En Chiapas, el Presidente Enrique Peña Nieto arrancó la Cruzada Nacional contra el Hambre, con 4 características principales:

  1. Orientación focalizada
    Los esfuerzos se concentrarán en las localidades más críticas de 400 municipios con alta incidencia de pobreza extrema y carencia alimentaria.
  2. Corresponsabilidad
    Todas las dependencias del Gobierno de la República habrán de participar. Es un esquema intersectorial que va más allá de los programas de la SEDESOL. En esta estrategia se conjuntan los esfuerzos de los sectores salud, educación, vivienda, economía, y servicios básicos, como agua, luz y drenaje.
    Con este propósito, el Presidente Enrique Peña Nieto firmó el Decreto por el que se establece el Sistema Nacional Contra el Hambre SINHAMBRE. Además, habrá reuniones con cada gobierno estatal para convenir las acciones prioritarias, asumiendo compromisos puntuales y concretos, para evitar duplicidades.
  3. Estrategia social que fortalece las capacidades productivas
    La Cruzada va a incrementar la inclusión productiva de sus beneficiarios. Es decir, quienes hoy reciben un apoyo, en el futuro tendrán la capacidad de salir de la pobreza, a partir del fortalecimiento de sus ingresos como individuos productivos.
  4. Energía comunitaria y social
    Esta Cruzada involucrará a los propios beneficiarios en las soluciones que se requieren. Serán sujetos activos, en la transformación positiva de sus familias y comunidades.

Los indicadores de la Cruzada Nacional serán verificables; estarán dentro del Sistema de Evaluación del Desempeño. Tanto ciudadanos como el propio Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), participarán activamente en la medición de los resultados.

La gran protagonista de la Cruzada Nacional Contra el Hambre será la sociedad mexicana en movimiento. Superar el hambre es prioridad del Gobierno de la República y superar la pobreza extrema, la mayor obligación ética.