Por Enrique Peña Nieto

El 12 de julio de 1960, se celebró por primera vez el Día del Abogado en México, en conmemoración de la primera cátedra de Derecho celebrada en nuestro país en la entonces Real y Pontificia Universidad de México.

Al reconocer derechos y libertades; al establecer límites e incentivos; la Ley es un poderoso vehículo para impulsar el desarrollo económico y la transformación social.

Por ello, desde el inicio de esta administración, nos propusimos renovar el andamiaje jurídico e institucional del país, no como un fin en sí mismo, sino como un medio para mover y transformar a México.

El Día del Abogado nos recuerda que el fin último del Derecho es la Justicia; un valor esencial que nos une y compromete a todos los abogados.

Reitero nuevamente mi felicitación y reconocimiento a todos mis amigos y colegas abogados. Sé que las mujeres y hombres del Derecho, continuarán aportando a la construcción de un México de Leyes, de un México más justo.