Por Enrique Peña Nieto

La Batalla de Puebla representa uno de los episodios más gloriosos de nuestra historia. El 5 de mayo de 1862, el Ejército de Oriente, comandado por el joven General Ignacio Zaragoza, derrotó a las tropas invasoras de Napoleón III.

En el marco de esta conmemoración, refrendé el compromiso del Gobierno de la República, con las libertades y derechos, que hemos conquistado los mexicanos en más de 200 años de vida independiente. Por convicción personal y democrática, creo firmemente que el verdadero desarrollo sólo puede lograrse, a partir de la libertad.

Por ello, en la ciudad de Puebla, ratifiqué mi respeto pleno e invariable, a la libertad de reunión, de asociación y de tránsito, así como a la libertad personal, de culto y de trabajo. En especial reafirmé mi compromiso absoluto con la libertad de expresión y el derecho a la información de los mexicanos.

Así como hoy, la mejor manera de honrar nuestra historia es aprender del ejemplo de quienes dieron la vida por defender a la Patria, para estar a la altura de los desafíos de nuestro tiempo, y forjar juntos un mejor país, en beneficio de todos.