Por Enrique Peña Nieto

Este miércoles, como Presidente de México y además, esposo de una gran mujer, estoy seguro que hemos dado un paso más para lograr el México Incluyente que nos hemos planteado.

Mi esposa Angélica fue nombrada como Presidenta del Consejo Ciudadano Consultivo del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, el DIF. Con esta nueva responsabilidad honoraria, estoy seguro, de que aportará lo mejor de sí: su capacidad y su pasión para proteger e impulsar a los mexicanos que más lo necesitan.

Angélica y yo estamos convencidos de que la familia es la base de la unidad y la identidad entre los mexicanos; es por eso que la importancia del DIF radica en su atención a ésta. Es fundamental que consolidemos a la institución familiar como eje de desarrollo y bienestar.

Al estrechar los lazos familiares de unidad, confianza y afecto, ponemos cimientos sólidos para mover a México. Tengo plena confianza en que el DIF iniciará una nueva etapa para la asistencia social en nuestro país. Comenzaremos, así, una era a favor de un México Incluyente.

Deseo el mayor de los éxitos a mi esposa en esta nueva responsabilidad, así como a todos los que dan vida al DIF. Se que cumplirán con ella, y así cumplirán con todo México.