Es importante que te revises una vez al mes para conocer su aspecto y sensación normal. El mejor momento es 2 o 3 días después de completar tu período menstrual. Si estas en la menopausia escoge un día al mes que sea fácil de recordar.

1. Observación

Comienza observando tus senos. Parate frente al espejo con los brazos a los lados. Observa si:
¿Tienen tus senos una forma pareja, sin hinchazones ni deformaciones visibles?
¿Tienen ambos la misma forma, tamaño y color?
¿Hay hoyuelos o fruncido de la piel?
¿Ha cambiado la posición del pezón de cualquiera de tus senos?

2. Observa si existen cambios, pero ahora con los brazos extendidos hacia arriba.
Observa y asegurate que tus senos se eleven y que el contorno o borde inferior sea igual.

3. Con el mismo ejercicio anterior, pero ahora observa del lado derecho y luego el izquierdo de tus senos y axilas.

Observa y asegúrate que tus senos no tengan hundimientos ni bolitas.

4. Con las manos delante de tu cabeza, presiónalas una contra otra. Observa que los musculos de arriba de tus senos se mantengan contraídos y que el contorno inferior de tus senos no se pierda y sea igual en ambos lados.

5. Coloca las manos en las caderas inclinando los codos y los hombros hacia adelante, presiona tu cadera con las manos.

Observa y asegúrate si existe alguna deformación hundimiento en la piel o alguna bolita. Observa si uno de tus senos cae más que otro.

6. Palpación

Con la yema de los dedos, pálpate los senos, esto se puede hacer mejor cuando te estas bañando, cuando tienes la piel mojada y jabonosa. Palpa y siente tus senos; revisa que no tengas ninguna bolita o tumoración (bolitas duras como del tamaño de un frijol).

7. Acostada con la mano debajo de la cabeza y con una almohada bajo de la espalda, de preferencia del seno que estás explorando.

Observa y siente tus senos y revisa que no tengas ninguna bolita o tumoración.

8. De pie, revisa tu areola y tu pezón, comprime con los dedos el pezón. Palpa y observa si hay salida de líquido.

9. Nuevamente de pie, explora con la yema de tus dedos, tu axila. Palpa y revisa que no exista ninguna bolita o granito.

10. Por útimo, de pie explora con tus yemas por arriba de la clavícula. Palpa y revisa que no exista ninguna bolita y/0 ganglio.

Fuente: SALUD