Expertos del INAH rescataron la proa de una antigua embarcación, la cual se encontró en las dunas de las costas del complejo lagunar Ojo de Liebre y Guerrero Negro, en Baja California.

La proa de la canoa, de unos 210 años de antigüedad, fue posiblemente fabricada por indígenas bajacalifornianos o arrastrada por las corrientes del norte, y reutilizada por los grupos que habitaron la península.

El vestigio, encontrado en la Laguna Manuela, forma parte de una serie de descubrimientos de vestigios de canoas registrados por investigadores del INAH, a lo largo de toda la costa bajacaliforniana del océano Pacífico, desde las Playas de Rosarito hasta El Vizcaíno.

Ahí también han encontrado troncos de madera que deriva de grandes árboles inexistentes en la península, como los de los géneros sequoias gigantes y rojas costeras, aprovechados por los antiguos indígenas para elaborar embarcaciones.

En las islas Arena y San José del Faro y la costa del Golfo de California, el INAH también ha localizado, registrado y recuperado canoas antiguas, algunas creadas y utilizadas por los grupos de la costa oeste de Estados Unidos.