Los vehículos a diésel fuera de carretera (por ejemplo, montacargas, vehículos especiales, generadores portátiles, y una amplia gama de otros equipos utilizados en la agricultura, la construcción y la industria) pueden ser una fuente importante de gases contaminantes y de partículas carbonáceas sub-micrométricas en muchas partes del mundo. La introducción de nuevas tecnologías de control de emisiones para vehículos a diésel fuera de carretera puede ser benéfica en el diseño de estrategias efectivas en México y en países en vías de desarrollo para la mitigación de las emisiones de carbono negro y otros contaminantes. El carbono negro es un contaminante perjudicial para la salud humana, y debido a sus importantes efectos climáticos es uno de los principales contaminantes climáticos de vida corta (CCVC). Debido a ello, los CCVC se han incluido como un componente clave en los planes de mitigación en la Estrategia Nacional de Cambio Climático de México.


Recientemente se encuentran disponibles en el mercado una gran variedad de tecnologías para el tratamiento de las emisiones de los vehículos a diésel diseñados para atrapar y, finalmente, destruir una parte importante de las emisiones de partículas de carbono negro provenientes de vehículos a diésel. Sin embargo, las emisiones de partículas emitidas por un vehículo a diésel dependen de muchos parámetros que varían en condiciones locales y reales de operación. Por lo tanto, para probar la eficacia de las tecnologías para el tratamiento de las emisiones se realizó un muestreo de una amplia gama de parámetros de operación de los vehículos diésel en condiciones reales de funcionamiento.


En este proyecto se llevó a cabo la caracterización del material particulado (PM) y de las emisiones gaseosas (hidrocarburos, CO, CO2 y NOx) obtenidas con y sin la aplicación de las tecnologías disponibles de control de emisiones en condiciones reales de operación de vehículos a diésel fuera de carretera en México.