Por: Enrique Peña Nieto

Las obras de comunicación son fundamentales para que México crezca con fuerza; para que nuestro país pueda elevar y democratizar su productividad.

Hoy inauguré la Autopista Durango─Mazatlán, una obra largamente esperada. Su construcción comenzó hace más de una década y ha estado a cargo de 3 administraciones federales.

Sus 230 kilómetros enlazan al Pacífico y al Golfo de México, y permiten avanzar en la consolidación del eje carretero Mazatlán─Matamoros, que conecta directamente a los estados de Sinaloa, Durango, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

La carretera Durango-Mazatlán reduce la distancia de recorrido de 305 a 230 kilómetros. Gracias a su diseño y seguridad, significa un menor tiempo: de 6 a 2.5 horas para los automóviles y de  10 a 4 horas para los camiones de carga.

Como Presidente de la República, estoy convencido de que, para mover a México, es necesario desarrollar infraestructura a lo largo y ancho del territorio nacional. Estoy seguro de que este esfuerzo se verá reflejado en un México más próspero, competitivo y mejor conectado.