Para el Presidente Enrique Peña Nieto, la generación de empleos formales de calidad es un objetivo prioritario, para que cada mexicano pueda tener acceso a un trabajo digno y a la seguridad social necesaria, que le permitan construir su propia historia de exito.

El Gobierno de la República ha decidido fomentar la formalidad con todos los instrumentos y políticas públicas a su alcance a través del Programa para la Formalización del Empleo 2013, cuya importancia se centra en:

  • Los trabajadores informales tienen acceso limitado a la seguridad social, incluidos los servicios de salud, perciben bajos salarios y trabajan en condiciones precarias de seguridad y salud.
  • Las empresas formales tienen una productividad 45% mayor que los negocios informales, ya que la informalidad se caracteriza por ser una actividad de subsistencia, sin acceso a crédito, tecnología y capacitación, limitando la productividad de los negocios, su desarrollo y la generación de empleos formales.
  • La informalidad se desenvuelve al margen de los sistemas contributivos, con menor recaudación de impuestos y aportaciones a los esquemas de previsión social, debilitando el gasto público y los sistemas de seguridad social y pensiones.
  • La informalidad profundiza la desigualdad, al agravar la vulnerabilidad de dichos trabajadores ante riesgos y contingencias como enfermedades, contracción de ingresos o pérdida del trabajo.

Para construir el México Próspero e Incluyente que queremos, resulta fundamental crear más empleos formales y más productivos. Facilitar la transición a la formalidad, es un compromiso que nos convoca a todos.