La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad es una herramienta legal que asegura la protección y goce de los derechos humanos universales de las personas con discapacidad en todo el mundo.

Esta Convención entró en vigor el 3 de mayo de 2008, convirtiéndose en el primer tratado sobre los derechos humanos del sigo XXI en entrar en vigor en todo el mundo.

Los principios generales de esta Convención son:

  •  El respeto de la dignidad inherente, la autonomía individual, incluida la libertad de tomar las propias decisiones, y la independencia de las personas.
  • La no discriminación.
  • La participación e inclusión plenas y efectivas en la sociedad.
  • El respeto por la diferencia y la aceptación de las personas con discapacidad como parte de la diversidad y condición humanas.
  • La igualdad de oportunidades.
  • La accesibilidad.
  • La igualdad entre el hombre y la mujer.
  • El respeto a la evolución de las facultades de los niños y las niñas con discapacidad y de su derecho a preservar la identidad.

Así como temas de gran relevancia como derecho a la Educación, Salud y al Trabajo y Empleo.