Desde el inicio de la administración, reconocimos una difícil realidad: que en México había hambre y que debíamos acabar con ella. De tal forma que sociedad civil, empresarios y autoridades municipales, estatales y federales, sumamos esfuerzos en torno a esta gran causa social.

A la fecha, 4.2 millones de mexicanos están siendo respaldados por la Cruzada Nacional Contra el Hambre en más de mil municipios de todo el país. En Veracruz, en donde estuve este lunes, la Cruzada atiende a más de 274 mil personas de 85 municipios.

Una buena noticia es que en estos primeros dos años, la Cruzada ha transformado positivamente millones de vidas. Además, la política social de nueva generación del Gobierno de la República, como lo es PROSPERA, incluye salidas productivas.

El objetivo es que las familias tengan los apoyos necesarios para iniciar un proyecto productivo que les permita contar con ingresos para mejorar su economía. No tengo la menor duda: la Cruzada es un gran ejemplo de que unidos, como país, podemos enfrentar y superar cualquier desafío.