Hace un siglo, don Venustiano Carranza promulgó la primera Ley Agraria de México, porque entendió que para alcanzar un mejor futuro, era prioritario que los campesinos tuvieran una tierra para trabajar.

En conmemoración de este hecho histórico, hoy regresé a Veracruz a reafirmar mi total y personal compromiso con las mujeres y hombres del campo; a darles mi respaldo a los millones de mexicanos que trabajan la tierra para que nuestro país sea más grande.

De hecho, en este Gobierno estamos respaldando a los productores del campo, con crédito más barato y más fácil de obtener, además de que, a partir de un diálogo cercano y constructivo, las asociaciones campesinas, productores y autoridades, ya estamos transformando el campo, dando un nuevo impulso al sector agroalimentario mexicano.

Más aún, gracias al respaldo de las y los legisladores, este año contaremos con el mayor presupuesto para beneficio de los campesinos y sus familias. Así, todos juntos, seguiremos trabajando para que el campo de México sea más justo, productivo, rentable y sustentable.