Hacer un presupuesto es muy fácil si eres ordenado desde el principio.

1. En una hoja comienza por escribir cuánto ganas, es decir, tus ingresos: tu sueldo, tus ingresos por ventas, vales, incentivos, comisiones, todo lo que recibas cada mes.

2. Una vez hecho este ejercicio es necesario cuestionarte sobre cuánto tienes que ahorrar para lograr la meta que te fijaste.

3. En una hoja escribe tus gastos fijos o los gastos que pagas regularmente: alimentos, renta, agua, la luz, el teléfono; y tus gastos variables, es decir aquellos que son diferentes cada mes.

Estos gastos clasifícalos por grupos: alimentación, transporte, servicios, entretenimiento. De esta manera podrás ubicar los rincones en donde se esconde el dinero que necesitas.

4. Ahora compara tus ingresos con tus gastos.

Si tienes ingresos mayores a tus gastos tienes finanzas sanas. Tener finanzas sanas te permite prever emergencias, ahorrar para lograr tus metas y tener un mejor futuro.

Si tus ingresos y gastos son iguales o muy parecidos tienes finanzas equilibradas, pero esto no te permite estar preparado para una emergencia o gastos inesperados y será muy difícil hacer crecer tu patrimonio.

Pero si tus gastos son mayores a tus ingresos, haz perdido el control sobre tus finanzas; entonces debes volver a revisar tu lista de gastos para ver que puedes eliminar o si puedes conseguir opciones más baratas.

Recuerda que otra forma de reducir gastos es cerrándole a la llave del agua, apagando la luz de tu casa y disminuyendo todos los gastos que no te urgen o que no necesitas; o bien aumenta tus ingresos, siempre hay algo más que puedes hacer para ganar dinero.

Ordenar tus finanzas es la clave para alcanzar tus metas.

 

 

Fuente: CONDUSEF