-MODERADORA: Queda en el uso de la palabra la Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, licenciada Lorena Cruz Sánchez.

-LIC. LORENA CRUZ SÁNCHEZ: Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; Magistrado José Alejandro Luna Ramos, Presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, muchas gracias, señor, por todo su apoyo.

Doctora Olga Sánchez Cordero, Ministra de la Suprema Corte de Justicia. Gracias por estar con nosotras. Distinguidas y distinguidos integrantes del presídium; amigas; compañeras; señoras y señores Presidentes y representantes de los partidos políticos:

Muchas gracias por acompañarnos.

Es indudable el avance de las mujeres mexicanas en el ejercicio de su ciudadanía. Y también, que en esta Administración se han registrado progresos históricos contundentes.

El 61 Aniversario del Voto de las Mujeres en México nos permite hacer un recuento de logros y desafíos en la materia.

Las mujeres contemporáneas cosechamos los frutos de la lucha sufragista. Las jóvenes de hoy, ni siquiera imaginan épocas cuando las mujeres necesitaban de un aval para ejercer sus derechos.

México ha entrado en una dinámica inédita.

La Reforma Político Electoral crea un sólido marco jurídico con leyes generales de partidos, de instituciones y procedimientos electorales que sustentan la paridad para el avance de las mexicanas.

En menos de 12 meses, señor Presidente, la iniciativa para introducir este principio en el Poder Legislativo a nivel Federal, creó consciencia de la importancia de que más mujeres estuviéramos en los espacios de toma de decisión.

El concepto pasó a formar parte del Artículo 41 de la Constitución Política que nos rige, así como de dos leyes generales: la de Partidos Políticos y la de Instituciones y Procedimientos Electorales.

Nuestro país ha entrado en una dinámica inédita de reconocimiento de la igualdad de trato y de oportunidades para las mujeres.

La demanda por la igualdad ha encontrado eco en los organismos públicos locales-electorales, que ya cuentan con un mayor número de mujeres a la cabeza, y en la reciente integración del Congreso coahuilense, en donde las mujeres ocuparán incluso más de la mitad de sus curules, creando un precedente que podrá ser utilizado para garantizar la participación femenina.

Hoy, que también es el Día Mundial de la Mujer Rural, es imposible no celebrar la reciente Reforma al Artículo 2º Constitucional, que reconoce los derechos políticos de la población que vive mayor discriminación y rezago: las indígenas.

Con la aceptación de la iniciativa propuesta por la Diputada Eufrosina Cruz, se le cierra el paso a toda práctica sexista que intente impedir a las mujeres y jóvenes campesinas, indígenas y del campo, ejercer sus derechos políticos en su comunidad.

Tanto la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas como el Instituto Nacional de las Mujeres, estamos trabajando en el tema de liderazgo político de las mujeres de manera articulada con el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Así como también, en una alianza sólida con la Secretaría de Desarrollo Social, trabajamos en un proyecto de largo alcance con la finalidad de empoderar y fortalecer el liderazgo de las mujeres de los más de 60 mil Comités Comunitarios, donde ellas son mayoría.

La democracia participativa exige no sólo la emisión del voto en los comicios, sino también la eligibilidad y la participación igualitaria. Por eso, generamos una estrategia de capacitación política con organizaciones de la sociedad civil y los partidos políticos.

Por eso, señoras y señores representantes de los partidos políticos; agradezco que nos permitan trabajar con las mujeres de los distintos partidos políticos, porque vamos a ser plurales, queremos ser incluyentes, como nos lo ha instruido el Presidente de la República.

El Instituto Nacional de las Mujeres trabajará con todos los partidos políticos que nos permitan estar a su lado, con el objetivo de que las mujeres que aspiran a cargos de elección popular, tengan mayores oportunidades de obtener el triunfo.

El trabajo que realizamos no se detendrá. Por el contrario, continuaremos la labor hasta que la igualdad entre mujeres y hombres se concrete en la vida de toda la ciudadanía, porque el México próspero, incluyente y en paz al que aspiramos, sólo puede alcanzarse con la participación de las mujeres.

Por eso, agradezco enormemente al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, al Instituto Nacional Electoral, y a aquellas instituciones y organizaciones de la sociedad civil y partidos políticos que han hecho posible que el día de hoy demos a conocer el Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México, que será una herramienta que nos permitirá consolidar conocimientos e información que nos ayudará a diseñar y coordinar acciones en favor de la participación política de las mujeres en México.

Lo he dicho antes, y lo refrendo: Nos toca hacerlo, y hacerlo bien y sin dilación.

Nos toca transformar en hechos lo que comprometemos con palabras. La igualdad de mujeres y hombres, la igualdad ni más ni menos.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Escucharemos a continuación, a la Consejera del Instituto Nacional Electoral, licenciada Beatriz Eugenia Galindo Centeno.

-LIC. BEATRIZ EUGENIA GALINDO CENTENO: El avance del Estado de Derecho a través de las conquistas sociales, como el 61 Aniversario del Voto de la Mujer, que hoy nos convoca, siempre será un buen motivo para celebrar. Sin duda, el hecho de que, la igualdad sustancial del ser humano avance de manera progresiva y se materialice en el contenido de cada uno de los derechos fundamentales que norman nuestra vida diaria, constituye, además de un orgullo, un aliciente para continuar trabajando.

Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; distinguidas personalidades que nos acompañan:

Permítanme, en nombre de la institución que represento, expresarles nuestro reconocimiento por generar políticas públicas con enfoque de igualdad; por instrumentar mecanismos de trabajo dentro del Programa Nacional de Igualdad de Oportunidades y No Discriminación Contra las Mujeres; por ir trazando canales que nos permitan consolidarnos como un Estado democrático, igualitario, plural e incluyente.

De igual forma, manifestamos nuestra satisfacción porque lo que hoy se firma en este recinto del Poder Ejecutivo, representa para diversas instituciones un llamado a sumarse por un objetivo común: acelerar la igualdad política entre hombres y mujeres.

La creación del Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México constituye una herramienta trascendente para el Instituto Nacional de las Mujeres, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el Instituto Nacional Electoral, como órganos permanentes, así como integrantes estratégicos, invitados, sociedad civil e instituciones asesoras, nos unamos y, a la vez, unamos nuestras causas sociales e institucionales, creando un vínculo que haga infranqueable el valor tutelado que fortalezca, la igualdad política entre mujeres y hombres.

Así, la defensa irrestricta del derecho de las mujeres a contar con garantías para participar en una contienda electoral, el empoderamiento político, la certeza, tutela judicial efectiva, garantía de audiencia y seguridad jurídica, así como una cultura de igualdad libre de violencia y discriminación, serán atribuciones y convicciones institucionales que entrelazaremos para cumplir el objetivo general y los ochos particulares de este observatorio.

Las instituciones signantes y aquellas sumadas al proyecto, tenemos que generar todas las acciones necesarias para cumplir ese objetivo general: fomentar la participación política y toma de decisiones de las mujeres en el ámbito público.

De manera particular, evaluaremos avances, compartiremos estrategias de empoderamiento, propondremos esquemas de atención a compromisos internacionales en materia de participación política, construiremos sinergias para incrementar el número de espacios y la calidad política de participación de la mujer, visibilizaremos las formas de violencia política, pondremos a disposición de gobiernos y sociedad civil información sociodemográfica que permita medir la participación real de la mujer.

Estamos llamados a trabajar por la participación política de las mujeres, pero hago énfasis en que ésta deberá de ser desde una perspectiva incluyente, desde una postura que exija el reconocimiento del Estado, que sume diferencias y que no predomine una en específico sobre la amalgama de ellas; es decir, lucharemos porque las mujeres participen, pero habremos de luchar a la par por las mujeres indígenas, adultas mayores, inmigrantes, visibilizando, con ello, otras realidades, quizá en una condición de mayor violencia política que la de ser mujer.

Bajo una estricta metodología, este observatorio deberá impulsar, dar seguimiento y evaluar los avances de la materia.

En el eje legislativo, judicial y electoral, verificaremos la armonización normativa, el monitoreo de sentencias, la observación puntual del proceso electoral y las garantías que implica el ejercicio de los derechos político electorales de las mujeres.

Por nuestra parte, el Instituto Nacional Electoral, a través de las acciones afirmativas contenidas en las convocatorias que hemos emitido para conformar órganos electorales delegaciones y locales, da muestra clara de una etapa de concepción sobre el derecho a la igualdad de oportunidades, sobre el enfoque de género y la garantía constitucional a la paridad, principio de tal rango que, permítanme referirlo, fue impulsado por iniciativa del Ejecutivo Federal.

Así, este principio es hoy una realidad que nos coloca a la vanguardia en el plano internacional en esta materia.

Y me permito, también, manifestar:

En la reciente integración de los organismos públicos locales electorales, la integración es del 56 por ciento de mujeres; y de 18 Presidencias, 10 la ocupan mujeres.

Finalmente, transmito a ustedes que el Instituto, en sus comisiones, órganos desconcentrados y al seno del propio Consejo General, nos preocupamos porque cada acto ahí discutido y aprobado tenga implícita la perspectiva de igualdad de género en cuanto a condiciones de competencia política.

En ese sentido, estamos llamados en el diario desempeño de nuestras funciones, y en todo foro en cual participemos a cuidar, proteger y exigir la eficacia real del voto de las mujeres, de su ciudadanía activa, de su participación y de su voz.

Recordemos que, tal como lo dijera José Miguel Insulza, Secretario General de la Organización de Estados Americanos: La democracia sin mujeres, es solamente media democracia.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Enseguida, la Consejera del Instituto Nacional Electoral, el Magistrado Presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, firmarán el Convenio para la Creación del Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México.

Atestigua, con su distinguida presencia, la firma de este documento el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

(FIRMA DEL CONVENIO)

MODERADORA: Escuchemos la intervención del Magistrado Presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, maestro José Alejandro Luna Ramos.

-MAGISTRADO JOSÉ ALEJANDRO LUNA RAMOS: Señor Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Distinguidas y distinguidos representantes de los Poderes de la Unión.

Distinguidas y distinguidos integrantes del presídium.

Señoras y señores:

Muy buenas tardes.

El acontecimiento que hoy nos congrega, se encuentra en el fundamento de aquello que define un Estado democrático de derecho: la igualdad.

El derecho al voto de las mujeres, que alcanzó su proclamación constitucional hace 61 años, no significó solamente la transformación del sistema político y social de México, sino, también, una genuina evolución jurídica de inmensas proporciones; incluyó a las mujeres en la deliberación del futuro político de nuestro país.

Esto saldó una gran deuda del Estado mexicano con la sociedad.

Cuando un proceso de democratización no ha alcanzado la completa paridad de género, éste sigue siendo imperfecto para regir la convivencia social, como bien lo dijo el ilustre filósofo inglés en el Siglo XIX, John Stuart Mill.

La subordinación de un sexo a otro es malo de por sí, y constituye uno de los principales estorbos para el perfeccionamiento humano, que debe reemplazado por un principio de igualdad perfecta que no admita poder o privilegio de un lado, ni incapacidad del otro.

A pesar de que el sufragio de las mujeres pudo ser consecuencia automática del pensamiento ilustrado de la humanidad, lamentablemente no fue así.

Tuvo que ser consecuencia de movimientos sociales incansables y valientes reconocimientos estatales, los cuales nos han dejado un amplio legado de enseñanzas para asimilar, de manera definitiva y para siempre, cualquier manifestación de ventaja de un género sobre otro.

Mujeres, como Refugio García, quien presidió el Frente Único Proderechos de la Mujer para promover el voto femenino en 1935; o Cristina Salmorán que, a través de su lucha y esfuerzo, logró convertirse en la primera Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Como ellas hubo, habrá, y hay extraordinarias promotoras de la igualdad.

No fue sino hasta el 17 de octubre de 1953, cuando tuvo lugar la promulgación de la reforma constitucional que reconoció el derecho del voto para la mujer en México, hecho que debemos honrar y recordar cotidianamente.

Sí, debemos honrar la presencia de las mujeres en la vida pública, haciendo nuestra la normalidad social de la igualdad, implementando cualquier acción que sea necesaria para incorporar a nuestros genes culturales la justa exigencia del trato igualitario.

Las decisiones públicas no se entienden sin la voz y determinación de las mujeres. En efecto, hoy, frente a ustedes, puedo decir que hemos recorrido, como sociedad, un largo camino hacia la paridad.

Un claro ejemplo de ello, fue el Congreso de la Unión aprobó durante este año la iniciativa del Ejecutivo Federal, y con el consenso de los diferentes actores políticos, la Reforma Constitucional sobre Paridad de Género, garantizando la igualdad entre hombres y mujeres en el terreno político-electoral.

La sociedad mexicana debe estar orgullosa, ya que a través de un importante esfuerzo de organizaciones de la sociedad civil, instituciones públicas e individuos podemos decir: La paridad es una realidad a nivel constitucional.

Reconozco que aún queda mucho por hacer.

Prueba de ello, es que las instituciones aquí, presentes, reafirmamos nuestra obligación de proteger, garantizar y promover los derechos fundamentales de las mujeres, a través de la creación de un Observatorio de Participación Política de la Mujer, para lograr sinergias que cierren las brechas de género desde el enfoque de la igualdad.

El observatorio de participación política de la mujer logrará impulsar y evaluar los alcances en la materia.

Particularmente, nos permitirá medir el acceso de las mujeres a la vida política nacional, con la finalidad de que podamos construir políticas públicas que permitan un mayor empoderamiento de las mujeres.

Queridas amigas y amigos:

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, además de dedicarse a la tutela de los derechos político-electorales de las mujeres, ha sido un actor decisivo en la efectiva defensa de su ejercicio, mediante sus sentencias.

El Tribunal Electoral se siente orgulloso de su invariable talante proteccionista y progresista en esta materia, en cumplimiento irrestricto de las normas constitucionales e internacionales que la rigen.

Estoy aquí, frente a ustedes, convencido que gracias al trabajo de incansables luchadoras, como las que nos acompañan hoy en este acto, México será mejor.

Los anhelos ancestrales de la justicia igualitaria son cada día una realidad más palpable. Y las aspiraciones por alcanzar mejores condiciones democráticas, tendrán que dirigir, en todo momento, nuestro actuar.

Muchísimas gracias.

-MODERADORA: Se proyectará a continuación, el video: La lucha por el Reconocimiento de la Ciudadanía de las Mujeres, el Triunfo de la Paridad y los Retos que Vienen.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)