Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar con especial respeto y agradecimiento por su presencia a la Excelentísima y Excelentísimos señores Presidentes, Jefes de Estado de los países de la región Iberoamericana que se dan cita en esta Cumbre Iberoamericana.

Saludar, de igual manera, a Ministros, a Vicepresidentes, a Embajadores que asisten a este encuentro que hoy nos convoca.

Saludo a Secretarios Generales y Presidentes de distintos organismos internacionales que acompañan este esfuerzo para impulsar el desarrollo en los países hoy, aquí, reunidos.

Saludo, de igual manera, a Legisladoras Federales, a Legisladores Locales.

Y a todos los servidores públicos que están aquí, presentes, de los países que están aquí reunidos.

Agradezco al señor Gobernador del Estado de Veracruz, nuevamente su hospitalidad y su anfitrionía.

No puedo dejar de saludar a la nueva Secretaria Iberoamericana.

Rebeca:

Muchas gracias, y además te felicito por el mensaje que hace un momento nos has compartido que, sin duda, nos llena de gran aliento, de ánimo, de fortaleza, precisamente para ir en pos de la utopía.

Y que eso nos permita acelerar nuestro paso para alcanzar ese anhelo de mayor hermandad y de mayor desarrollo para nuestras naciones.

Muchísimas gracias, y felicidades por inaugurarte en esta primera Cumbre Iberoamericana.

De igual manera a Su Majestad, el Rey de España, quien participa por primera ocasión en esta Cumbre Iberoamericana en su carácter de Rey; y también, México se siente muy honrado de tener por primera vez la Visita del Rey de España, Felipe VI, a nuestro país.

Sea usted bienvenido.

Señoras y señores:

Para los mexicanos es muy grato recibirlos en el Puerto de Veracruz.

Hace 23 años, los Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica se reunieron, como aquí lo apreciamos en el video hace un momento, en Guadalajara, para crear un foro de diálogo, fraternidad y cooperación, que permitiera ampliar nuestros vínculos históricos, culturales y de amistad.

Gracias a esa iniciativa, Iberoamérica se ha fortalecido como una comunidad unida por principios, valores y una identidad compartida.

Si bien cada Nación ha adoptado soberanamente modelos políticos y económicos propios, los iberoamericanos nunca hemos dudado en anteponer lo que nos une, para dar cauce a la solidaridad y a la cooperación.

La pluralidad es una fortaleza de Iberoamérica y una característica que ha sido reconocida desde la fundación de la Cumbre.

Hoy albergamos esta rica pluralidad en Veracruz, una de las ciudades más iberoamericanas del Continente.

Aquí, en Veracruz, se fundó el primer ayuntamiento de lo que hoy es nuestro país, e inició el mestizaje de las culturas indígenas y europeas.

Veracruz, también es uno de los puertos más tradicionales e importantes de México. Es nuestra principal puerta comercial al Atlántico.

Además, los veracruzanos son gente alegre, amistosa, hospitalaria que, estoy seguro, habrá de hacerles sentir en casa.

La Cumbre Iberoamericana inició en México hace 23 años, y hoy nuevamente, desde México, su visión y propósitos se renuevan.

Ha llegado el momento de replantear el futuro de Iberoamérica, a partir de la cultura que la une, la que hace una de nuestras características, que es, precisamente, la rica diversidad de nuestra región.

Pero, también, a partir de aquello que necesitamos para brindar más oportunidades de desarrollo y prosperidad a nuestros ciudadanos; es decir, temas que aquí hemos redefinido, habrá de focalizarse en esta Cumbre Iberoamericana: educación, cultura e innovación.

Iberoamérica tiene un patrimonio cultural inmenso. En nuestro territorio florecieron civilizaciones milenarias. Somos depositarios de lenguas y tradiciones magníficas. Luís de Camões, Miguel de Cervantes y Sor Juana Inés de la Cruz, son parte del vasto patrimonio cultural de Iberoamérica.

Nuestras naciones han sido la cuna de 12 Premios Nobel de Literatura, de artistas y músicos que siguen deslumbrando al mundo entero.

Nuestras comunidades son herederas de valiosas costumbres, de las cuales 52, hoy, son Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Además de seguir difundiendo nuestra cultura, en esta Cumbre nos proponemos reflexionar sobre su vinculación con el crecimiento económico y el bienestar social.

Las nuevas tecnologías digitales y las cada día más importantes industrias creativas, representan una oportunidad para que nuestra cultura se refleje en mejores condiciones de vida para nuestras sociedades.

Por ejemplo, durante la Secretaría Pro Témpore de México, hemos avanzado en la conformación de una agenda digital cultural para Iberoamérica. En ella se incluye la Biblioteca Digital del Patrimonio Iberoamericano, que llevará las obras más reconocidas de nuestra literatura a todos los rincones del mundo.

La educación es otro de los temas centrales de esta nueva Cumbre. Somos conscientes de su poder transformador.

En su célebre discurso: Por un país al alcance de los niños, Gabriel García Márquez escribió, y cito textualmente: Creemos que las condiciones están dadas para que, como nunca, el cambio social y que la educación sea el órgano maestro de esta misma. Una que aproveche al máximo nuestra creatividad inagotable, que integre a las ciencias y a las artes en la canasta familiar.

El maestro García Márquez tenía y tiene razón: la educación es el motor del cambio.

La educación es el derecho que abre la puerta de los demás derechos fundamentales de las personas. Es la base del progreso, de la comunicación y, por supuesto, de la democracia.

Sólo mejorando la calidad educativa se pueden crear las oportunidades de desarrollo que merecen nuestros niños, jóvenes y comunidades de Iberoamérica.

Necesitamos más y mejor educación para superar los desafíos que nuestras sociedades enfrentan.

Este foro es el marco ideal para trazarnos objetivos concretos, como los siguientes: el intercambio de mejores prácticas, la capacitación de nuestros maestros, el fortalecimiento de la cooperación en la educación básica, la alfabetización de nuestros adultos mayores y la apertura de nuevas oportunidades de inclusión y desarrollo para nuestros jóvenes.

Y muy especialmente, el objetivo de crear un marco de movilidad educativa, que impulse una formación de calidad y logre una mayor pertinencia de la educación superior.

Y en este sentido, nuestra meta es que para el 2020 podamos beneficiar al menos a 200 mil jóvenes y docentes de la región, al otorgarles becas que les permitan continuar estudiando en el espacio iberoamericano y así mejorar sustancialmente su nivel académico y de conocimientos.

También debemos fortalecer y promover los vínculos entre nuestras universidades, centros de investigación, empresas y gobiernos, para generar un crecimiento compartido y sostenido.

Y finalmente, el tercer gran tema de esta Cumbre, es la innovación, la cual juega un papel fundamental en el desarrollo presente y futuro de Iberoamérica, el acceso de todos a las tecnologías de la información y la comunicación, incluyendo el Internet, es fundamental y crucial.

Estas herramientas fortalecen la igualdad entre las niñas, niños y jóvenes del campo, y los que viven en la ciudad, al tiempo que derriban barreras de acceso para las personas con discapacidad.

Las TIC’s, Tecnologías de la Información y Comunicación, incrementan la prosperidad, porque fomentan la competencia, la productividad y la innovación, al tiempo que reducen costos de operación en todas las empresas, sin importar cuál sea su tamaño.

Será aquí, en Veracruz, donde compartiremos experiencias en estos y otros ámbitos; buscaremos hacer de la innovación un elemento que potencie los beneficios de la educación y la cultura en favor de la prosperidad de nuestros pueblos.

Señoras y señores:

Los iberoamericanos podemos aportar nuestro talento al mundo, para hacerlo avanzar por el camino del desarrollo y el bienestar. Para ello debemos trabajar entre nosotros, con el objetivo de que esa aportación sea conjunta, y con ese espíritu de diálogo y cooperación, deseo que los trabajos de esta Cumbre se traduzcan en resultados tangibles, en una Iberoamérica más unida, que nos permita dar lo mejor de nuestra identidad al mundo.

Ese es el propósito y el espíritu que alimenta esta Cumbre, que hoy llevamos a cabo en México.

Y por ello, nuevamente les extiendo la más cordial bienvenida a todas y a todos ustedes, haciendo votos porque este espacio nos permita aportar ideas que den luz, que den camino para alcanzar la utopía a la que Rebeca, hace un momento se refirió, que es el desarrollo y la prosperidad de la región iberoamericana.

Muchísimas gracias.

Y si me lo permiten, voy a proceder, dentro de la formalidad, y no sin antes agradecer también a los músicos que forman este grupo que está compuesto de ensamble musical iberoamericano, el que nos hayan deleitado con esta composición que ustedes han hecho para esta inauguración.

Muchas gracias por su participación y por ser parte de la inauguración de este importante encuentro de la Cumbre Iberoamericana.

Señoras y señores:

Me permito proceder a la declaratoria inaugural de este evento, y por ello me resulta muy grato declarar formalmente inaugurada la 24ª Cumbre Iberoamericana, seguro de que sus trabajos contribuirán a reforzar la hermandad y la cooperación entre nuestras naciones y, sobre todo, buscando siempre el bienestar de nuestras sociedades.

Muchísimas gracias.