Nuevamente, a la Jefa y Jefes de Estado, de Gobierno, que concurren a esta Cumbre Iberoamericana, les extiendo la más cordial bienvenida.

Después de haber hecho un importante ejercicio, creo yo, de haber abordado uno de los temas que para Iberoamérica y el mundo entero, me parece, representa uno de los grandes desafíos, que es el de la juventud.

Y aprecio las aportaciones que todos tuvieron para poder enriquecer visión, acción y proyectos a impulsar en favor de la juventud.

En este espacio, nos ocupa otro tema, también de especial relevancia, que corre de manera transversal, como lo expresara el Vicepresidente de Cuba, al abordar el tema de la juventud, en lo que han sido los temas propios de esta Cumbre: la educación y cultura abordada el día de ayer, y en este espacio el de innovación.

La innovación es esencial para elevar la calidad de vida de nuestras sociedades e impulsar el crecimiento económico de largo plazo.

Más aún, en los años recientes, el ritmo de innovación se ha acelerado en el mundo, creando nuevas fuentes de riqueza, que eran impensables hasta hace muy poco; es decir, la prosperidad de las naciones está sustentada, cada vez más, en el conocimiento y en la innovación.

Y por esta razón, el impulso de la ciencia, la tecnología y la innovación es fundamental para el progreso de cada uno de nuestros países y de toda la región iberoamericana en su conjunto.

México, en congruencia con esta premisa, ha venido impulsando varias estrategias. Ha incrementado la inversión nacional en investigación científica y desarrollo tecnológico; ha respaldado a las instituciones de educación superior para incrementar el nivel de especialización y la movilidad de nuestros estudiantes e investigadores.

También está promoviendo la descentralización de las capacidades científicas para fortalecer el desarrollo regional, y está vinculando a las instituciones y centros de investigación con los sectores públicos, social y privado, a fin que de que la generación y conocimiento, tenga un mayor impacto.

Y por último, estamos impulsando el fortalecimiento de infraestructura científica y tecnológica.

Hoy, las naciones iberoamericanas tenemos un gran reto, que es convertirnos en economías basadas cada vez más, como ya lo señalaba, en el conocimiento.

La innovación es esencial para superar la pobreza, elevar la competitividad de nuestras economías y brindar mayores oportunidades a las nuevas generaciones.

La región iberoamericana es reconocida en el mundo por su talento y por su creatividad. Es decir, contamos con lo más importante para emprender procesos de innovación.

Por ello, es que celebro que en esta Cumbre estemos consolidando proyectos que están en la Declaración Conjunta que hemos o que habremos de suscribir, como es la plataforma web para intercambiar conocimientos sobre el uso de las TIC’s, en favor de la salud y la prevención de enfermedades.

La red de expertos en enfermedades crónicas no transmisibles que afectan a nuestras poblaciones y el Banco Interamericano de Evaluadores, que permitirán acelerar la evaluación e implementación de proyectos científicos y de políticas públicas en favor de esta asignatura.

Estos avances, sin duda, importantes, pero estoy convencido de que podemos hacer todavía más.

Y ese es el propósito de este espacio, de que ustedes, con su visión, con su experiencia puedan aportar los elementos que consideren necesarios, puedan permitirnos, dentro de esta asignatura que es la de la Innovación acelerar el desarrollo y el progreso de toda la región Iberoamericana.

Dicho lo anterior, me voy a permitir ceder el uso de la palabra a los participantes ya inscritos, iniciando con la participación del Excelentísimo señor Presidente de España, don Mariano Rajoy.