La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación marca cada año el Día Mundial de la Alimentación el 16 de octubre, fecha en que fue fundada la Organización en 1945.

Los objetivos de este día son:

  • Estimular una mayor atención a la producción agrícola en todos los países.
  • Estimular la cooperación económica y técnica entre países en desarrollo.
  • Promover la participación de las poblaciones rurales, especialmente de las mujeres y de los grupos menos privilegiados, en las decisiones y actividades que afectan a sus condiciones de vida.
  • Aumentar la conciencia pública de la naturaleza del problema del hambre en el mundo.
  • Promover la transferencia de tecnologías al mundo en desarrollo.
  • Fomentar todavía más el sentido de solidaridad nacional e internacional en la lucha contra el hambre, la malnutrición y la pobreza y señalar a la atención los éxitos conseguidos en materia de desarrollo alimentario y agrícola.

Los “Sistemas alimentarios sostenibles para la seguridad alimentaria y la nutrición” serán el tema central del Día Mundial de la Alimentación en 2013.

Un sistema alimentario está formado por el entorno, las personas, las instituciones y los procesos mediante los cuales se producen, elaboran y llevan hasta el consumidor los productos agrícolas.

Todos los aspectos del sistema alimentario influyen en la disponibilidad y accesibilidad final de alimentos variados y nutritivos y, por lo tanto, en la capacidad de los consumidores de elegir dietas saludables.

Para hacer frente a la malnutrición son precisas medidas integradas e intervenciones complementarias en la agricultura y el sistema alimentario, en la ordenación de los recursos naturales, en la sanidad pública y la educación, así como en ámbitos de políticas más amplios.

Tres mensajes claves:

  • Una buena nutrición depende de dietas saludables.
  • Las dietas saludables exigen sistemas alimentarios saludables, además de educación, sanidad, saneamiento y otros factores.
  • Los sistemas alimentarios saludables sólo son posibles con las políticas, los incentivos y la gobernanza apropiados.

Fuente: FAO