Por Enrique Peña Nieto

Cuando los menores de  edad se ven obligados a trabajar, se reducen sus oportunidades de desarrollo futuro e, incluso, se atenta contra su seguridad y salud.

Para cambiar esta situación, el 12 de junio de 2013 presenté al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma constitucional al artículo 123, que eleva la edad mínima de admisión al empleo, de 14 a 15 años. Gracias al comprometido trabajo legislativo, esta reforma fue promulgada el pasado mes de junio.

Hoy, en la Residencia Oficial de Los Pinos,  anuncié que este mismo lunes se presentará ante la Cámara de Senadores como iniciativa de trámite preferente, el Proyecto de Ley General para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes. Decidí hacerlo, porque el bienestar de nuestra niñez es una prioridad en la que, además, estoy seguro coinciden los legisladores de las distintas fuerzas políticas.

Con este Proyecto de Ley, México cumple un compromiso ético con nuestros niños y adolescentes. Entendemos que un futuro de paz, de respeto y de tolerancia comienza porque nuestros menores estén libres de abuso, violencia o agresiones.