Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar al señor Almirante Secretario de Marina. Agradecerle la anfitrionía que hoy dispensa para este evento que nos convoca.

Al señor Secretario de la Defensa Nacional.

A los señores integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

A dirigentes de distintas organizaciones de la sociedad civil que participan en este esfuerzo, realmente, para prevenir las adicciones.

Saludo también al representante de la Organización Mundial de la Salud en nuestro país.

Saludo a todas y a todos nuestros distinguidos invitados, integrantes de nuestras Fuerzas Armadas, de la Marina Armada de México; Almirantes, Generales, Capitanes y jefes, oficiales; a cadetes, a clases, tropa y marinería.

Saludo a los señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

En primer lugar, permítanme hacer referencia a un tema distinto al que hoy nos convoca, pero, sin duda, de especial relevancia en el compromiso que tiene el Gobierno de la República de asegurar que la Reforma Educativa, aprobada con amplio consenso en nuestro país, se lleve a cabo, se instrumente en todo el territorio nacional.

Como seguramente es ya de su conocimiento, hoy por la mañana, el gobierno del Estado de Oaxaca, en apoyo y coordinación con el Gobierno de la República, ha tomado una serie de medidas para implementar la Reforma Educativa en el Estado de Oaxaca.

Son acciones concretas, apegadas a derecho, para restablecer la rectoría del Estado en materia educativa, especialmente en esa entidad, como lo mandata, para todo el territorio nacional, nuestra Constitución.

En el Gobierno de la República respaldamos esta decisión, porque tenemos el deber legal y el compromiso ético de hacer realidad el derecho que tienen todos los niños y jóvenes del país a una educación de calidad.

Lo he dicho en reiteradas ocasiones. El Gobierno de la República ha venido trabajando y lo seguirá haciendo para asegurar que la Reforma Educativa realmente se instrumente en toda nuestra geografía nacional.

Hay un propósito muy claro, un mandato en nuestra Constitución, que es asegurar calidad en la educación que reciben nuestros niños y jóvenes.

Ayer, en Guerrero, comenté que la política social no es suficiente para realmente abatir los niveles de pobreza y rezago social que hay en distintas partes de nuestro territorio.

Un elemento fundamental es, sin duda, la educación que reciben nuestros niños y jóvenes, y ésta tiene que ser de mayor calidad, para que les prepare a nuestros jóvenes para estar debidamente alimentados y con las capacidades y habilidades necesarias para incorporarse a un mundo cada vez más exigente y de mayor competencia.

Por eso, el amplio consenso político que hubo para aprobar esta Reforma Educativa que yo diría sobre ella tres elementos fundamentales:

El primero. Claramente establece la rectoría del Estado mexicano para la educación que debe haber en nuestro país.

Segundo. Define medidas orientadas especialmente a asegurar la calidad en la educación que reciben nuestros niños y jóvenes.

Y un tercer elemento, también muy importante. Respeta los derechos laborales de las y los maestros de México.

Ayer, en Guerrero, una señora me preguntaba qué habría de pasar con los maestros, con aquellos que tenían ya una plaza dentro del sistema educativo. Si la evaluación a la que son sometidos ponía en riesgo realmente sus derechos laborales.

Y le dije: No, señora, que no le mal informen. No acepte que haya este tipo de información, a veces tergiversada, distorsionada de lo que realmente mandata nuestra Constitución.

La Reforma Educativa efectivamente, entre otros elementos, establece la evaluación de la educación, la evaluación a los docentes. Para quienes están ya en el Sistema Educativo, les impone esta obligación de llevar a cabo la evaluación, y si aquellos que no acrediten los debidos conocimientos, pero que ya tienen derechos laborales adquiridos, efectivamente son retirados de ser maestros frente al grupo, para dedicarles a alguna otra actividad dentro del sistema educativo.

También impone a los nuevos maestros, a quienes a partir de la implementación de la Reforma Educativa, de la entrada en vigencia de esta reforma, se incorporen como maestras y maestros al sistema educativo, a ellos se les impone la obligación que de no ser o de no aprobar los exámenes que regularmente tendrán que presentar, de no aprobarlos, efectivamente se les retira del servicio magisterial al que eventualmente se incorporen.

Esa es la transcendencia de la Reforma Educativa.

Por eso, el Gobierno de la República acompaña, apoya y se coordinará con las autoridades del Estado de Oaxaca para asegurar que estas medidas, que el día de hoy fueron anunciadas, aseguren la debida implementación de la Reforma Educativa; pero lo más importante, aseguren que en México haya cada día una educación de mayor calidad que realmente apoye a los niños y jóvenes de nuestro país.

Pasando al tema que hoy nos convoca, hay que decir que las drogas y las adicciones son enemigos de nuestra sociedad, que debemos combatir unidos, con decisión y firmeza.

Y en este objetivo, la participación y el respaldo permanente de nuestras Fuerzas Armadas ha sido, es y será, fundamental.

Los integrantes del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Armada de México luchan frontalmente con valentía, con honor, con disciplina contra el crimen organizado que lastima a la sociedad mexicana.

Como Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, siempre habré de reiterar, y hoy lo hago una vez más, mi mayor reconocimiento a los soldados de tierra, mar y aire, por su determinación y resultados en el combate a este flagelo social.

La acción conjunta de las Fuerzas Armadas, la Policía Federal, la PGR y el CISEN, ha sido decisiva para reducir la violencia e ir recuperando la tranquilidad de las familias mexicanas.

Así lo acreditan datos publicados el día de ayer por INEGI, una entidad autónoma del Estado mexicano que, precisamente, genera indicadores para la toma de decisiones de política pública que permitan que el país pueda avanzar hacia escenarios de mayor progreso y de mayor desarrollo.

Ayer, dio a conocer la estadística que se registra en términos de seguridad pública. Dio a conocer que la tasa de homicidios, registrada en el año 2014, fue de 16.4 por cada 100 mil habitantes.

Y esto representa una mejora de 26 por ciento respecto a la tasa que había hace dos años, cuando asumimos la responsabilidad al frente de la Administración Pública Federal en 2012, que era entonces de 22.2 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Estos son, o es quizá el parámetro más importante para medir las condiciones de seguridad de cualquier país, de cualquier entidad, de cualquier ciudad.

Cuántos homicidios se cometen por cada 100 mil habitantes. Es uno de los indicadores más importantes para saber las condiciones de tranquilidad que hay en una sociedad.

Y sin duda, resulta muy alentador el que realmente esta cifra esté mostrando una clara tendencia a la baja, y es compromiso el Gobierno de la República seguir trabajando en estrecha coordinación entre las entidades del Gobierno de la República, que participan en materia de seguridad pública, y de establecer una amplia y mayor coordinación con las entidades federativas para que, en un frente común, como ha venido siendo, realmente sigamos disminuyendo los índices de inseguridad que hay en el país y logremos el objetivo y propósito que nos hemos trazado, de tener un México de paz y un México de tranquilidad para la sociedad mexicana.

Como aquí también se ha dicho ya, el consumo y abuso de sustancias adictivas es un problema de salud pública. Es una enfermedad que destruye a las personas, quebranta el entorno familiar y, lo más grave, deteriora el tejido social.

Al igual que otras enfermedades, la mejor manera de enfrentar las adicciones, es con acciones preventivas, más que correctivas. Si bien hay que llevarlas a cabo, lo más importante es prevenir.

Y esa es la esencia del esfuerzo nacional frente a las adicciones, estrategia que hoy estamos poniendo en marcha, como parte del Programa de Prevención y Atención de Adicciones, presentado en enero pasado.

Se trata, como aquí lo han expresado quienes me han antecedido en el uso de la palabra, de crear un frente común contra este riesgo de nuestra sociedad, en el que participan las Secretarías de la Defensa Nacional, de Marina y de Salud, con el respaldo técnico de la Comisión Nacional contra las Adicciones.

Ahora, nuestras Fuerzas Armadas no sólo seguirán trabajando por la seguridad interior, por apoyar todas las acciones que nos permitan lograr un México de paz y de tranquilidad.

Ahora, se incorporan también, y particularmente lo hacen quienes participan en el Servicio Militar Nacional de las Fuerzas Armadas, a la prevención que hay contra las adicciones para que la sociedad mexicana esté mejor informada, esté debidamente descrita y, sobre todo, señalados, cuáles son los riesgos que representa el consumo de alguna sustancia tóxica, de alguna sustancia de droga, que realmente ponga en peligro su vida y el entorno familiar.

Se sumarán a las labores de promoción que realizan ya, 116 Centros de Integración Juvenil y los 338 Centros de Atención Primaria en Adicciones y Unidades de Atención Médica Especializada.

En pocas palabras, estamos multiplicando y ampliando el despliegue que, tanto organizaciones de la sociedad civil, como el Gobierno de la República y los gobiernos de las entidades federativas, llevan a cabo para prevenir las adicciones.

De esta forma, con patriotismo y entrega, nuestros soldados y marinos y marineros del Servicio Militar Nacional, los Pelotones de Sanidad de los Batallones, los estudiantes y egresados de las Escuelas de Educación Militar y Naval, así como promotores y voluntarios civiles, irán a las comunidades rurales, a barrios, a colonias, a realizar labores preventivas contra las adicciones.

México, en pocas palabras, contará con un gran ejército de la prevención.

La meta para 2018, es haber capacitado a más de 770 mil promotores. Esto nos permitirá llegar a una población objetivo de al menos 7.7 millones de personas, en todos los rincones de la geografía de nuestro país.

A partir de la prevención, enfrentaremos esta amenaza e impediremos que esta enfermedad acabe con los sueños de jóvenes y de familias.

Señoras y señores:

Las adicciones constituyen un desafío en todo el mundo que es sin duda, complejo, y que lo mismo afecta a los individuos que a las naciones.

Y en este sentido, México se ha pronunciado en los foros multilaterales, en los foros en los que participa la representación de distintos países o prácticamente de todo el mundo, porque sobre este tema se dé un debate abierto, incluyente, con información científica y objetiva sobre el problema mundial de las drogas.

El año entrante, participaremos activamente en la sesión especial a la que ha convocado la ONU, precisamente, para revisar el problema mundial de las drogas y que será en la sede de las Naciones Unidas, donde esperamos se tomen decisiones importantes para enfrentar esta amenaza que no respeta geografía de país alguno, que se da en todo el mundo, pero que lamentablemente daña profundamente nuestro tejido social y daña la convivencia y la vida en sociedad.

Las cifras que hace un momento nos compartía la Secretaria de Salud sobre las encuestas realizadas en escuelas de educación básica y de bachillerato, dan muestra, primero, de que sí hay niveles, y además crecientes, de consumo entre los jóvenes en estas instituciones educativas, en esta etapa de su vida.

Pero, por otro lado, la misma encuesta revela que para un alto porcentaje, prácticamente ocho de cada 10 jóvenes que se les pregunta sobre si eventualmente han consumido alguna droga, señalan y están conscientes de que el consumo de alguna de ellas hace daño a su salud, representa un gran riesgo; y por eso, la necesidad de dar mayor información a la sociedad mexicana, a través de este esfuerzo que hoy estamos aquí celebrando, y al que hoy estamos convocando.

Por eso, estoy convencido que el esfuerzo que hoy estamos emprendiendo, la participación de nuestras Fuerzas Armadas, en esta tarea en favor de la prevención contra las adicciones, tendrá resultados muy positivos para México, porque ya hay sembrado hoy entre la sociedad, en un amplio sector de la sociedad, el riesgo que implica el consumo de alguna droga.

De tal forma, que este esfuerzo que está llevándose a cabo, o que habrá de realizarse a través de lo que hoy estamos celebrando, permitirá que esta semilla de la información y de la prevención caiga en terreno fértil, que nos permita hacer, a toda la sociedad, un frente común contra las adicciones y contra todo aquello que dañe la vida en sociedad.

Eso es lo que queremos para México: un país libre de drogas, libre de adicciones; y un país en el que haya plena seguridad y tranquilidad para las familias mexicanas.

Y que ese sea el entorno que nos permita seguir haciendo la Nación que todos queremos: un país de mayor desarrollo, de mayor progreso y de mayor bienestar para las familias mexicanas.

Muchísimas gracias.