran trascendencia y con los beneficios que aquí ya les he compartido.

Muchas gracias por su presencia.