El propósito del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo es el administrar los ingresos provenientes del petróleo para el fortalecimiento de las finanzas nacionales, con una visión a largo plazo en beneficio de generaciones presentes y futuras de mexicanos.

El Fondo facilitará el seguimiento, la rendición de cuentas, la organización, el ahorro y la administración de los ingresos petroleros. Así, con la estructura propuesta:

  • Se coadyuva en la preservación de la estabilidad macroeconómica nacional.
  • Se asegura la disciplina fiscal a futuro, acotando puntualmente la dependencia de las finanzas públicas a los ingresos petroleros.
  • Se extienden los beneficios por la extracción presente de hidrocarburos a futuras generaciones mediante mecanismos preestablecidos: ahorro de largo plazo, fondeo del sistema universal de pensiones, inversión en educación superior y posgrados, inversión en ciencia y tecnología, así como en energías renovables.
  • Se destinan importantes recursos al desarrollo de infraestructura para el desarrollo nacional, así como para el desarrollo regional de la industria.

Desde el punto de vista operativo, el Fondo tendrá dos funciones primordiales:

  • Servir como medio de recepción y ejecución de los pagos en los contratos y las asignaciones. Con esta función y la obligación de transparencia para el Fondo, se garantiza que la sociedad mexicana pueda dar un seguimiento puntual y objetivo de los resultados de las asignaciones y contratos para la exploración y extracción de hidrocarburos.
  • Canalizar y administrar los ingresos del Estado Mexicano provenientes del petróleo y los demás hidrocarburos. Esta función permite canalizar los recursos del Estado conforme a reglas muy claras de coordinación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, estableciendo explícitamente el destino y uso de los recursos petroleros generados a favor de la Nación.