Fuente: CONANP

Cada año las Mariposas Monarca emprenden una migración que inicia en otoño en Canadá y noreste de los Estados Unidos para llegar a la Reserva de la Mariposa Monarca en pleno centro del país.

Para marzo las mariposas empiezan a despertar y emprenden el vuelo de regreso al norte abandonando la Reserva; volarán hasta Canadá y el noreste estadounidense. Cuando llegue el próximo otoño una nueva generación de mariposas Monarca emprenderán su  viaje a través de Norteamérica para llegar de nuevo a la Reserva de la Mariposa Monarca, alrededor del mes de noviembre, en donde los gigantescos árboles de oyamel las esperan para su próxima hibernación y cerrar así el ciclo de la naturaleza.

Siete datos:

  • Durante su etapa como oruga la Monarca muda su piel cinco veces; a cada uno de estos cambios de piel se les denomina estados larvarios, los cuales duran en su conjunto de dos a tres semanas.
  • Las mariposas Monarca son diurnas, es decir, solamente vuelan en el día.
  • La generación de mariposas que migra de Canadá y Estados Unidos, es la misma que descansa en los bosques de México y la misma que regresa hacia Norteamérica.
  • Algunos de los depredadores de las Monarca son las arañas, avispas, ratones y aves que se las comen. Otro peligro son las condiciones climáticas que afectan severamente la reproducción y la sobrevivencia de sus poblaciones.
  • La generación de mariposas Monarca que migra desde Canadá hasta México, es conocida como la “Generación Matusalén”, ya que es la que vive un periodo de tiempo más largo que las demás.
  • La Monarca es capaz de ajustar su temperatura a la del medio ambiente y así poder conservar una mayor cantidad de energía y grasa para el largo viaje migratorio.
  • Únicamente en nuestro país se pueden ver los racimos de las mariposas Monarca en los oyameles.