Por: Enrique Peña Nieto

En uso de las facultades que me otorga la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, este día promulgué la Reforma Constitucional en materia Energética, aprobada por el Congreso de la Unión y la mayoría de las legislaturas estatales.

Reconozco a los senadores y diputados federales de la 62 Legislatura, así como a los integrantes de las legislaturas locales, por decir “sí” a una reforma histórica, fundamental para el futuro de los mexicanos; una reforma que iniciará una nueva etapa para el desarrollo del país.

Los felicito, además, por haber demostrado que sí se puede transformar a México en democracia; que sí se pueden hacer cambios de fondo por la vía institucional.

La energética es una de las reformas más trascendentes, en las últimas cinco décadas, que ayudará a México a enfrentar con éxito los retos del siglo XXI.

Es una Reforma que mantiene y asegura la propiedad de la Nación sobre PEMEX, CFE, los hidrocarburos y la renta petrolera, al tiempo que abre nuevas oportunidades energéticas para el país.

Comienza así una nueva historia para nuestro país. Hemos abierto las puertas de un futuro mejor para todos. La Reforma Energética nos permitirá utilizar toda nuestra energía, para mover y transformar a México.