Por: Enrique Peña Nieto

Esta tarde inauguré la XXX Asamblea General Ordinaria del Consejo Nacional Agropecuario, con la certeza de que sus reflexiones y propuestas contribuirán a construir un campo más justo, productivo, rentable y sustentable para México.

El desarrollo integral de la agricultura, la pesca y la ganadería, es indispensable para superar la pobreza e impulsar a México como una potencia emergente.

Por ello, confirmé dos compromisos estructurales del Gobierno de la República: el primero, pasar de los subsidios a los incentivos productivos; transitar de un enfoque asistencialista, a una visión moderna del campo mexicano.

Y segundo: implementar políticas públicas diferenciadas a fin de apoyar con mayor eficacia, tanto a los productores de autoconsumo que laboran en la agricultura de subsistencia, como a quienes se dedican a la agricultura comercial, con gran potencial de crecimiento.

En el campo mexicano, estamos sembrando una nueva semilla de esperanza, compromiso y trabajo corresponsable. Con la Política Agroalimentaria que estamos impulsando, todos ganan. Convoco a que, con los pies bien plantados sobre la Tierra y la mirada puesta en un mejor futuro, sumemos esfuerzos para alcanzar el México Próspero e Incluyente que todos queremos.