Por Enrique Peña Nieto

El desarrollo de infraestructura, es la forma más tangible y concreta de transformar una Nación.

Gran parte de la competitividad, del crecimiento económico y del bienestar social de los países, está determinado por contar con instalaciones de vanguardia, en aeropuertos, carreteras, puertos, telecomunicaciones, trenes, centrales eléctricas, complejos petroleros, gasoductos, presas, hospitales, equipamiento urbano y desarrollos turísticos, entre otras.

En este propósito, hoy presenté el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018, en los términos establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 con un enfoque integral, transversal y social. Por primera vez, se incluyen seis sectores estratégicos: 1) comunicaciones y transportes, 2) energía, 3) hidráulico, 4) salud, 5) desarrollo urbano y vivienda, y 6) turismo.

En conjunto, el Programa Nacional de Infraestructura prevé una inversión global de 7.7 billones de pesos. Para ser aún más precisos, se trata de una inversión de 7.7 millones de millones de pesos. Es como si todos y cada uno de los mexicanos, aportáramos alrededor de 70 mil pesos, para construir las obras que necesita el país.

Con las obras del Programa Nacional de Infraestructura, estamos cambiando el rostro de México y construyendo juntos  un mejor futuro para todos. Éste es el México moderno, dinámico y de progreso que veo, y es el México que juntos ya estamos construyendo.