El religioso Vasco de Quiroga llegó a la Nueva España como miembro de la Segunda Audiencia Real, realizó obras en beneficio de la población indígena de Michoacán creando el concepto de pueblos-hospitales.

El desarrollo de Santa Fe de la Laguna y Santa Fe del Río en Michoacán no se entiende sin la labor de “Tata Vasco” título con el que lo llamaban  los indígenas de esta entidad.

Fundó el Real y Primitivo Colegio de San Nicolás,  primer seminario de la Nueva España; así como un colegio de niñas en Pátzcuaro, donde fue obispo. Además comenzó la edificación de la actual Basílica de Nuestra Señora de la Salud.

Vasco de Quiroga propició el desarrollo de las artesanías, los oficios y la agricultura en esa región de Michoacán.