Por Enrique Peña Nieto

En 2013, las lluvias torrenciales ocasionadas por Ingrid y Manuel generaron amplias afectaciones en prácticamente todo el territorio nacional.  Ante esta grave contingencia, la participación y apoyo fraterno de los mexicanos, no se hizo esperar.

Frente a la catástrofe y desdicha de miles de familias, la Cruz Roja aportó una vez más experiencia, heroísmo, capacidad y compromiso. Las más de 8 mil toneladas de ayuda humanitaria, que esta institución acopió y entregó durante la emergencia, demostraron su vocación de servicio.

Reconociendo que aún hay mucho por hacer, hoy encabecé una reunión de la Cruz Roja Mexicana a beneficio de los damnificados de Ingrid y Manuel. Los fondos recaudados se destinarán a la restauración de escuelas dañadas, para que los niños afectados cuenten con espacios dignos para su educación.

Además, por su humanismo, compromiso e integridad, Daniel Goñi Díaz  y su distinguida esposa, Isabel Rojo de Goñi, recibieron  la medalla Benemeritum, el máximo galardón que otorga el Consejo Nacional de Directores de la Cruz Roja Mexicana por actos altruistas y de asistencia. ¡Muchas felicidades!

Agradezco nuevamente a la Cruz Roja Mexicana por la organización del evento, y a todos los donantes, por su noble gesto en favor de la niñez mexicana.  Así como hoy, es necesario que sociedad y gobierno sigamos trabajando en favor de quienes más lo necesitan.

En nombre de todo México, agradezco a la @CruzRoja_MX y a todas las instituciones y organizaciones que apoyaron durante las contingencias.

— Enrique Peña Nieto (@EPN) enero 21, 2014