eñoras y señores:

Buenos días a todas y a todos ustedes.

Quiero darle la más cordial bienvenida al doctor Kim, al doctor Jim Kim, quien es Presidente del Banco Mundial, y que haya dispuesto dentro de su agenda de trabajo esta visita a nuestro país.

Le agradezco las expresiones de solidaridad que ha tenido para con México, para con su sociedad ante hechos lamentables y de consternación nacional.

Y, también, por la confianza en nuestro país para darle impulso a esta evolución que hemos hecho en el Programa PROSPERA.

En un programa que pretende, como aquí se ha señalado, asegurar que el sector de la sociedad mexicana de mayor vulnerabilidad social, con menores posibilidades, se incorpore a un mayor desarrollo y, sobre todo, a la prosperidad.

Le agradezco, señor Presidente del Banco Mundial, su visita a México y que nos acompañe, nos respalde y tenga confianza en México.

Al mismo tiempo, que saludo al señor Gobernador del Banco de México, a quien agradezco su presencia.

A los muy distinguidos funcionarios del Gobierno de la República.

Al Vicepresidente del Banco Mundial para América Latina, que ha acompañado este esfuerzo. Le agradezco su presencia.

Y a todos los funcionarios, servidores públicos, y representantes de la sociedad civil, que están aquí, en este acto y que son parte del esfuerzo gubernamental y social por asegurar una disminución real de la pobreza en nuestro país.

Muchas gracias por su presencia.

Muchas gracias por acompañarnos en este acto en el que se signa un convenio de préstamo, pero sobre todo y muy importante, de asistencia técnica para reforzar y respaldar el Programa PROSPERA y pueda alcanzar los objetivos que se ha trazado.

Señoras y señores:

El Gobierno de la República está impulsando un amplio proyecto de transformación nacional.

Así lo reconoce el mundo, así lo ha testimoniado hace un momento el Presidente del Banco Mundial al reconocer las reformas que hoy están en curso, que hoy están en acción y que hemos concretado en nuestro país.

Estamos poniendo en acción las reformas estructurales que el país necesitaba para acelerar su crecimiento y democratizar los beneficios del desarrollo.

Una de las más destacadas es la política social de nueva generación, diseñada para romper el ciclo de pobreza que limita las libertades, los derechos y las posibilidades de millones de mexicanos.

Precisamente con esa visión, hace dos meses informé a los mexicanos que el Programa Oportunidades se transformaba en el nuevo Programa PROSPERA.

Con este programa de inclusión social, una vez más México se pone a la vanguardia en el combate a la pobreza.

Con PROSPERA, más de seis millones cien mil familias afiliadas siguen recibiendo todos los apoyos de Oportunidades, pero ahora cuentan con herramientas adicionales para salir de la pobreza a partir de su propio esfuerzo y trabajo.

Por ejemplo, en materia educativa, los jóvenes de PROSPERA podrán contar con becas para estudiar una carrera o realizar estudios técnicos superiores.

Y esto es de la mayor relevancia porque con un mayor nivel educativo tendrán acceso a mejores oportunidades laborales y de ingreso a lo largo de toda su vida productiva.

En cuanto a la nutrición. Las mujeres embarazadas o en lactancia, así como los niños de seis meses a cinco años, reciben nuevos suplementos alimenticios, que son esenciales en esta etapa de desarrollo.

Además, ahora, las familias afiliadas también podrán adquirir la leche fortificada de LICONSA.

En materia de salud. Las familias tendrán mayores facilidades para afiliarse al Seguro Médico Siglo XXI o al Seguro Popular, y dentro de éste se duplican las acciones para prevenir y atender enfermedades.

No obstante estas importantes mejoras, todavía era necesario avanzar donde el Programa Oportunidades se había quedado corto, y me refiero a lograr que sus beneficiarios se integren a la vida productiva y generen ingresos propios, a partir de un empleo o de iniciar un negocio.

Y en este sentido, PROSPERA también tiene otros importantes componentes, especialmente para las mujeres.

Uno de estos componentes es la inclusión financiera. Con él, más de seis millones de mujeres tendrán acceso a diversos servicios financieros, incluyendo créditos productivos con las tasas de interés más bajas del país, cuentas de ahorro más competitivas, acceso a seguros y cursos de educación financiera.

Destaca el componente para facilitar la inserción laboral de los beneficiarios.

Y en este sentido, los jóvenes de PROSPERA tendrán prioridad en el Servicio Nacional de Empleo, así como acceso a 15 mil becas cada año para capacitación laboral y de autoempleo, como las del Programa Bécate.

Y, finalmente, incluye un componente productivo, para que establezcan una fuente de ingresos propia.

Con él, tienen acceso a 15 programas Federales, como el Fondo Nacional Emprendedor o el Proagro Productivo.

Todas estas mejoras constituyen una verdadera evolución de los programas de transferencias monetarias focalizadas, que iniciaron en México en 1997.

Desde entonces, el Banco Mundial y el Gobierno de la República han establecido una sólida alianza con un objetivo común: combatir de raíz la pobreza en México.

En esta Administración esa cercanía se ha estrechado. Su asistencia técnica nos permite asegurar un diseño efectivo y de largo alcance para este programa social emblemático.

Además, las recomendaciones de este organismo multilateral nos permitirán contar con estrictos procesos de evaluación, de rendición de cuentas y de transparencia en el uso de los recursos públicos.

Con el préstamo que hoy se ha signado por 350 millones de dólares, se asegura la adecuada implementación técnica del Programa PROSPERA.

Esta estrecha colaboración refrenda la confianza que esta institución global tiene en el Gobierno de la República y en el proyecto de transformación nacional que estamos impulsando en beneficio de todos los mexicanos.

Agradezco a su Presidente, el doctor Jim Kim, el respaldo institucional que el Banco Mundial le otorga a México, por los esfuerzos que estamos realizando para combatir las condiciones de pobreza en la que viven, lamentablemente, más de 53 millones de personas.

El objetivo es que todos los mexicanos, de cualquier parte del territorio nacional, de todo, desde Quintana Roo hasta Baja California, tengan más y mejores oportunidades para prosperar.

Ese es el enfoque y ese es el sentido del Programa PROSPERA.

Señoras y señores:

PROSPERA une a la política social con la política económica. Es un puente para que las personas en vulnerabilidad puedan aprovechar las condiciones de crecimiento, empleo y productividad que se abren a partir de las reformas transformadoras aprobadas y que están en acción.

Queremos que el crecimiento económico de los próximos años sea un crecimiento incluyente, y que los beneficios de las reformas lleguen a todos los mexicanos y, en especial, a quienes menos tienen.

Recordemos que el desafío social de nuestro país es doble: tenemos que combatir la pobreza y, al mismo tiempo, combatir la desigualdad.

Las políticas sociales son fundamentales para lograrlo, pero también, hay que decirlo, son insuficientes.

México tiene que crecer para reducir la pobreza. Y por eso el énfasis, por eso la atención prioritaria que le hemos dado al impulso del crecimiento económico.

El Gobierno de la República está decidido a seguir adelante, está determinado a poner todas las reformas en acción.

Estamos firmes en la transformación nacional. Estamos absolutamente comprometidos a mover a México hacia mejores condiciones de vida para todos los mexicanos.

Muchísimas gracias.