La política laboral del Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, aunada a las reformas estructurales que se impulsan en nuestro país, tiene como objetivo esencial abrir nuevas oportunidades a la clase trabajadora para que puedan ofrecer mejores condiciones de vida a sus familias.

En este contexto, el Día Internacional del Trabajo es una jornada de especial relevancia para el movimiento obrero en nuestro país. Hay que recordar que, precisamente, hace un año, en el marco de dicha conmemoración, el Presidente Enrique Peña Nieto dio a conocer los cuatro Ejes de Acción de la Nueva Política Laboral en nuestro país:

  • Dar un fuerte impulso a la creación de empleos formales y de calidad, para que el trabajador pueda acceder a un salario justo y suficiente para el sostenimiento familiar. El Gobierno de la República seguirá alentando las reformas que faciliten la inversión, aceleren el crecimiento y generen los empleos que demanda la gran fuerza laboral y productiva de nuestro país.
  • Democratizar la Productividad del Empleo, la Capacitación y el Adiestramiento, y hacer de éstas el detonador de la competitividad de las empresas y de la mejora de los ingresos de los trabajadores.
  • Salvaguardar los derechos y las conquistas históricas de los trabajadores y de las personas en situación de vulnerabilidad, a través de empleos dignos y salarios justos; garantizando la seguridad y salud en el trabajo, y la mejora continua del sistema de pensiones y ahorro para el retiro.
    La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) continuará garantizando la procuración de justicia laboral en forma eficaz, para dar plena vigencia a lo establecido en la Ley Federal del Trabajo y en los ordenamientos relativos a la materia laboral.
  • Promover la paz laboral, el diálogo tripartito y el respeto a los derechos individuales y colectivos de los trabajadores, como herramienta para contribuir a la gobernabilidad del país y como condición fundamental para atraer y arraigar inversiones que generen empleos.