Muy distinguido señor Presidente de esta sesión, Presidente Ollanta Humala.

Distinguidas y distinguidos Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno.

Honorables señores delegados.

Señoras y señores:

El Premio Nobel de Química, Mario Molina, afirmó que los científicos pueden plantear los problemas que afectarán al medio ambiente con base en la evidencia disponible, pero su solución no es responsabilidad de los científicos, es de toda la sociedad.

Enfrentar el cambio climático exige el compromiso y la suma de esfuerzos de todas las naciones y de todos los actores.

Todas las naciones debemos acelerar el paso para avanzar en el cuidado y protección de nuestra casa común, de nuestro único hogar, que es el planeta Tierra.

Con 1.4 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, México es un emisor moderado. No obstante, está reforzando sus medidas frente al cambio climático.

Al interior del país, en 2012, entró en vigor la Ley General de Cambio Climático. Uno de sus principales objetivos es reducir, para el año 2020, un 30 por ciento de las emisiones, respecto a la línea de base; así como 50 por ciento, en el 2050, sobre las emisiones del año 2000.

En 2013 dimos un paso adicional al instrumentar la Estrategia Nacional de Cambio Climático, que articula las acciones de mitigación y adaptación para los próximos 40 años.

Este año pusimos en marcha el Programa Especial de Cambio Climático con medidas precisas a desarrollar durante esta Administración, para controlar por igual gases de efecto invernadero y contaminantes climáticos de vida corta.

En paralelo, este año también se estableció el Programa Especial para el Aprovechamiento de Energías Renovables. Con él, vamos más allá de lo previsto en la ley respectiva, al establecer una meta aún más audaz: que en 2018 el 34.6 por ciento de la capacidad de generación de electricidad, sea a partir de energías renovables y tecnologías limpias; y con ello, más de una cuarta parte de toda la energía eléctrica del país provenga de fuentes bajas en carbono.

Por todo ello, la atención al cambio climático ha ocupado un espacio importante en las reformas estructurales que ha impulsado México.

Dentro de la Reforma Hacendaria, y basados en nuestro compromiso global, el Congreso de México aprobó establecer un impuesto al carbono a los combustibles fósiles. Esto, junto con el Registro Nacional de Emisiones, nos permitirá instrumentar un sistema de comercio de emisiones de gases de efecto invernadero.

También alienta la generación de electricidad a partir de fuentes de energía más limpias, al establecer la deducibilidad inmediata de las inversiones en esta industria.

Por su parte, el cambio de fondo más importante en materia económica que logramos en México es la Reforma Energética, que incorpora en la Constitución el criterio de sustentabilidad.

La Reforma Energética incrementará la producción de gas natural y su importación, acelerando la sustitución de combustóleo y diesel en distintos procesos industriales, incluida la generación de electricidad y el transporte.

En materia de electricidad, impulsaremos redes inteligentes de transmisión, facilitando la interconexión para los productores de energías limpias en las zonas con mayor potencial geotérmico, eólico o solar.

Así, México asume su responsabilidad global con un compromiso sólido de reducción de gases de efecto invernadero para nutrir el nuevo acuerdo, bajo la Convención de Cambio Climático, que se adoptará en el COP de París 2015.

Es importante que todas las naciones del mundo alcancemos juntos, en 2015, un acuerdo efectivo y eficaz que incorpore mecanismos financieros robustos en apoyo de las estrategias nacionales de los países en desarrollo.

Por último, México propone a la Asamblea General la creación del Panel Intergubernamental del Agua, como espacio para desarrollar nuevos trabajos de adaptación que nos permitan estar mejor preparados ante el impacto de fenómenos climáticos cada vez más intensos.

Para México, la atención al cambio climático es un compromiso de Estado.

Los seres humanos somos la causa del cambio climático, pero también, estoy seguro, podemos ser la solución.

Muchas gracias.