El nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México es un proyecto con alto compromiso ecológico, que además está sustentado en un sólido proyecto hidráulico que fortalecerá la infraestructura para prevenir inundaciones en el Valle de México.

La propuesta hidráulica en la que se trabaja busca tanto responder a las necesidades de la Ciudad de México, como prevenir inundaciones en el Valle de México.

Esta propuesta hídrica contempla:

  • Mejorar el drenaje de la Ciudad de México.
  • Se construirá el Túnel Churubusco-Xochiaca para el drenaje de la zona Poniente y el desagüe de la lluvia.
  • Se construirá el Túnel Chimalhuacán II para drenar toda la zona de Chimalhuacán.
  • Se entubará el Río de la Compañía – Dren General del Valle.
  • Se atenderá el problema de la basura y malos olores de la zona.
  • Se conservarán los cuerpos de agua más importantes del ex vaso de Texcoco y se ampliará la capacidad de regulación del lago Nabor Carrillo, por un total de hasta 25 millones de metros cúbicos.
  • Se incrementarán la capacidad de tratamiento de agua en 54%, con 24 nuevas plantas de tratamiento.
  • Aumentará la capacidad de regulación en 85% - crucial para la prevención de inundaciones – pasando de 20.2 a 37.4 millones de metros cúbicos.
  • Se sanearán 9 ríos de la zona oriente con 150 kilómetros de colectores marginales y con plantas de tratamiento, así como con cuerpos de agua de la cuenca, incluyendo: Xochimilco, Zumpango, Tláhuac y Lago de Guadalupe.
  • El consumo de agua será 79% menor a la del aeropuerto actual. Se contará con un sistema de suministro independiente al de las comunidades locales.
  • 100% del agua residual será tratada.