Señoras y señores.

Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar, en primer lugar, a los integrantes del Gobierno de la República, al Gabinete Legal y Ampliado.

Agradecer la presencia de mi esposa, que gentilmente me acompaña en este acto.

Saludar a toda esta gran representación de la sociedad mexicana; tanto del ámbito privado, del ámbito social, que gentilmente están presentes en este balance, a 100 días de haber iniciado esta gestión.

Agradezco a representantes de partidos políticos, a coordinadores parlamentarios que están entre nosotros. A toda esta gran representación, insisto, de la sociedad mexicana, que gentilmente nos acompaña.

Muchas gracias, también, por la presencia de los señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

El 1 de diciembre aquí, en Palacio Nacional, me comprometí a ejercer un Gobierno eficaz, un Gobierno de resultados concretos, para la sociedad. Asumí, así, el reto de transformar al país, en pocas palabras, de mover a México.

Al haberse cumplido el simbólico plazo de los primeros 100 días de Gobierno, rindo cuentas a la sociedad mexicana de las principales medidas que hemos tomado hasta ahora.

En poco más de tres meses, las acciones de Gobierno de la República han sido plenamente congruentes con lo que ofrecí en mi campaña político-electoral y con lo que refrendé al tomar protesta como Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Me comprometí a ejercer una Presidencia democrática, que construyera acuerdos y consensos con las fuerzas políticas, para encarar, de manera conjunta, los desafíos que enfrenta nuestra Nación.

Gracias a la responsabilidad y voluntad de los principales partidos políticos, se concretó el Pacto por México, en el que establecimos 95 compromisos, en favor del país.

Acorde con los nuevos tiempos institucionales, he sostenido reuniones de trabajo con los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con Gobernadores y Jefe de Gobierno del Distrito Federal, así como con legisladores y dirigentes de los partidos políticos.

En todas ellas, no sólo ha imperado un diálogo respetuoso, sino un verdadero ánimo constructivo y de corresponsabilidad a favor de México.

El Gobierno de la República tiene visión y rumbo claro del país que queremos construir en este Siglo XXI. Cada decisión tomada, cada acción emprendida responde al gran objetivo que nos planteamos desde el primer día: Transformar a México.

Queremos que nuestro país sea una verdadera sociedad de derechos.

Son cinco las grandes metas nacionales a las que aspiramos:

Primero. Lograr un México en paz.

Segundo. Tener un México incluyente.

Tercero. Alcanzar un México con educación de calidad para todos.

Cuarto. Construir un México próspero.

Y quinto. Hacer de México un actor con responsabilidad global.

Para avanzar en cada una de ellas, aquí presenté mis primeras 13 decisiones.

A lo largo de estos 100 días, hemos trabajado en ellas y hecho del conocimiento de la sociedad otras determinaciones y acciones estratégicas.

Para lograr un México en paz, se puso en marcha la nueva política de Estado por la seguridad y la justicia de los mexicanos, que coloca a la vida del ciudadano y su familia en el centro de los esfuerzos públicos.

En el marco de esta nueva política, se arrancó el Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, que cuenta con un enfoque transversal y con un presupuesto de más de 118 mil millones de pesos para este año.

Su objetivo es reducir los factores de riesgo y revertir las condiciones sociales, económicas y culturales que propician el delito.

Para mejorar las condiciones de seguridad en el país, instruí al Ejército, la Fuerza Aérea y la Fuerza Armada de México, así como a la Procuraduría General de la República y a la Policía Federal, a trabajar coordinadamente con un enfoque regional, haciendo mayor uso de inteligencia y resguardando los derechos humanos.

Como lo comprometí, el Ejecutivo Federal se desistió de la controversia constitucional sobre la Ley General de Víctimas y se publicó en el Diario Oficial de la Federación.

Con el fin de cerrar el paso a la impunidad, la Procuraduría General de la República ya trabaja en el diseño de un código único de procedimientos penales y en una Ley General Penal, que establezca lineamientos básicos para la legislación estatal, así como criterios de atracción o parte de la Federación.

El Gobierno de la República seguirá trabajando en la transformación institucional de las áreas de seguridad y de procuración de justicia, incluyendo la creación de la Gendarmería Nacional y la implementación del nuevo sistema de justicia penal, para recuperar la paz y la tranquilidad de los mexicanos.

Para tener un México incluyente, estamos decididos a construir un piso básico de bienestar social, en el que todos los mexicanos tengan cubiertas sus necesidades elementales.

Con ese propósito se lanzó la Cruzada Nacional Contra el Hambre, esta política social de nueva generación conjunta la labor de las Secretarías y la ciudadanía en favor de un objetivo común: abatir las condiciones de pobreza extrema y carencia alimentaria severa que padecen 7.4 millones de mexicanos.

También, se publicaron las reglas de operación para el Programa de Seguro de Vida para Jefas de Familia. Con esta iniciativa, en caso de faltar, sus hijos contarán con un ingreso seguro que les permitirá concluir sus estudios.

Otro importante avance social fue la transformación del Programa 70 y Más, el nuevo Programa Pensión para Adultos Mayores, apoya a los mexicanos desde que cumplen 65 años.

Este cambio permitirá ampliar de 3.1 a 5.6 millones el número de personas de la tercera edad con una pensión básica.

Este programa es un reconocimiento a quienes han dado lo mejor de sí para construir el país, para este país que hoy tenemos, es además, un importante paso hacia el Sistema de Seguridad Social Universal al que aspiramos y que habremos de construir en los próximos meses.

Para que más mexicanos vivan en ciudades sustentables, con hogares dignos, se presentó, también, la nueva Política Nacional de Vivienda que promoverá el desarrollo ordenado de las zonas urbanas y rurales.

Para alcanzar un México con educación de calidad para todos, se presentó al Congreso de la Unión una iniciativa de Reforma Constitucional en materia de educativa. Gracias al apoyo del Pacto por México y de los Legisladores, ésta fue ya aprobada y promulgada.

Con esta reforma, se crea el Servicio Profesional Docente que se eleva a rango constitucional; de igual forma el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y se fortalece la planeación del sistema y se promueve la autonomía de gestión en las escuelas.

Para asegurar su instrumentación, la Secretaría de Educación Pública ya está trabajando en los proyectos de leyes y reformas secundarias correspondientes.

El Estado mexicano ha decidido, también, darle un renovado impulso a la ciencia y la tecnología y la innovación. Reflejo de ello es que en el Presupuesto de Egresos de la Federación este rubro tuvo un incremento de 18.7 por ciento, superando hoy la inversión de 70 mil 300 millones de pesos.

Sabemos que los beneficios de los cambios en materia educativa y de ciencia y tecnología no son inmediatos.

Por eso, decidimos emprender estas transformaciones desde los primeros días de esta Administración.

Para construir un México próspero estamos determinados a impulsar un crecimiento económico elevado y sostenido, que nos permita generar más y mejores empleos.

Para lograrlo es indispensable asegurar la estabilidad macroeconómica y el orden de las finanzas públicas.

Por eso, una de mis primeras decisiones presidenciales fue contar con un paquete económico con cero déficit presupuestal para este año.

Gracias al respaldo de los Legisladores, México es de los pocos países en el mundo que cuentan con estas condiciones de equilibrio fiscal.

También decidí instrumentar una estricta política de austeridad en toda la Administración Pública Federal. Esto nos permitirá destinar más recursos para obras y acciones en beneficio directo de la población.

Además, se está trabajando en una Ley Nacional de Responsabilidad Hacendaria y Deuda Pública, su propósito no sólo es prevenir el endeudamiento excesivo de algunas autoridades, sino incluso, mejorar las condiciones de financiamiento para aquellos gobiernos con finanzas públicas sanas.

Tan importante como asegurar la estabilidad macro es activar el crecimiento económico del país. El reto de México es crecer a partir del incremento en su productividad. Para ello es necesario crear sinergias con las diferentes fuerzas económicas del país.

Con ese fin, me he reunido con representantes de los sectores productivos, con trabajadores, productores del campo, emprendedores, prestadores de servicios, banqueros y empresarios. Todos tienen expectativas favorables para el país. Lo importante ahora es concretarlas. La meta es generar empleos formales más productivos.

Esto lo vamos a lograr impulsando la competitividad, alentando las inversiones, creando un clima adecuado para los negocios y apuntando hacia la economía del conocimiento.

Uno de los primeros compromisos cumplidos en esta materia es la creación del Instituto Nacional del Emprendedor, su propósito es apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas.

Si queremos que México crezca debemos lograr que crezcan las ideas y los proyectos productivos de sus emprendedores.

De manera paralela, tenemos que impulsar los sectores estratégicos. Y uno fundamental es el turismo. México tiene todo para convertirse en una potencia en este ámbito. La nueva política nacional turística busca aprovechar y detonar el desarrollo de los destinos ya existentes.

Para ello, es indispensable fortalecer y modernizar la infraestructura que nos permita impulsar un desarrollo regional equilibrado, ampliar la conectividad y brindar servicios de calidad.

En este propósito, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ha acelerado los trabajos del Plan Nacional de Infraestructura y Transporte 2013-2018. Con él, se fortalecerán las redes carretera y ferroviaria, así como los puertos y aeropuertos del país.

Como parte de este objetivo, se anunció el proyecto del Tren Transpeninsular Yucatán-Quintana Roo. Esta magna obra contribuirá a impulsar el desarrollo del Sureste del país.

Asimismo, el Gobierno de la República reitera el compromiso de fomentar la competencia económica y acelerar el desarrollo tecnológico del país, en especial, en el estratégico sector de las telecomunicaciones.

Para ello, se ha venido trabajando en los acuerdos y consensos necesarios para integrar e impulsar reformas estructurales en esta materia.

México va a crecer y lo hará de manera sustentable. Para ello, hemos lanzado el Plan Nacional Forestal y puesto en marcha la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático, pues éste es uno de los desafíos más importantes de nuestro país, en el mediano y largo plazos.

En el pasado inmediato, México ya ha padecido una aguda escasez de agua en diversas regiones, así como graves inundaciones en otras. En este sentido, desde ahora, estamos tomando medidas como el Programa de Atención Integral a la Sequía Recurrente y el Programa Nacional de Prevención Contra las Contingencias Hidráulicas.

Finalmente, para convertir a México en un actor con responsabilidad global, estamos impulsando una diplomacia más activa, dinámica y participativa en la agenda internacional.

Como lo anuncié, empezamos por la región de la que orgullosamente somos parte, que es América Latina. Lo hicimos dentro de los mecanismos de cooperación e integración a los que pertenecemos.

Mis recientes visitas a Chile, Costa Rica, Uruguay y Venezuela han permitido acercar a México con las naciones hermanas de Latinoamérica y del Caribe.

Asimismo, la reciente visita del Primer Ministro de Nueva Zelandia y mi participación en la Cumbre de la CELAC-Unión Europea han buscado diversificar las relaciones y los intercambios económicos de México con la Región Asia-Pacífico y con Europa.

Igualmente, aquí, en Palacio Nacional, en el Aniversario del Tratado de Tlatelolco sostuvimos un diálogo con el Cuerpo Diplomático Acreditado en México, donde presentamos los pilares de nuestra política exterior.

Primero. Fortalecer la presencia de México.

Segundo. Ampliar la cooperación internacional.

Tercero. Promover el valor de México en el mundo.

Y cuarto. Velar por los intereses de México en el extranjero.

Con esta política y con los logros que vayamos concretando al interior del país, México podrá asumir un papel más activo en el entorno global.

Estas acciones son parte de la transformación nacional que hemos emprendido. Lo que sigue ahora es elaborar el Plan Nacional de Desarrollo y esto significa definir de manera conjunta la ruta de México para alcanzar las grandes metas que nos hemos trazado.

La participación social en este proceso es crucial para transformar a México sobre bases sólidas, la sinergia entre sociedad y Gobierno es clave para detonar el desarrollo.

He realizado giras de trabajo por 24 entidades del país, buscando cercanía con la gente y atendiendo las necesidades específicas de cada región, como impulsar la actividad agroalimentaria, mejorar las condiciones de seguridad, alentar inversiones productivas o detonar obras de infraestructura.

Señoras y señores:

Hace 100 días arrancamos con visión, fuerza y pasión, nos hemos propuesto mover a México para llevarlo al lugar que se merece, la intensidad de este inicio no será pasajera. Es el ritmo de trabajo que mantendrá este Gobierno.

No venimos sólo a administrar, sino realmente a transformar. Seguiremos moviendo las instituciones, las políticas públicas, los programas y los presupuestos para dar resultados reales y positivos a la ciudadanía.

En estos primeros 100 días ha quedado claro que el futuro del país depende del compromiso y la corresponsabilidad de todos los mexicanos.

El ánimo positivo que ha generado el Pacto por México nos está permitiendo impulsar los cambios de fondo que necesita el país.

Por ello, hago un público reconocimiento a los partidos que participan dentro de él: al Partido Acción Nacional, al Partido Revolucionario Institucional y al Partido de la Revolución Democrática que junto con el Gobierno de la República se han comprometido con los cambios que necesita el país.

La sociedad cada vez está más convencida de que sí se puede transformar a México. Sí se puede forjar un país moderno y audaz, un país preparado para competir y triunfar en el mundo.

Trabajemos unidos, en armonía, con ánimo positivo y propositivo para proyectar a México como la potencia que puede y merece ser.

En los mexicanos hay la energía, la capacidad, la pasión y el talento para mover a México hacia el gran futuro que le espera.

Muchas gracias.