Uno de los propósitos fundamentales de la Reforma Energética es promover y multiplicar el uso de las energías limpias.

Además de mejorar la competitividad de la economía mexicana a partir de un sector eléctrico eficiente, incentivar el financiamiento de infraestructura de punta para el mejor uso de los recursos naturales y promover la equidad y el desarrollo social.

El Gobierno de la República trabaja en cinco medidas para impulsar la participación de las fuentes limpias de energía:

  • Eliminar las barreras que actualmente impiden el crecimiento de la capacidad de energías renovables, a través del establecimiento de un operador imparcial del sistema eléctrico que determine los requerimientos de expansión de la red de transmisión, establezca reglas claras para la interconexión de todos los proyectos y tome en cuenta las necesidades de los usuarios.
  • Facilitar la comercialización de las energías renovables con la creación de un mercado regulado, donde los generadores tendrán acceso a más clientes que podrán comprar su producción al mejor precio.
  • Desarrollar mecanismos para promover la generación distribuida para dar prioridad a los generadores que se encuentren cerca de los puntos de mayor demanda, a fin de reducir las pérdidas y el congestionamiento de las redes.
  • Crear una demanda para las energías renovables con precios competitivos para los proyectos de generación con el fortalecimiento de las metas con energías limpias y el establecimiento de mecanismos que permitirán financiar nuevos planes al menor costo para el país.
  • Establecer un marco normativo para llevar a cabo consultas sociales, a fin de propiciar la participación inclusiva y activa de los actores interesados. Asimismo, mediante procesos de evaluación de impacto social, se podrán identificar los beneficios y las incidencias asociadas a los proyectos y definir medidas de prevención y mitigación. Además, se buscará que los proyectos observen principios que permitan lograr un desarrollo regional sostenible.
Fuente: SENER