- MODERADORA: Escucharemos la intervención del Secretario de Comunicaciones y Transportes, licenciado Gerardo Ruiz Esparza.

-SECRETARIO GERARDO RUIZ ESPARZA: Muy buenos días tengan todos ustedes.

Con su permiso, señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto.

Estimados compañeros de Gabinete; señores Legisladores; amigas y amigos constructores; distinguido presídium; amigas y amigos de los medios de comunicación; señoras y señores:

Hoy, damos a conocer la Iniciativa de Reformas a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas, la cual tiene el propósito de mejorar los procesos de contratación y administración de la obra pública Federal con prácticas más claras, eficientes, transparentes y abiertas al escrutinio público.

La obra pública es una manifestación tangible de la tarea de gobernar. Se hace para el presente y crea un patrimonio para el futuro en beneficio de la sociedad, da solidez a la economía y materializa el bienestar social.

La Ley de Obras Públicas vigente fue promulgada en enero del año 2000, durante el mandato del Presidente Ernesto Zedillo, como una ley especializada en procesos de la obra pública, separada de la Ley de Adquisiciones.

En la elaboración de la iniciativa de reforma que hoy se presenta, se contó con la opinión del sector de la construcción, de la representación gremial de los ingenieros civiles y de académicos especializados en la materia.

Especial interés y colaboración manifestaron la Cámara de la Industria de la Construcción y sus afiliados, a quienes agradecemos sus valiosas aportaciones.

En el proceso, se tomó en cuenta el Programa Nacional de Desarrollo 2013-2018, el cual estableció, como metas de la Administración Pública Federal, lograr un México próspero e incluyente, que tenga una infraestructura adecuada que fomente la competitividad y que genere empleos.

Asimismo, se consideró el Programa Nacional de Infraestructura, sus objetivos logísticos y de desarrollo de obra pública en sectores estratégicos.

No perdamos de vista que este programa contempla una inversión sin precedentes por 7.7 billones de pesos, lo que nos permite visualizar los desafíos inmediatos derivados tanto de la cantidad como de la magnitud de los proyectos contemplados.

La iniciativa que el día de hoy suscribe el señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto, contiene propuestas que fortalecen y simplifican el marco jurídico que regula la obra pública, con disposiciones que hacen más ágiles y transparentes los procedimientos de licitación, contratación, ejecución y terminación de las obras.

La iniciativa contiene nuevas figuras que brindarán mayores y mejores elementos para la toma de decisiones de los servidores públicos, cumpliendo, así, con el mandato que establece el Artículo 134 Constitucional.

Se incorpora el concepto de proyectos de magnitud o alcance relevante, estableciendo criterios para clasificarlos y sujetarlos a una gestión y evaluación especializada.

Se incorpora la figura de Gerencia de Proyectos, que posibilitará contratar servicios integrales de planeación, organización y control de la obra en todas sus fases.

Debo decir que ésta fue una propuesta en la que insistió mucho la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción, sobre la amplia base de su experiencia en campo.

La iniciativa de reforma ofrece, también, una mayor certeza jurídica tanto a empresas licitantes y ejecutoras, como a las dependencias de Gobierno contratantes, desde la forma de licitación y contratación hasta el finiquito a completa satisfacción.

Se promueve el uso de CompraNet como la principal herramienta informática para llevar a cabo los procedimientos de licitación, y se convierte en un mecanismo exclusivo de información pública en la materia.

Se establece, también, la Bitácora Electrónica, cuyo uso será obligatorio como medio de comunicación entre las partes, y quedará como un testimonio indeleble que permitirá el seguimiento de las obras tanto a las dependencias contratantes como a las autoridades de contraloría y fiscalización.

Se incluye, igualmente, la Firma Electrónica, como medio para agilizar los procedimientos.

Como puede apreciarse, con la publicidad del proceso en su conjunto, mediante medios en línea, se cierran posibilidades de discrecionalidad, dilaciones e, incluso, se reducirán gastos de traslado y producción de impresos.

Se reducen a un máximo de dos las juntas de aclaraciones a realizar en los procesos de licitación, lo que impedirá que éstos se prolonguen innecesariamente, dándose mayor rapidez a las contrataciones públicas, evitándose retrasos.

Se definen los actos que dan inicio y concluyen los procedimientos de invitación a cuando menos tres personas, y de adjudicación directa, estableciéndose por primera vez reglas para adjudicar directamente una obra.

La iniciativa propone que la Secretaría de la Función Pública emita lineamientos que precisen la metodología para realizar investigaciones de mercado, cuando éstos se requieran.

En aras de profesionalizar los trabajos de supervisión externa, se establece responsabilidad civil para empresas supervisoras que incumplan con sus obligaciones.

En casos de recisión o terminación anticipada de contrato, se propone que en un plazo razonable la autoridad notifique al contratista una resolución fundada y motivada, que contenga el finiquito correspondiente sin menoscabo de los derechos de impugnación del afectado.

Con ello, se privilegia la ejecución de la obra interrumpida, permitiéndose la continuación de la misma en un menor tiempo.

Sin embargo, la iniciativa propone, también, métodos alternativos de solución de controversias, como lo es el peritaje y la conciliación.

Una de las propuestas de los constructores organizados, fue que en los procedimientos de contratación se opte por personas físicas y morales mexicanas, cuando ésta se encuentre en igualdad de condiciones. Así se propone en la iniciativa, sin menoscabo de la plena competencia, y en el marco de la ley y de los tratados internacionales suscritos por México.
Con el propósito de impulsar la formalidad en el empleo y proteger los derechos de los trabajadores, se establece que las entidades públicas que hayan solicitado obras notifiquen al Instituto Mexicano del Seguro Social cuando detecten irregularidades por parte de contratistas respecto a sus obligaciones en materia de seguridad social o del INFONAVIT.

Señor Presidente.

Señoras y señores:

Éstas son tan sólo algunas de las características relevantes de la iniciativa, que abarca la totalidad de los procesos de obra pública y servicios relacionados con la misma.

Estoy cierto de que las señoras y señores Legisladores analizarán a fondo la iniciativa que hoy presenta el Ejecutivo Federal, siempre en beneficio de la agilidad, la transparencia, la eficiencia y la legalidad de los procesos que intervienen en la contratación de las obras públicas.

Por instrucciones del señor Presidente de la República, estaremos a disposición de los integrantes de las Comisiones de ambas Cámaras del Congreso, para comentar, explicar e intercambiar puntos de vista sobre la iniciativa y su transcurso legislativo.

Con la ley renovada, estamos ciertos, tendremos mejores condiciones para mover a México hacia una plataforma logística de orden global y alto valor agregado que mejore la productividad y competitividad del país, y de sus regiones económicas, y se genere más empleo de manera más inmediata.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Corresponde el uso de la palabra al Presidente de la Comisión de Infraestructura de la Cámara de Diputados, Diputado Alberto Curi Naime.

-DIPUTADO ALBERTO CURI NAIME: Señor Presidente de la República; señores Secretarios; servidores públicos; señor Presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción e integrantes de la misma; señores Senadores; compañeras Diputadas; señores empresarios; señoras y señores:

Agradezco muy cumplidamente la invitación del Gobierno de la República para participar en este importante evento, en el que se dan cita los principales actores y promotores del desarrollo de la infraestructura nacional.

Hoy, atestiguamos la presentación por parte del titular del Poder Ejecutivo, de una iniciativa de reforma a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas, cuya relevancia reside no sólo en la actualización y modernización del ordenamiento que regula una actividad fundamental del Gobierno, como es la contratación de la obra pública, sino en la trascendencia que dicha iniciativa adquiere por el alto impacto que, para el desarrollo del país, significa la construcción de infraestructura.

Sin duda, México ha cambiado en los últimos años.

El crecimiento de su población, la reconfiguración de su perfil demográfico y la elevada concentración urbana, la modificación de nuestro medio ambiente y el vertiginoso avance tecnológico, entre otras causas, han ejercido una creciente presión sobre la capacidad de la infraestructura instalada, agudizándose las diferencias entre las distintas regiones del país y, por supuesto, entre el campo y la ciudad.

Estas circunstancias han originado la necesidad de acelerar la construcción de las obras que la Nación requiere para garantizar a los mexicanos estabilidad y mejores condiciones de vida.

No olvidemos que para que el crecimiento económico de un país y el bienestar social de sus habitantes sean realmente duraderos, estos han de estar intrínsecamente ligados a dos funciones del Estado: a la educación y, por supuesto, al desarrollo eficiente de su infraestructura.

Es indispensable, por tanto, contar con instrumentos legales e institucionales que aseguren esta vinculación y que generen confianza y certidumbre en los ciudadanos.

Sin duda, las distintas Reformas Estructurales que hemos aprobado en el Congreso de la Unión, el diseño y puesta en marcha del Plan Nacional de Desarrollo, y particularmente del Programa Nacional de Infraestructura, así como la presentación de esta iniciativa, responden a dichos propósitos, y se sustentan, en mi opinión personal, en criterios de oportunidad, de congruencia y de pertinencia.

Esta iniciativa es oportuna, porque atiende la necesidad impostergable de establecer procedimientos regulatorios eficientes que favorezcan la competitividad, la productividad y el avance económico y social de nuestro país.

Es congruente, porque responde, al igual que otras reformas de carácter estructural, a la voluntad transformadora que modela el fondo y el sentido de políticas públicas de vanguardia, cuyo propósito ulterior es, invariablemente, mejorar integralmente la calidad de vida de la población.

Y es pertinente. Como aquí lo hemos escuchado; responde a la necesidad de contar con un ordenamiento que otorgue certeza jurídica a quienes participan desde los ámbitos público, privado o social, en el desarrollo de nuestra infraestructura.

Un procedimiento que garantice, igualmente, agilidad, transparencia y eficacia en la contratación, en la ejecución y en la supervisión de la obra pública, así como en el ejercicio de los recursos, y que brinde, asimismo, mayor seguridad y calidad a los usuarios, en un marco de sustentabilidad y de cuidado de nuestro medio ambiente.

Señor Presidente:

Las Diputadas y Diputados, así como los Senadores en su momento, de las distintas fuerzas políticas, recibiremos esta iniciativa con el ánimo de analizar, discutir y enriquecer sus contenidos, a fin de garantizar que, de ser aprobada, su aplicación redunde en importantes beneficios, tanto para el Estado como para la sociedad en general.

Procuraremos, mediante un ejercicio plural, generar escenarios de amplia participación y consenso, sabedores de que esta iniciativa parte de diagnósticos precisos y de la conjunción de múltiples visiones; entre éstas, la de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, la de diversos colegios profesionales, de la de servidores públicos Federales y estatales, y la de la sociedad civil.

Visiones que, por cierto, se expresaron con profundidad en los distintos foros regionales y nacionales que para tal fin realizó la propia Cámara de Diputados, por conducto de la Comisión de Infraestructura, cuyas conclusiones y aportaciones compartimos oportunamente con las dependencias del Gobierno de la República.

Señoras y señores:

La cambiante realidad social debe modelar la adecuación constante de la ley. Pero, a su vez, la ley debe propiciar la transformación de la propia realidad.

Bajo esa premisa, la labor legislativa ha de orientarse permanentemente a adaptar el marco jurídico a nuestras actuales circunstancias, para, así, garantizar efectivamente una convivencia armónica y un entorno de mayor bienestar para los mexicanos.

Es indispensable, por tanto, articular estrategias y acciones que conviertan lo deseable en lo posible, pues como lo señalaba Jesús Reyes Heroles: cuando se quieren lograr auténticos cambios, es preciso realizar reformas rápidas y profundas, pero armonizadas entre sí y con el todo social, de modo que su adopción no resulte contraproducente al objetivo de justicia social y de libertad que todos perseguimos.

Celebro, por ello, como representante popular, pero sobre todo como ciudadano, que este principio fundamental sea el que hoy en día oriente la voluntad de cambio de un Presidente reformador; del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Sean tan amables de ocupar sus lugares para escuchar al Presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, ingeniero Luis Fernando Zárate Rocha.

-ING. LUIS FERNANDO ZÁRATE ROCHA: Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; distinguidos integrantes del Gabinete Legal y Ampliado; señoras y señores representantes del Poder Legislativo; señor Gobernador del estado de Durango y Presidente de la Confederación Nacional de Gobernadores, contador público Jorge Herrera Caldera; señoras y señores:

La iniciativa de reformas a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas que hoy presenta el Ejecutivo Federal, marcará un antes y un después en la manera en que se procesa y lleva a cabo la infraestructura en México. Esto, una vez que sea aprobada por el Honorable Congreso de la Unión.

Las obras públicas son el instrumento con que el Gobierno pone en práctica el mandato constitucional de hacer efectivo el derecho de la población a los servicios y satisfactores esenciales.

Son, al mismo tiempo, vehículo para extender y consolidar las capacidades productivas y competitivas del país, mediante la dotación de infraestructura básica a todas sus regiones.

Se impulsa con recursos fiscales que vienen de los contribuyentes, y es a ellos que se deben regresar en instalaciones adecuadas y suficientes para que los mexicanos prosperen y mejoren su calidad de vida.

Por estas razones, entre otras, es fundamental contar con un marco jurídico que permita planear, diseñar y ejecutar los proyectos con eficacia, certidumbre y buenos resultados.

A nombre de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción y su cadena productiva, expreso nuestro beneplácito por tan importante iniciativa. El contar con una Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas, renovada, fortalecida y actualizada, es un logro de la mayor relevancia para nuestro país.

La solidez de este nuevo esquema de contratación, conforme a las mejores prácticas internacionales, brinda transparencia en las diferentes etapas de las licitaciones.

El diálogo, señor Presidente, que su Gobierno ha impulsado fue el marco para llevar a cabo numerosas reuniones de trabajo con las entidades y dependencias relacionadas con la obra pública y su fiscalización.

Asimismo, fue fundamental la participación de la Comisión de Infraestructura de la Cámara de Diputados. Se consideraron valiosas opiniones del Consejo Coordinador Empresarial, la Cadena Productiva de la industria, el Colegio de Ingenieros Civiles de México, la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría.

También, la academia participó activamente, por medio de la Escuela Libre de Derecho, que llevó a cabo un detallado estudio de derecho comparado con el análisis de 50 leyes similares en otros países.

De manera, señoras y señores, que sí podemos hablar de una iniciativa verdaderamente incluyente.

Esta iniciativa se alinea a la nueva época de democracia responsable que distingue al México de hoy, bajo el liderazgo conciliador del Presidente Enrique Peña Nieto.

Es una propuesta de ley moderna, dirigida a impulsar la transparencia y la rendición de cuentas, al agilizar los tiempos entre la licitación, la adjudicación y el inicio de la obra; a impulsar la productividad, el cumplimiento y la calidad de los proyectos.

En resumen, es una iniciativa que impulsa los conceptos fundamentales de toda obra: tiempo, costo y calidad.

Las reformas y modificaciones son medidas consistentes con los esfuerzos del Gobierno Federal, por el cambio estructural que compartimos plenamente para el despliegue de las capacidades productivas de los mexicanos.

´ Son lineamientos que, una vez formalizados, podrán servir de base para la homologación de procedimientos en cada entidad federativa, de manera que la cadena productiva de la industria en todo México, de la mano de los tres órdenes de Gobierno, contemos con una ruta coordinada y eficaz para el desarrollo de la infraestructura.

Señor Presidente.

Señoras y señores:

La iniciativa que hoy usted presenta, nos compromete a dignificar las condiciones laborales y elevar la capacitación de todos y cada uno de nuestros trabajadores, para dar a nuestra industria un nuevo rostro de productividad, seguridad e higiene con responsabilidad social.

Nos compromete con el cumplimiento puntual de nuestras obligaciones fiscales y con la formalidad en la industria, lo que a su vez se verá reflejado en el incremento en la seguridad social y la recaudación fiscal.

Nos compromete a la modernización dinámica de nuestra actividad, al fortalecimiento de nuestros crecimientos constructivos, a la innovación y a la incorporación de tecnologías de punta.

También, nos compromete a saber organizarnos en consorcios buscando la especialización de las empresas medianas y pequeñas, de manera que se integren rápidamente a un mercado altamente competitivo y que participen de manera activa en el Programa Nacional de Infraestructura más importante de los últimos años.

Nos compromete a mirar más alto y más lejos para que lleguemos a competir también en el extranjero, y reafirmar el prestigio que por muchos años han llevado al mundo los ingenieros y constructores mexicanos.

Estamos ciertos que uniendo esfuerzos, responsabilidades y recursos con nuestras autoridades, los empresarios del sector sabremos cumplir la parte que nos corresponde en la edificación de un México grande, fuerte, moderno y competitivo.

Confiamos plenamente en que los legisladores habrán de impulsar la iniciativa para dar a la obra pública un marco jurídico que ofrezca certidumbre, legalidad y la modernidad que el país requiere.

El contar con una Ley de Obra Pública aprobada por el Congreso, se sumará a la dinámica que se le ha dado a la contratación mediante la política establecida de adelantar los procesos de licitación; una banca de desarrollo vigorosa y activa, además de una política de vivienda que impulse el que los mexicanos cuenten con espacios dignos.

La Reforma Energética ya en marcha, ofrece reglas claras para la inversión nacional y extranjera generando la participación de empresas regionales.

Nos brinda a todos la seguridad de que vamos por el camino correcto y pone a la infraestructura como un factor clave para impulsar el bienestar y el empleo.

Sólo como muestra de esta dinámica que el país tiene, es el inicio de la construcción del Tren rápido México-Querétaro, que conjunta la experiencia de fabricantes chinos en el material rodante, la asesoría en la operación de técnicos franceses y que incluye en el consorcio de manera formal a empresas mexicanas de prestigio y larga trayectoria afiliadas a nuestra Cámara, las cuales sumarán a un grupo importante de MiPyMES de la región.

También, a manera de ejemplo, Monterrey 6; proyecto fundamental para el desarrollo de esta parte de nuestro país, que nuevamente incorpora empresarios locales y empresas tractoras que se sumarán a la importante actividad de esta región.

Señor Presidente:

Con el trabajo responsable y unido de todos, habremos de construir con oportunidad y eficacia la infraestructura que mueva a México a una nueva época de prosperidad compartida.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)