Por Enrique Peña Nieto

Este día tuve la oportunidad de celebrar el centenario de la firma de los Tratados de Teoloyucan, uno de los acontecimientos más simbólicos de nuestro ejército y de la historia de nuestra Nación.

Este suceso abrió espacio, años más tarde, a un gran acuerdo nacional: la Constitución de 1917. Ahora, un siglo después, los mexicanos nuevamente logramos construir un amplio consenso para llevar a cabo transformaciones de fondo.

Gracias al respaldo de las y los Diputados y Senadores de la República fue posible aprobar 11 grandes reformas que permitirán impulsar el crecimiento y el desarrollo económico del país; fortalecer y ampliar los derechos y libertades de los mexicanos; y afianzar nuestro régimen democrático e institucional.

Como Presidente de la República, al haber culminado la fase legislativa de este ciclo reformador, estoy determinado a seguir cumpliendo con nuestro país; a acelerar el paso, para poner todas las reformas en acción y construir un Nuevo México; un país con futuro y grandes oportunidades.