Por Enrique Peña Nieto

En una democracia moderna, la participación de la sociedad civil y la acción de gobierno se complementan, para mejorar las condiciones de vida de la población.

Por ello celebro que la histórica ciudad de Puebla, sea sede del Décimo Segundo Encuentro Iberoamericano de la Sociedad Civil. Como Presidente de la República, soy el primero en reconocer la importancia de la sociedad organizada.

"Les expreso nuestra gratitud, por involucrarse en el desarrollo y diseño de mejores políticas públicas, aportando creatividad y actuando en corresponsabilidad. Los ciudadanos organizados han sido y seguirán siendo, un poderoso motor de cambio social".

En este marco, reconozco el destacado papel que ha desempeñado la organizaciones civiles  en la promoción, respeto y protección de los Derechos Humanos, con los que el Gobierno de la República está firmemente comprometido.

Agradezco nuevamente la actitud responsable, proactiva y solidaria, de las miles de mujeres y hombres de Iberoamérica que hacen del servicio a los demás, una auténtica y ejemplar vocación de vida.